Lejos de la presión que vivía en el banquillo del Juticalpa, la vida le da un respiro distinto a Humberto Rivera, quien ahora disfruta enseñando a sus alumnos en las aulas universitarias.
Disfrutando de un buen café olanchano, en una tarde con alta temperatura en la ciudad de Juticalpa, así pactamos una charla con el técnico de los canecheros, quien se mantuvo al margen de los medios tras su salida del club.
Sonriente y con la amabilidad que siempre lo caracterizó, Humberto Rivera se desahogó tras el duro proceso que pasó en su último proceso como entrenador de fútbol, los momentos críticos y hasta desempolvó anécdotas con futbolista que le gustaba las bebidas alcohólicas.
¿Qué hace después de haber ya dicho adiós a este torneo con el Juticalpa?
Siempre estamos en lo que es la docencia, ya nos incorporamos al instituto departamental la fraternidad y a la universidad, y estamos tranquilos disfrutando lo que siempre hemos trabajado y siento que estamos llegando de nuevo a nuestro ambiente en el cual nos sentimos relajados, disfrutando de impartir la clase con nuestros estudiantes.
¿Cuánto cambia el día a día?
Cambia mucho porque es una etapa completamente diferente el estar impartiendo una clase en la cual es enseñar ese aprendizaje por parte del estudiante a estar entrenando con jugadores con caracteres completamente diferentes, en cambio en el colegio son jóvenes de 14, 16 años e igual sucede en la universidad.
¿Cómo resume su paso por Juticalpa después de salir del club?
Bueno, el primer torneo fue muy bueno en cuanto a rendimiento y en la parte de la acumulación de puntos. De hecho, nosotros como cuerpo técnico y cuerpo de jugadores acumulamos 25 puntos porque administrativamente nos quitaron 4 puntos. Pero ese no es problema nuestro y al final perjudicó mucho porque se aspiraba a estar en la liguilla. Solo necesitábamos ganar un partido más y entrábamos a la liguilla. Pero después de que se recibió la noticia de que nos quitábamos otros puntos, el equipo se nos vino abajo.
Y en ese torneo sí fuimos un equipo que no rindió a lo que nosotros esperábamos. Tal vez por no hubo una buena preparación en cuanto a lo que fue una buena pretemporada. Solo tuvimos 8 días de pretemporada y no es correcto que en un equipo profesional se trabaje con eso. Pero al final los responsables somos nosotros como cuerpo técnico a aceptar que nos dieran solo 8 días para preparar el equipo.
El tomar una decisión de salir Profe Humberto, ¿era más saludable para usted o qué pasó?
Esa es una decisión que la junta directiva tomó. Pero a decir verdad que para nosotros fue de mucho beneficio. Mucha salud mental necesitábamos distraernos. Habíamos descuidado a nuestra familia porque estar en el fútbol profesional es estar a tiempo completo. Y no hay hora ni minuto para decir voy a descansar.
¿Cuál es el momento más crítico, más complicado que vivió en este último proceso con el Juticalpa?
Es que se vivieron muchos momentos difíciles, momentos críticos, el perder tantos partidos con diferencias de 4, 6 goles, eso me daba mal pensamiento y tanta cosa que se habla a nivel extradeportivo, pero al final nosotros siempre fuimos respetuosos, teníamos algunas cosas y las callábamos por evitar problemas.
Pero sí siento que los momentos más difíciles cuando se pierde contra el Marathón 2 partidos seguidos, contra el Olimpia 6 a 1, entonces situaciones así y creo que no es fácil, porque a mí siempre me ha gustado que el equipo sea ordenado, que sea un equipo intenso, pero a veces nosotros decimos, ese equipo no es intenso, pero hay que ver con qué intensidad, porque nosotros no podemos decir que es correr y así ya, eso no es fútbol, ni ser intenso, sino que es saber cuándo lo vamos a hacer y en qué momento lo vamos a hacer, entonces yo siento que hay momentos que uno se sintió mal por la manera como se perdía.
Una vergüenza futbolística, porque son marcadores que quizás no son tan comunes. Es que eso es, yo lo dije en una entrevista, en una conferencia de prensa, que dábamos vergüenza como equipo, pero al final el responsable es Humberto Rivera, porque es el entrenador del equipo y en lo particular yo siempre salía molesto, no lo daba a conocer porque no es fácil, pero sí cuando llegaba a la casa eran 2 o 3 de la mañana y todavía estaba pensando, la cabeza me daba vueltas.
¿Cómo era Humberto Rivera en los momentos críticos?
