Liga Nacional

Emil Martínez: 'Sé que el fútbol no durará toda la vida'

El zurdo de Marathón está al borde del retiro por una lesión de rodilla, está en un tratamiento para ver si puede seguir.

2015-09-11

Emil Martínez es sin duda uno de los mejores volantes que han nacido en Honduras. El progreseño es un ícono de Marathón, que en sus mejores tiempos deleitaba a la afición verdolaga, su prolífico estilo de juego le llevó a ganar seis títulos con el conjunto sampedrano.

Hoy, una lesión lo tiene a las puertas del retiro. Es más probable que el futbolista esmeralda no continúe en la cancha, pero en un Mano a Mano con DIEZ, explicó que estaba preparado para lo que se viniera.

¿Cómo está Emil Martínez en este momento?
Estoy en ese proceso, en un tratamiento bien específico, más que todo se llama de regeneración.

El problema mío es que prácticamente no tengo cartílago. El tratamiento es a base de células madres. Siento bastante mejoría en realidad, muy bien. Lógicamente que no he probado jugar un partido ni nada, sigo haciendo ejercicio, en el gimnasio, voy a la montaña, pero hasta donde pueda con la rodilla, no puedo forzarla mucho y por ahora me he sentido bien.

La idea que tengo es continuar tratándome, esperar que venga la siguiente pretemporada y ahí probarme. En realidad estoy mejor, pero si estoy igual que antes, definitivamente que no, tendré que tomar decisiones.

¿Qué tan difícil es para un jugador como Emil Martínez, que siempre se mantuvo al tope futbolísticamente, atravesar por esta situación?
La verdad que es duro, muy complicado, por eso mismo, porque uno quiere seguir jugando. El fútbol lo ha sido todo para mí, es una pasión que no puedo ni describir, me gusta el ambiente, los compañeros, permanecer con el equipo y cuando están jugando quisiera estar en la cancha, porque miro a mis amigos ahí y es muy raro.

Pero en mi caso, yo sé que esto no va a durar para toda la vida y llega el momento en que ya no vas a rendir igual, jugar al máximo nivel y uno debe prepararse psicológicamente para eso. Es algo que uno debe tomar con tranquilidad, si me toca dejar de jugar fútbol estoy preparado de la cabeza para hacer otras actividades. Que sea lo que Dios quiera, pero mi salud es primero, si no, no podría seguir.

Estás en un nivel de conciencia que ya te metes en la cabeza que no seguirás jugando...
Exactamente. Creo que primero debe estar el ser humano antes que el futbolista. Porque la salud va primero, lógicamente que uno quiere dejar todo en la cancha y esa es otra parte, es difícil para uno estar a medias porque la exigencia es bastante.

Tampoco uno quiere estar dentro del campo de juego dando lástima después de lo que ha sido. Son las expectativas que esperan de vos, lo que siempre has dado en la cancha, por eso me he mentalizado. En ese aspecto estoy tranquilo.

No querés que te pase como Batistuta o algo similar...
Sí, es correcto. He visto esa situación, que tenía semejantes dolores. Por eso es que hay que tomar decisiones, dicen que él (Batistuta) se infiltraba y eso es algo que nunca he hecho yo, porque sé que las consecuencias son grandes y puedes quedar hasta lisiado el día de mañana. Pienso en mis hijos, con los más pequeños no tendré tiempo ni fuerzas para jugar con ellos, si no se puede, no se puede. Por mucho que uno quiera jugar y al equipo, hay prioridades.

¿No te han tratado bien las lesiones?
Más que todo la rodilla, eso fue lo que me vino a perjudicar. Prácticamente a alejarme de las canchas, eso es lo que ha pasado. Pero no me quejo en realidad, yo le doy gracias a Dios por todo lo que he sido y me ha dado a través del fútbol. Si el día de mañana me toca tomar la decisión de dejar el balompié, estoy lo más tranquilo posible.

Foto: Diez

Una lesión de rodilla lo tiene al borde del retiro.

