Liga Hondubet
2012-12-09
Olimpia hizo el negocio perfecto. Regresa a Tegucigalpa, Honduras, con el marco en cero y con la posibilidad de sumar su título 26, tras un primer partido de gran final ante Victoria, que concluyó con empate a cero goles.
El primer choque de la final del Apertura 2012 no fue un derroche de espectáculo, sí más un compendio de estrategias de achique por parte de Olimpia y de intentos muy dibujados por parte del Victoria.
La final que sólo se ha jugado tres veces en la historia de la Liga, comenzó con un ritmo tenso. Del lado de Victoria, queriendo someter al contrario en su campo, para intentar sorprender a un Olimpia que apostaba por pararse en firme en el Municipal Ceibeño, en base a un esquema simple, el que propone asegurar la pelota y luego jugar en base a movimientos plenamente ensayados.
Pese que la jaiba se miraba en la obligación de apostarle al todo o nada en el arranque, fue Olimpia el primero que se aventuró a meter miedo en la zona frágil de los de casa.
Fue mediante un remate remachado de Rosano que Vallecillo desvió con las uñas, el rebote en el poste, el rezago de Caetano y la conclusión de cabeza de Bruschi, en el área chica y que envió cerca del poste derecho. Más clara, imposible.
POCO A POCO
El Victoria que en su plan de juego siempre quiso atacar por los costados y aprovechar la velocidad de algunos de sus jugadores, se estrelló ante un Olimpia bien plantado en todas sus líneas.Un remate en volea de Crisanto, tras un tiro de esquina de Victoria rechazado por la zaga blanca, finalizó en las manos de Escober.
Ese fue el momento más determinante de Victoria en los primeros 45 minutos.Luego todo fue marca, bosques de piernas por todo el inmenso campo verde.
Una que otra bronca y a lo lejos, pero allá cuando tanta marca y tantos intentos dejaban cierto espacio de tiempo y de cancha, apareció la acción que rompió el candado del esquema.
LAS DE BRUSCHI Y COPETE
El segundo tiempo fue casi una copia de la parte de inicio. Pocas sorpresas, a veces un chispazo de vértigo y de peligrosidad... pero nada como para cambiar el curso de un 0 a 0 que se hacía presagiar como inevitable.
Bruschi la tuvo clara, en un contraataque en el que olvidó el recorte, y con perfil cambiado remató bajo y a manos de Vallecillo. Minuto 50.Luego fue Copete el que amarró el marcador en cero goles.
Le llegó una pelota incómoda al área y remató de primera intención, así como la acción, el desenlace, al minuto 54. Una opción clara fallada a inmediaciones del manchón de penal.
EL MILAGRO DE DONIS
Pero el momento cumbre del juego llegaría a los 79 minutos, en un cobro de esquina en el que el grandote Romero ganó en lo alto del área y puso cabezazo que Donis desvió con reacción felina. Quizá es la jugada que Victoria se lamente en toda la semana.
Por un momento se pensó que Donis no llegaba, sin embargo, el desvío magistral del guardameta blanco dice mucho del nivel que se gastan los porteros de Olimpia.
Casi en la agonía del choque, una jugada que dejó dudas, fue el cobro de tiro libre de Dicktmar Hernández, que llegó al primer poste que custodiaba JC García y que algunos jugadores de Victoria reclamaron como penal, supuestamente porque tapó la oportunidad de gol, sacando la pelota con la mano.
La final se define el próximo domingo a las 4:00 de la tarde, en el estadio Nacional.