Es que no se le puede gritar al jugador porque le estaríamos ir repitiendo, muchos jugadores me decían, probablemente que usted es muy buena persona, tiene que hablar, es que no es necesario gritarle a una persona para que sea responsable en su trabajo, para que rinda en su trabajo.
¿Pero cómo fue usted por ejemplo en esos momentos?
Nosotros siempre hablábamos después de cada partido, cuando nos daba la oportunidad de hablar con cada uno de ellos, porque comprendemos y entendemos que después de un juego no es fácil, después de perder 6 a 0 y que le va a ir a gritar a un jugador para evitar un problema, lo correcto es hablar después de eso en el entrenamiento que es después del partido.
¿Lo hablaba con alguien del grupo?
Siempre se hablaba con jugadores de mayor jerarquía, porque uno siempre debe tener eso, que debe conocer quién es, qué jugadores le pueden aportar en eso, para que los jugadores hablen con los demás compañeros. Nosotros como cuerpo técnico lo dialogábamos y decíamos, ¿qué está pasando? ¿Por qué estos resultados? Si se está trabajando bien. Cuando hacíamos un entrenamiento en un día, nosotros decíamos, este partido lo ganamos, porque mirábamos un entrenamiento con todos los requisitos para hacer un buen partido. Lastimosamente, en la práctica eran una cosa y en los partidos eran completamente diferentes.
Entonces, digo yo, ¿qué está pasando? Y se hablaba con ellos y les decíamos, ¿pero por qué en la práctica lo hacemos bien y en los partidos no lo estamos haciendo bien? Si es lo mismo.
Y muchos dicen que cuando pasan estas cosas, le están haciendo la cama al técnico. ¿Se le cruzaba a usted por la mente este tema o pasaba desapercibido?
Mire, yo no sé si creerlo o no creerlo, porque algunos directivos me decían, profe Beto le está haciendo la cama algunos jugadores, el aficionado de igual manera me decía, al profe del equipo le está haciendo la cama los jugadores, pero yo estaba al 100% con los jugadores, creía en su capacidad, creía en su honestidad, y a decir verdad que yo nunca pensé eso, se maneja y muchos entrenadores dicen, me hicieron la cama, pero yo no soy de ese concepto, ni manejo esa idea, siento que no se rindió como nosotros queríamos.
¿Se auto cuestionaba usted?
Exactamente, entonces decía, no es posible que yo esté trabajando de esta forma y los resultados no me están dando. Entonces yo siento que eso es importante, el hecho de uno estar siempre pendiente de lo que uno está haciendo, y yo pasaba pendiente, analizaba y decía, pero si este jugador yo lo miro entrenando bien, voy a insistir con él, porque en cualquier momento va a reventar. Y nunca se dio lo que yo esperaba de determinado jugador, pero sí hacía un acto crítico en cuanto a la manera como se estaba trabajando con el Juticalpa.
¿De qué se arrepiente usted?
De lo que uno hace, yo en particular no me arrepiento. Lo que sí es que uno toma una decisión, yo hablé cuando terminó el torneo, hablé con mis dos hijos varones, y mi esposa, y ellos me dijeron, papi queremos hablar con vos. Yo me imaginaba más o menos, mira, no sigas con la Juticalpa, porque te vas a llenar de problemas, tuviste problemas en el cierre del campeonato anterior, y este te va a seguir lo mismo.
Pero yo quería un reto conmigo mismo, de demostrar que estaba para grandes cosas, y al final mis hijos tenían la razón, porque como les dije anteriormente, se hizo un buen torneo, cuando ellos llegaron al primer torneo con Juticalpa se sumaron 25 puntos, que siento que es una buena campaña, y el segundo pues un desastre, completamente un desastre, tal vez fue por la falta de una muy buena preparación, pero arrepentirme no me arrepiento, lo que sí es que tuve que tomar una decisión, el no regresar a Juticalpa FC.
¿Confiaba que podía cambiar las cosas?
Pero yo siento que el Juticalpa estaba para grandes cosas, lastimosamente se dieron cosas internas que no se tuvo que haber dado a un equipo profesional.
¿Cómo qué cosas se dieron?
No, son cosas que uno no las puede dar a luz pública, porque seríamos malagradecidos, ellos a pesar de todo lo malo que vivimos, no puedo hablar de la institución, porque nos dio la oportunidad de seguir trabajando a nivel profesional, y a mí es más agradecimiento con los jugadores, directivos del equipo, y así con aficionados porque siempre estaban ahí. El mismo aficionado me pedía que me retirara del equipo.
Profe, me enteré que ya hubo un acuerdo económico para saldar esa deuda que había con usted del equipo, ¿Es así?
