Entre las estrategias de mercadeo que debe implementar la Liga Nacional de Fútbol para incrementar el número de espectadores en los estadios debe estar la programación adecuada de los partidos.
Los hondureños que no trabajan el fin de semana se sienten felices cuando termina o está a punto de terminar su jornada semanal de trabajo; por eso al viernes le decimos “sábado chiquito” y si podemos introducir en él diversiones nos alegramos más, ya que al final de ese día nos quedan aún dos días de descanso y los que trabajan los sábados por la mañana normalmente lo hacen mucho más relajados que de lunes a viernes y hasta les permiten asistir a sus labores sin uniforme.
Por esto pensamos que programar un partido de los cinco de cada jornada los viernes a las 6 de la tarde sería algo positivo, ya que le permitiría a muchos iniciar su jolgorio semanal.
También deben evitar en los calendarios que una televisora tenga tres o cuatro transmisiones en alguna jornada y una o ninguna en otras.
Debe trabajarse asimismo en la orientación que necesitan los futbolistas jóvenes que están teniendo éxito en las selecciones Sub-17 y Sub-20 acudiendo a campeonatos mundiales, ya que ellos han destacado en esas categorías que son de diferente exigencia a la del fútbol de primera división donde cada partido es un examen final en el que deben sobresalir y satisfacer al aficionado que ve en ellos el futuro de nuestro balompié; en este aspecto, es fundamental el avance que pueden experimentar si tienen la oportunidad de viajar a jugar al extranjero siendo jóvenes como ocurrió con Anthony Lozano que pronto será titular de nuestra selección adulta gracias a la madurez que está adquiriendo en el fútbol español.
De hecho lo hemos comprobado en los juegos de la bicolor de este año en los que se notó la diferencia de carácter y mentalidad que exhibieron nuestros legionarios frente a las debilidades de los seleccionados que no han salido al extranjero.
FENAFUTH y los equipos deben tratar mejor e incentivar a los entrenadores hondureños que buscan el talento en las canchas burocráticas de olvidados municipios hondureños.
Es el caso de Hermelindo Cantarero, quien lleva 33 años descubriendo futbolistas, ha evaluado casi 54,000 prospectos de los cuales al menos 400 llegaron a primera división y muchos a la Selección Nacional destacando entre ellos Dani Turcios, Dolmo Flores, Rambo León, Edgar Álvarez, Jorge Claros, Rony Morales, Reinaldo Clavasquín, Juan Manuel Cárcamo, Osman Chávez, Georgie Welcome y Adán Ramírez entre otros.
Pero para eso debió contar con la confianza y ganas de incentivar al fútbol menor de grandes entrenadores que también creen en la juventud como Chelato, Héctor Vargas, Roque Alfaro y Alberto Romero.