A los 29 años
Óscar Zepeda decidió poner punto final a su carrera como futbolista. Le quedaba aún más tiempo por entregarle a la pelota, pero un trago amargo lo hizo apartarse de las canchas de forma inesperada incluso para él.
No es fácil identificar al jugador antes mencionado sin su apodo: el “Chunche”.
Está sentado en una hamaca en la humilde vivienda de sus padres en la colonia
Lempira de Chamelecón.
A los 16 años sorprendió en
Marathón con su regate y pegada, pero inexplicablemente fue enviado al Deportes Savio. Nunca volvió a los verdes.
Su carrera transcurrió entre el equipo copaneco,
Guatemala y El Salvador. También hubo un intento de
irse al fútbol de Turquía, pero no pudo quedarse por el permiso de trabajo. Y fue ese país que marcó el final de su carrera.
Foto: Diez
La época con el Deportes Savio fue su mejor paso por la Liga.
En un segundo viaje logró quedarse en el Imperio Otomano.
Cuenta que iba ilusionado. Quería ganar una buena plata y destacar en aquella nación. Nada más lejos de eso. Ahí finalizó su carrera.
“La verdad es que me jugaron mal,
tenía dos contratistas, uno de aquí y otro de Turquía. Me hicieron una mala pasada. Eso hizo que me decepcionara de seguir jugando”, confesó.
Según el exverdolaga, la jugada se la hicieron al rubricar el contrato y la cantidad que debía recibir: “De la firma de mi contrato
no me entregaron ningún dólar. Eso hizo que no me concentrara en el equipo donde estaba y que las cosas no me salieran tal vez como yo quise. Siempre uno va con las ganas de hacer las cosas bien”, recuerda.
MUCHOS DÓLARES Al preguntarle sobre la cantidad que no le reportaron. El “Chunche” dispara una cifra que puede resolver la vida de cualquiera en Honduras: “
Fue una cifra de 200 mil dólares, no tan mala, pero la verdad es que no me entregaron ni un dólar y a mí los dueños del equipo me mostraron comprobantes, donde habían hecho los giros antes de que yo saliera del país”.
¿Pero eso es un robo? “Exactamente,
eso fue un robo y son cosas que a la larga, a uno le pasan factura. Eso hizo que me decepcionara un poco del fútbol. Perdí el deseo, ya no era como al principio que tenía grandes deseos”.
Aunque Zepeda prefiere omitir nombres y mayores detalles, sí reafirma que en el negocio estuvo involucrado un compatriota.
El 'Chunche' en la sede de Marathón con el defensa Erick Norales.
Dice que prefiere olvidarlo: “Hay un hondureño. Me reservo el nombre, porque no
me gustan los problemas, para no armar una polémica. Es un compatriota el que me hizo la mala pasada, con otro mánager de allá de
Turquía, pero mejor no digo el nombre. Ya pasó, ya quedó en la historia eso. Pienso que no solo a mí me han hecho estas cosas”.
Pese a que con esa suma estaría quizás con más solvencia en el plano económico, el
“Chunche” manifestó que nunca se le ha cruzado por la cabeza denunciar a los responsables: “Le dejo las cosas a Dios, como dice un dicho aquí nadie se va sin pagar lo que hace”.
SIN ARRUGAR Sin ánimo de jugar. Quizás decepcionado por lo que pudo ser, el “Chunche” colgó las botas en junio de 2015. Le ha tocado improvisar un presente: “
Viajo a Estados Unidos, allá jugaba los fines de semana y trabajó también. Ahí voy pasando. Estamos bien”, dice.
Foto: Diez
A la orilla de un campo de fútbol, Óscar Zepeda nos contó su historia.
Cuenta que se mantiene unos meses en los dominios de Donald Trump y luego retorna al país. Ha sido su rutina desde que se retiró hace dos años. “Me siento bien”, dice.
En la tierra del Tío Sam no solamente lo espera el balón: “He trabajado en pintura, tengo muchas amistades por allá y la verdad es que por medio del fútbol me han tratado muy bien”.
El “Chunche” no se arruga ante nada. Así lo deja claro en este mensaje: “Lo importante es trabajar, el trabajo no deshonra a nadie. Hay que andar siempre con la cabeza en alto. En la vida no hay que arrugarse ante nada, siempre hay que echar para adelante. Lo importante es tener salud y espíritu de trabajar”.
Zepeda, aunque piensa en las posibilidades que pudo tener, no se lamenta de su presente, aunque esto no sea como hubiese deseado: “Siempre y cuando Dios me dé salud, voy a remar para seguir adelante”.
El Retiro “La verdad que es duro. Yo no me pierdo ningún partido y no deja de dar una cosita bien fea, pero ya es bien difícil cuando uno toma una decisión”.
¿Te dejó dinero el fútbol? “No jugué en equipos grandes, en otros clubes de Guatemala y El Salvador estuve poco tiempo y la verdad es que no me dejó dinero el fútbol. Lo que más obtuve fueron amistades, pero no me dejó dinero”.
¿Guarda rencor? No, para nada. Él sabrá por qué lo hizo. Estoy tranquilo, la verdad recuerdo poco de ese momento. Es una buena cantidad de dinero, pero qué hago con estar pensando en eso.
1
En 141 encuentros en Liga Nacional, Óscar Zepeda marcó 11 anotaciones.
2
Jugó en Marathón, Deportes Savio y Vida en la Liga. Juticalpa en el Ascenso. Además, militó en el Juventud Escuintleca de Guatemala y el Águila de El Salvador.