A estas alturas de tu carrera, si ves para atrás todo lo que has logrado. ¿Cómo te sentís?
Pues me siento una persona sinceramente bendecida. Tengo que estar agradecido con Dios, porque si vemos bien atrás desde que comencé, todo lo que soy y lo que he sido es gracias al fútbol y a Dios. Este deporte me lo ha dado todo. No te diré que me siento así, realizado, pero le doy gracias a Dios por todo lo que he hecho, pero me siento muy tranquilo.

¿Tenés recuerdos de tus inicios, que fueron difíciles?
Sí, me acuerdo mucho. Es más, todos los momentos de dificultad, esos instantes fuertes porque al principio es lo más complicado, lógicamente mantenerse después, yo se lo hago saber a mi hijo para que él tome conciencia. Yo le digo: ‘Mirá, vos tenés ahora esto y lo otro, el apoyo que yo nunca tuve, prácticamente yo solo’.

¿Siempre tuviste la convicción que serías jugador de fútbol?
Siempre creí en mi capacidad, que iba a tener la dicha de haber sido lo que un día fui y lo que soy hasta ahora. Siempre tuve una mente positiva, hablaba con mis amigos y les decía: ‘Yo voy a jugar aquí, en la Selección, a mi mamá le voy a dar esto’ y gracias a Dios todo lo que me propuse lo pude conseguir y la verdad que fueron tiempos bonitos y bellos.

¿Has visto cómo en el camino se han quedado buenos jugadores?
Sí, la verdad, incluso tuve amigos con los que estábamos juntos y lo hacían mejor que yo. Pero lastimosamente no pudieron llegar y a mí sí se me dio la oportunidad, gracias a Dios logré muchas cosas.

¿Qué entrenador influyó en tu carrera?
Je, je... La verdad que han pasado muchos técnicos en mi carrera que me han enseñado mucho, que he aprendido bastante de ellos. Pero creo que el profesor Chelato Uclés me ayudó mucho.

No solo porque él me hizo debutar, sino porque me enseñó diferentes aspectos, me preparó. Con 17 años me tenía en el equipo de primera, pero él me indicaba: ‘Tené calma que te hace falta esto o lo otro’. Después cuando uno saca conclusiones, dice: ‘Tenía razón y yo que me enojaba’.

Lastimosamente está pasando por una situación triste...
Sí, la verdad. Estoy con mucho pesar por eso. He tratado de comunicarme con él, pero no se me ha sido posible. Pero al nomás estar en Tegucigalpa tendré que ir a verlo en realidad.

Afortunadamente ha tenido mucha ayuda...
Exacto, porque es una persona muy querida en el país, porque ¿a quién no ha ayudado? Se le quiere bastante por la clase de persona que es, el tipo de entrenador que ha sido, su labor en el país.

Sos un jugador que deleitaba jugando... ¿En qué lugar te colocás?
Ya ahí es difícil dar una calificación así. Siento que la gente disfrutaba verme jugar, venía a los estadios para eso, pero no te puedo dar una calificación. Creo que eso tenés que preguntarle a los marathones, a la gente.

Ok, te la pongo así. Del mejor Marathón de la historia, fuiste el referente. ¿Cómo lo tomás vos?
Un gran orgullo, una gran satisfacción. Me llena mucho haber sido partícipe de esa generación, porque junto conmigo salieron bastantes jugadores y yo diría que ellos son emblemas del equipo, le doy gracias a Dios por todos los momentos que vivimos, por lo que ganamos, por todas las amistades.

Foto: Diez

Emil Martínez es considerado uno de los mejores en la historia.

Muchos títulos y más anécdotas...
Je, la verdad que mucho, bastante. Creo que gané seis títulos.

¿Sos de los mejores de la historia del club?
Es un orgullo para mí. Porque es una institución grande como Marathón, tantos jugadores que han pasado y que te pongan en un lugar especial es un orgullo. Le doy muchas gracias a la afición.

¿Quién es el próximo Emil Martínez?
Tal vez en la actualidad no ha salido alguno, pero capaz pueda aparecer otro, que tal vez no me haga olvidar, pero que deleite a los aficionados que es lo que me gustaba hacer a mí.

