Liga Nacional

Real España, a la final en Honduras

El equipo sampedrano clasificó a la fiesta grande al vencer 4-1 al Vida

2011-12-04

Real España logró la noche de este sábado una de esas remontadas épicas, memorables, de nombre, que no pasarán de moda de hoy para mañana... Tras iniciar perdiendo ante el Vida, comenzó a remar, logró poner el pecho y al final la gloria a sus pies: clasificó a la final del torneo Apertura al vencer 4-1 a los ceibeños.

Pocas veces un equipo es capaz de hacer lo que este Real España conquistó ante su gente, bajo su ambiente y en el viejo y legendario estadio Morazán.

Eso sí, Vida los asustó, apenas se estaban acomodando en la cancha y las cosas le estaban saliendo como querían, tremendo zurdazo de Francisco Pavón y la pelota adentro. Golpe bajo al Real España. Alegría allá en La Ceiba, el mar se embravecía y el barrio Las Mercedes estremecía...

Es que lo de Vida eran síntomas de clasificación, todos les estaba bien que sus once guerreros en la cancha se estaban 'comiendo' a sus rivales de una forma tal que cada vez que tenían la pelota la hacían suya, controlaban bien, le imprimían velocidad al juego y el vértigo en la cancha se sentía con hervor. Esa parte fue de ellos, no tan exquisito, pero cuando dominas a alguien, el reconocimiento a su ímpetu no sobra..

Y si este Vida estaba jugando como un toro aguerrido y bravucón, Real España aún no arrancaba con su máquina, con los motores a medio vapor, con su gente allá en las gradas del Morazán sufriendo y llevándolos al extremo de sus emociones, tuvieron que esperar el tramo final del primer tiempo para lograr el empate.

Y a partir del 1-1 el vapor de su locomotora daba avisos de algo grande, comenzó a sentirse antes de entrar el descanso del primer tiempo, y también un jugador de nombre Allan Lalín se estaba reponiendo a esos momentos que cualquier jugador odia, la críticas, pero ese centro de Ever Alvarado cambió su cara y lo volvió a la vida, saltó con fe para lograr ese remate de cabeza que se transformó en gol. Venga la euforia, locura en el Morazán a los 45 minutos.

LA GOLEADA

Para el complemento, Real España no le dio respiro al Vida. Estaba claro que comenzar ganando suponía un envión enímico impresionante. Y así fue. A los dos minutos del segundo tiempo Christian Martínez se encargó de aumentar la fiesta aurinegra: Centro por la derecha de Maynor Martínez y el moreno atacante remató de cabeza. Una obra en el estadio. Imposible para el arquero del Vida, Obed Enamorado.

Real España estaba logrando la remontada y ratificando que en casa mandan ellos. Vida había perdido la brújula, La Ceiba lloraba, no fue el equipo aguerrido del primer tiempo. Y en esto del fútbol y más cuando se trata de una semifinal, un descuido y 'te matan'.

A los 55 minutos, Real España comenzó a orquestar su juego, a gestar su noche, a hacer su fiesta. Luis Lobo se encargó del tercer tanto, le puso el alma a una jugada impresionante, se corrió por el costado izquierdo, amagó, se encontró en el camino pocas dificultades y soltó un remate rasante de zurda, golazo.

Y para que la fiesta fuera redonda, se vino el cuarto gol, obra de Edder Delgado, le llegó el balón suelto frente al área y sacó un derechazo brutal, ya Obed Enamorado estaba vencido, abatido y golpeado.

Impresionante, Real España con una versión de jóvenes y poca veteranía está dando otro digno ejemplo de cómo se llega a una final más y a la vez ha estigmatizado su fútbol, su juego, su estilo... Ahora solo está a la espera de su rival: si es Olimpia o Marathón.