No Todo es Futbol
2013-03-13
El Real Juventud estaba en pleno entrenamiento. El sol radiante daba en la cara de Josué Reyes, quien trataba de recordar lo que había sido su vida después del retiro de las canchas.
El ex portero de Marathón, Olimpia, Valencia e Hispano en la Liga Nacional vio su carrera terminada en 2006. La situación económica que vive la mayoría de los equipos de la Liga Nacional fue el gran problema que tuvo.
“Me retiré en 2006 con ese partido en el Hispano, recuerdo que fue para cuando descendió el club. De allí mi deseo siempre ha sido ser entrenador, he estudiado por supuesto para dirigir porteros'.
'Estuve de asistente de mi hermano Mauro en el Real Juventud, también desempeñé ese cargo en el Hispano y los otros me los he pasado como entrenador de guardametas”, fueron sus primeras palabras.
“Cuando yo estaba con el Valencia ya se daban los problemas económicos, jugué para el Real Comayagua y pasamos todo un año con este tipo de inconvenientes y ya no se miraba bien', dice.
'Después me fui al Olimpia donde las cosas eran mejor en la parte económica y más tarde volví al Valencia donde todo era igual como en Real Comayagua; entonces, yo miré que al no estar en un equipo grande todo era difícil, más el acoso sentimental de mi familia, los niños estaban pequeños'.
'Al no haber pago y con todos los problemas, la mejor decisión era venirse para la casa, estar con la familia y tratar de crecer. Esos son los motivos por los que dejé de jugar en la Primera División”, contó con un poco de tristeza.
El martirio que viven muchos jugadores de la Liga Nacional es increíble, Josué cuenta el suyo.
“En el Comayagua me fue bien porque de entrada nos dieron un dinero, con ese tuve que hacer todo un año, hasta que los problemas volvieron. Estuvimos cinco meses sin recibir un salario de un torneo que solo dura cuatro y medio, entonces se nos sumaron dos campeonatos, salvamos la categoría y se nos dio un dinero, pero era muy poco en cuanto a lo que se debía'.
'En el Valencia la suma ascendió a los tres meses y eso ya no se podía, porque uno tenía que estar viviendo de lo que se tiene ahorrado y cada vez todo más difícil. El ambiente en estos equipos es nefasto porque algunos jugadores tienen sus ahorros y otros no, entonces los golpea la situación económica cuando no se les paga nada. Uno más está sacrificándose que disfrutando del fútbol”.
AFUERA EL PAÍS
Como le toca a muchos futbolistas, emigrar a Estados Unidos es una gran opción y Josué no la desperdició. Se fue por cinco meses al país norteamericano para ganar dinero y regresar con su familia.
“Fue totalmente doloroso. Luego de que me vine de jugar de la Liga Nacional, no conseguía trabajo y la situación política del país no me permitía tener algo seguro. Entonces por eso decidí irme a Estados Unidos porque yo necesitaba darle algo a mi familia, no es que no tuviéramos, pero necesitábamos'.
La primera vez fue la más difícil, me fui siempre por cinco meses y traje fondos como para seis y hasta ocho meses. Voy a trabajar y a ahorrar para toda la familia”, explica.
Pero su labor en el país del norte iba siempre enfocado en lo que le gustaba, “jugaba fútbol allá, tres partidos el fin de semana, 150 dólares por juego en una liga burocrática en Virginia, Richmond y Nueva Orleans que son ligas famosas y establecidas desde años.
Las dos veces que fui con los jóvenes y los veteranos, me daban la oportunidad de jugar hasta cuatro partidos. Todo lo que podía recoger lo mandaba para Honduras para la familia, además, durante la semana mirábamos qué hacíamos.
A nosotros nos daban los pasajes de ida y vuelta, e incluso la estadía, había veces que nos iba bien porque lógicamente el trabajo estaba seguro, pero en otras ocasiones, no”.
LO MÁS DURO
Tomar la decisión de irse no fue nada fácil y peor para Josué, que debía dejar a su familia. “Esa es la parte más dura, no por mí, si no que por mis hijos y mi esposa'.
'Yo ya estoy grande y sé a qué fui y me lo aguanto, pero cuando hablaba con mis hijos era difícil. La niña no entendía dónde estaba yo y cuando hablábamos por teléfono me decía que llegara a la casa, porque pensaba que estaba cerca de Santa Bárbara, esa era la parte que sufría más”, admite.
Ahora Josué es el asistente en Real Juventud de la Liga de Ascenso, pero confiesa que quiere otra cosa. “Yo siempre he deseado tener un trabajo permanente como las personas normales que van a una oficina, lo tuve una vez, pero solo por un año. Uno está siempre esperando el sueldo el fin de mes sin ningún problema'.
'Yo soy educador y en eso es bien difícil encontrar un puesto. Desde junio estoy buscando un empleo para irme a San Pedro Sula, y el fútbol quedaría en un segundo plano porque puedo estar en un trabajo y el fútbol por la tarde o noche, pero hasta el momento no se ha podido”, aclara.
Josué Reyes es un luchador, de esos que en Honduras existen muchos. Un ejemplo.
DATOS
SU FAMILIA: Por ellos trabajo.
LA PORTERÍA: Es el lugar donde me siento más cómodo.
REAL JUVENTUD: La pasión de todo Santa Bárbara.
FÚTBOL: El mejor deporte.
SU EQUIPO: El Barcelona
El mejor en la historia de Honduras: No tengo uno definido.
EN UN MINUTO
¿Tu equipo en la liga?
De pequeño era Olimpia, pero cuando ya me vine a Santa Bárbara me empezó a gustar Marathón. Después jugué allí y me terminé de enamorar.
¿El peor momento en el fútbol?
En un partido con el Valencia que me metieron un gol porque yo reboté la pelota y me la robaron. Fue un momento tonto.
PERFIL
Nació en: Santa Bárbara
Fecha de nacimiento: 24 de diciembre de 1971
Edad: 41 años.
Estado civil: casado.
Hijos: un varón y una niña
Retiro: 16 de abril de 2006.
Grandes logros: Estuvo una vez con la Selección Nacional en un partido amistoso ante Nigeria en Nueva York.