Bueno, ese es un tema que casi no me gusta hablar, porque se manejó a nivel de prensa, que ya me habían cancelado y eso no es cierto, y por eso lo digo, algunos directivos se portaron como caballeros, y otros no, porque en lo particular no me gusta que me mientan, no miento para que no me mientan, y el torneo pues, desde que yo entré al Juticalpa, nunca vi un salario mensual, sino que siempre me depositaban por parte, y yo decía que qué raro esto, y luego pues, terminó el torneo, me quedaron debiendo una parte, y este torneo tal vez mejora, porque supuestamente iba a estar mejor, pero todo el torneo no recibimos salario, hasta que se dio el caso de mi despido.
¿Cómo quedó su situación entonces?
Llegamos a un acuerdo con dos directivos del equipo, que es Selvin Baquedano y Ramón Daniel Sarmiento, en el cual llegamos a un acuerdo, porque nosotros hicimos un requerimiento de pago de lo que nos adeudaba la institución, no queríamos llegar a ese extremo, porque le tenemos mucho aprecio, mucho cariño al Juticalpa, pero trabajo es trabajo y al final pues, se llegó a ese acuerdo, y a ver cuando terminan de cumplir.
¿Sí hubo un finiquito?
Hubo ese acuerdo de palabra de tres caballeros, Selvin Baquedano, Ramón Daniel Sarmiento y mi persona. Son personas serias y está también mi hijo como representante legal, porque es abogado. No hubo negociación con mi persona, sino que fue directamente con él, claro, que yo le decía lo que tenía que hacer él, y hasta dónde podía llegar, porque es un acuerdo, está la oferta y contra la contraoferta.
Algunos me decían, cóbreles todo, y es un derecho pues, pero no somos de esas personas, no nos ha caracterizado, y llegamos a un acuerdo, y ojalá que se cumpla, tenemos el documento, tenemos cheques post fechados, que cada fecha vamos a ir al banco, y ojalá que haya fondos para evitar otro problema.
¿Ya se le pagó una parte?
Sí, ya fuimos al banco, y el primer cheque tenía fondos, solo la muchacha hizo un llamado, no sé a qué directivo, y sí aprobaron para que se pagara la primera parte.
¿Ya está más tranquilo?
Ojalá que al final de que terminen las fechas de los cheques, pues salgamos tranquilos. Yo iba a decir, sí, me cancelaron hasta ahorita, no puedo decir que me han cancelado, porque son cheques post fechados, y es algo muy delicado.
¿Pensará en regresar a las canchas como técnico, o qué decisión toma después de esta experiencia?
A excepción de lo que son las clases de educación física y del deporte de fútbol en la universidad, no tenemos pensado regresar hasta ahorita, porque siento que ha sido un alivio el no estar dirigiendo, nos sentimos más tranquilos, salimos de las clases, nos vamos con amigos a tomar café, o me voy con mi esposa a tomar café, todas las tardes, y es un alivio, lo cual no tenía.
¿A qué le apunta ahora?
Tenemos en mente estudiar para lo que es director deportivo, porque siempre nos ha llamado la atención, nos ha gustado, y estamos buscando a ver dónde podemos sacar lo que es la dirección deportiva.
¿Qué piensa de la llegada del FVS a la Liga Nacional?
Yo siempre he sido crítico, no tanto a lo que es la tecnología, sino a la manera como manejan los árbitros, y no es que esté hablando de ellos, como manejan los árbitros los partidos, porque, ¿por qué le digo esto? Porque el cuarto árbitro prácticamente es el que decide todo, es el que está dirigiendo al árbitro central, ellos le quedan diciendo, no es falta, déjala pasar, no hay fuera de juego, o sea que prácticamente el que está dirigiendo el partido.
El central está aceptando todo lo que le está diciendo el cuarto árbitro, pero cuando hay una jugada polémica, ahí el cuarto árbitro se hace el inocente, que no es trabajo de él, ay, ¿por qué? Si no es trabajo de él, en las otras sí participa y le obedece todo.
Y en lo que es la tecnología, no estoy de acuerdo, la manera como está manejándola en Honduras, porque no es la indicada, prácticamente es un televisor el que tienen ahí, no hay líneas que trazar, no hay esa tecnología que debe ser como debe ser el VAR, sino que es un video lo que está viendo ahí, repetición de la jugada nada más, pero no hay líneas trazadas para ver si el jugador de dónde salió y todo eso.
¿Pero usted cree que, por ejemplo, hay persecución contra equipos o no? ¿O son errores humanos?
