Ya salió Mariano Rivera, Andy Pettitte, Jorge Posada y Bernie Williams... Pero en el béisbol como en el mar, el Capitán es el último en abandonar: ¡Adiós Jeter!
Nacido en Pequannock Township, Nueva Jersey en 1974, se convirtió en el corazón de la dinastía yanqui que reinó desde finales de los años 90 y alumbró el inicio de un nuevo siglo.
Por su carisma, su talento con el guante y el bate, sus ocho récords de los Bombarderos del Bronx.
Jeter se ganó el cariño de la afición más exigente del diamante, su futuro apunta al Salón de la Fama y este fin de temporada todo el mundo del deporte reverencia su partida.
PONE FIN A CASI DOS DÉCADAS COMO PELOTERO
El capitán se retira tras 19 años de carrera, siempre vestido a rayas, y con números de: .310 de porcentaje de bateo, 260 jonrones, 1.307 carreras impulsadas, cinco Guantes de Oro, 14 apariciones en el Juego de Estrellas, 16 viajes a la postemporada, cinco títulos de Serie Mundial, el apodo de Señor Noviembre y 11 años como capitán del equipo.
YANQUE DESDE SIEMPRE
Dick Groch, el scout que descubrió a Jeter en 1991, se ha hecho famoso estos días en los que la prensa neoyorquina revisa exhaustivamente la vida y carrera del ahora astro de las Grandes Ligas.
Su primer reporte, tras ver a un joven shortstop de 17 años, tenía una frase clave: “Es un Yanqui”, según recoge el New York Times.
Eso no convenció a la tormentosa administración del equipo en aquella época.
Groch tuvo que ponerse más serio para el draft de 1992, cuando los Yanquis temían que el prospecto prefiriera la universidad sobre las pequeñas ligas, y les dijo: “El único sitio al que Derek Jeter irá es a Cooperstown (donde está el Salón de la Fama)”, según publicó Sport Illustrated en 2011.
Y no defraudó. Jeter fue la mejor selección, los cinco nombres que le precedieron en el sorteo apenas acumularon dos All-Star.
UN CAMINO MARCADO DE ÉXITOS
En 1995 hizo su debut y en 1996 jugó su primera temporada completa, ganando el premio a Novato del año y ayudando a los Yanquis a ganar su primer título en 18 años.
El inicio de la carrera de Jeter coincide con la aparición de una de las mejores generaciones en la franquicia más grande del béisbol.
Junto a Mariano, Bernie, Pettitte y Posada, acabaron una sequía de 13 años sin postemporada y conquistaron cinco Series Mundiales.
MISTER NOVEMBRER
Juego cuatro de la Serie Mundial de 2001. Los Yankees logran un dramático empate en la novena entrada contra los Diamondbacks de Arizona.
55,863 aficionados abarrotan las graderías del viejo Yankee Stadium, la casa que el mítico Babe Ruth ayudó a construir, es medianoche en el Bronx y por primera vez en la historia el clásico de otoño se juega en noviembre.
En la décima entrada, Jeter se para en la caja de bateo para enfrentar a un agotado Byung-Hyun Kim.
El lanzador coreano está a un strike de sacar el inning, pero tras una batalla de nueve lanzamientos cae derrotado ante el campocorto, quien conecta cuadrangular para el triunfo de los Bombarderos del Bronx.
Fue allí cuando el apodo de Mister November tomó forma.
EL úLTIMO 'PLAY BALL' EN CASA
Este jueves contra los Orioles de Baltimore, Derek escuchará el último grito de ‘play ball’ como jugador en el Yankee Stadium.
Y aunque el equipo dirigido por Joe Girardi quedó por fuera de la postemporada, esta noche lo único importante será la despedida del gran capitán, seguro integrante del Salón de la Fama de Cooperstown.
Su nombre y sus hazañas se escucharán junto a las grandes estrellas del club como Babe Ruth, Lou Gehrig, Yogi Berra, Mickey Mantle, Joe DiMaggio o Mariano Rivera.