¿Qué charla recordás más de un entrenador?
La verdad que disfrutaba mucho con las charlas del profe Chelato, también con las del profe Edwin Pavón. Recuerdo bastantes cosas que me dijeron, hasta molestábamos al profe Chelato, pero son situaciones que no puedo decir públicamente.

¿Por los códigos?
Exactamente.

¿Qué anécdota no podés contar y decímela ahora en público?
Ja, ja, ja... Hay muchas la verdad (se queda pensando), ¿qué te podría contar? Nombe, es que son muy fuertes. Esperate, es que tal vez siga jugando y mejor cuando un día deje de jugar te voy a contar todas esas historias.

¿Qué jugador fue tu referente?
A nivel internacional anduvo en ese tiempo bien sonado Ronaldinho, miraba el juego de él y me llamaba la atención. A nivel nacional fijate que me gustaba mucho Camilo Bonilla, que militó en Real España, incluso lo tuve de compañero cuando vino a jugar con nosotros. Me gustaba también Washington Hernández, imaginate, del España también, ja, ja...

¿En algún momento tuviste la oportunidad de jugar en otro equipo en Honduras?
Sí.

¿Por qué no lo hiciste?
Es que no me lo permitía. He tenido propuestas de dos equipos grandes, pero no me miraba con otra camiseta aquí en Honduras. Sinceramente, el amor a Marathón me impidió irme a otro equipo. Sabés qué pensaba, yo me imaginaba venir con otra camisa y todo lo que la gente de Marathón iba a pensar, imaginate.

¿Qué pasa con Marathón ahora, por qué tienen tantos problemas?
Sí, la verdad tantos altibajos. Eso nadie lo desconoce que la situación económica del equipo ha caído mucho y quiérase o no, eso es un sostén en el fútbol. Si estás mal económicamente vas a andar mal en el fútbol. Marathón se ha caracterizado por traer futbolistas para pelear títulos; incluso, me acuerdo que le peleaba jugadores muy buenos a los grandes como Olimpia y Real España.

Hoy en día lastimosamente se traen futbolistas de equipos que han descendido, sin menospreciar, cómo podés ir a pelear un título. Viéndolo desde ese punto de vista es complicado. Ahora estuve sacando cuentas desde cuándo no ganamos un campeonato y llevamos seis años, en 2009 fue el último; pucha, después de estar acostumbrado a por lo menos cada año levantar una copa, peleando las finales y nos está costando. Pero hoy en día hay gente que quiere apoyar al equipo, que están trabajando bien y esperamos que en algún momento vuelvan aquellos bonitos tiempos, que gustaba, que se ganaban títulos, que el estadio estaba lleno, entonces eso es lo que a uno como gente que quiere este equipo espera.

¿Tenés una idea de lo que harás con tu vida después de jugar fútbol?
Pues me gustaría enseñarles a los niños. No sé, antes no me llamaba la atención, pero me gusta enseñar lo que sé, lo que aprendí en el fútbol. Quizás en el futuro abrir una escuela.

¿Y Como entrenador no te ves?
Fijate que eso no me llama la atención, dirigir así. Pero igual voy a sacar los cursos, porque aprendés lo básico para entrenar niños y enseñarles hasta por lo menos 15 años y el día de mañana mandarle jugadores a Marathón, ja, ja, ja...

¿jugaste en China y ahora es una liga fuerte económicamente?
Sí, claro, ahora llevan muchos grandes jugadores. En China, en cuestión de infraestructura, desde antes que llegara yo, era sorprendente: canchas, estadios, todo. Ahora mismo están invirtiendo en futbolistas, mandan gente a capacitarse a España, al Real Madrid, Barcelona y todo Europa. Ahora ese fútbol está subiendo mucho, jugadores reconocidos a nivel mundial participan allá. Quiere decir que no es poca cosa.

¿Cuándo fue la última vez que lloraste?
Fue ahorita, el torneo pasado porque la verdad que me sentía frustrado, ya que quería jugar y la rodilla no me lo permitía. Deseaba hacer lo que he hecho siempre y eso me deprimía bastante, me daba tristeza, lloraba. Además, cuando me trataban la rodilla y me inyectaban, ja, ja, ja...

Con el Marathón, el “Cabezón” ganó muchos títulos importantes.