Lo que pasa es que cuando uno está dirigiendo y no lo favorecen, siempre dices que se siente perseguido, me siento perjudicado, que porque soy yo me lo hacen y porque soy un equipo pequeño sí lo hacen y contra los equipos grandes no lo hacen.
Los árbitros son seres humanos, se equivocan, no creo que lo hagan con una segunda intención, porque también son un ser humano, se preparan, son personas profesionales y siento que son los que manejan muy bien el reglamento. Lo que pasa es que a nosotros, los jugadores y cuerpos técnicos, no nos dejan trabajar, porque todos queremos que nos sancionen, a favor de nosotros metemos presión y quieras o no, ellos caminan con sus cosas ahora y que todos lo escuchan y
¿Qué viene a decir el central cuando se acercan?
No le vienen a decir cosas bonitas, te voy a echar si te estás molestando y hasta cosas que..
¿Pero hay árbitros que no llegan a decirle cariñitos?
Hay árbitros que son malcriados, árbitros que son malcriados y no les puedo decir absolutamente nada.
¿Podemos decir quiénes?
No, no puedo dar nombres, lo que sí que los asistentes son cosas serias. El asistente número uno, que uno siempre tiene cuando es local.
¿Algún jugador con el que ha tenido que lidiar usted y llamarlo al orden?
Mire, hay jugadores que malcriados, malcriados, nunca he tenido ni un tan solo problema con ningún jugador. Pero yo tenía un jugador que yo le tenía mucho aprecio, que era Allan Cárcamo, por su comportamiento fuera de la cancha. Y yo a él siempre hablaba, y él me decía, profe, no se preocupe, que no lo vuelvo a hacer. Porque a él le gustaba tomar y no lo vuelvo a hacer. Y yo decía, ojalá que sea cierto.
Recuerdo que cuando estábamos en segunda división, ellos vivían en unos apartamentos del equipo.Y me decía el guardia, profe, me dice, ¿Y dónde estudia Pilín? ¿Qué universidad estudia Pilín? Allan, no está estudiando, le digo. Él dice, cuando llega al entrenamiento llega loquito, se baña y ya sale con la mochila y me dice ya vengo, don Joche, voy para la universidad a recibir clases.
Lo raro es que a la media hora ya estaba que no había clases. Y que sí que llevaba la mochila llena de cerveza.
¿Se da esto mucho en el fútbol, profe?
Lo que pasa es que hay jugadores que lo saben hacer.
¿En Liga Nacional se da este caso?
Es que no es Liga Nacional en todas las categorías. En todas las categorías se va a dar este caso y no solo en equipos pequeños. Es que no solo es en el Marathón, es a nivel de todos los equipos. El problema es que hay jugadores que lo saben hacer. El caso de Allan, él no tomaba en la calle. Él llevaba y lo que pasa es que yo me di cuenta porque don Joche me dijo eso.
¿Un jugador que para usted es muy táctico?
Yo le puedo mencionar a un jugador como (Chelito) Martínez del Marathón. Para mí es el jugador más táctico que existe en la liga. Y no lo va a ver que es vistoso. No le va a andar haciendo jugada bonita. Y no que le agarre el balón y ponga rápido. Y siempre está en la posición que debe de estar. Y eso mucha gente no lo valora. Pero uno como entrenador si sabe que es un jugador que le puede ser de mucha utilidad. Lastimosamente él llegó tarde a la liga nacional.
¿Qué jugador le hubiese gustado tener y nunca lo logró tener en sus equipos?
Mire, nosotros siempre, más que todo cuando estuve con Olancho, nos sentábamos con Gustavo Martínez y la abogada Noelia y ellos me decían, ¿qué jugador quiere? Y yo siempre pedí a Jhow Benavidez, pero él nunca quiso venir.
¿Lo intentaron fichar?
Sí, yo daba el nombre de él para que él viniera a jugar con el equipo. No sé si lo intentaron, pero yo siempre lo pedí para tenerlo en Olancho FC.
¿Qué piensa de lo que se habla de amaños de partidos en la Liga Nacional?
Es un tema muy delicado porque en primer lugar uno puede escuchar a nivel de aficionado, a nivel de prensa. Pero uno como entrenador no tiene una verdad a decir que este jugador está vendiendo partidos.
A uno le dicen nada más y son rumores. Pero es un tema muy delicado que en lo particular casi nunca me ha gustado hablar. Yo tuve una muy mala experiencia ahorita en Juticalpa por eso. Pero igual no me gusta mencionarlo, ni me gusta hablar porque es mejor no meterse a ese tema porque son cosas muy delicadas. Y en lo particular pues siento que es mejor no dejarlo ahí.