Pjanic rompe el silencio y ataca a Koeman tras su salida de Barcelona: "Me puso la cruz desde el inicio"

Miralem Pjanic abrió su corazón a diario Marca y atacó a Koeman tras su salida del FC Barcelona. Ahora jugará para el Besiktas de Turquía.

DIEZ

Miralem Pjanic se marchó del FC Barcelona por la puerta de atrás, el bosnio dejó la Ciudad Condal para unirse al Besiktas de Turquía.

Ex mujer de Riyad Mahrez acusó al Manchester City de arruinar su vida

El bosnio rompió su silencio en una entrevista con diario Marca y atacó a Ronaldo Koeman asegurando que desde un inicio le puso la cruz y no lo dejaba jugar.

ENTREVISTA CON DIARIO MARCA

¿Cómo se encuentra tras su salida?

"Muy feliz y motivado. Acabo de llegar a Sarajevo tras mi presentación con el Besiktas. Todo ha ido genial. No podía aceptar una situación como la que pasé el año pasado. Estaba muy claro para mí que no quería eso, porque soy un futbolista al que le gusta mucho siempre jugar, es lo que me hace feliz. Y estoy motivado para empezar esta nueva misión".



¿Siempre fue aficionado del Barcelona?

"Me gustaba siempre el modo de jugar del Barça, ver su juego. Está claro que la filosofía del Barça en los últimos años se adaptaba a mi fútbol y a lo que me gusta. Y cuando estaba dentro del Barça cuando ves a los jugadores te das cuenta de que era eso que estaba soñando desde afuera. Para mí siempre era un gran objetivo jugar en un club como el Barça, pero no me esperaba una situación así de complicada, en todos los sentidos. Lo que me incumbe a mí como jugador, pero también por el Covid, del que ya estamos saliendo".

¿Qué sensaciones tuvo cuando fichó por el club azulgrana?

"Esto que me pasó [la emoción] cuando firmé era más por mis padres, de cuando dejaron Bosnia, estaba muy orgulloso por ellos, pero también era un sueño para mí. Estaba muy feliz en la Juve, en un club extraordinario, pero el Barça ya estuvo dos años intentando ficharme y no se pudo hacer. Hubo otra oportunidad, lo hicieron y estaba muy feliz, normal, estaba yendo a un club que todos los niños sueñan con jugar en él. Las expectativas para mí eran otra cosa, porque los últimos años, no importa dónde jugaba, si Roma o Juve, estaba siendo titular, haciendo cosas buenas, año tras año, llevaba una gran progresión. Estaba listo para dar este paso y probar este nuevo reto, tras nueve años en Italia, quería ese challenge, era el momento justo para intentarlo. Pero me encontré un entrenador que no sé".

Desde este momento, Pjanic comenzó a hablar de Ronald Koeman, entrenador que le negó participación en el FC Barcelona y que le daba minutos intrascendentes.

"Hoy mismo, hoy día, no sé todavía qué quería exactamente, no intentó explicarme cosas, o encontrar una solución. Era yo quien iba a preguntarle qué quería de mí, de esta posición, qué estoy haciendo mal o bien para saber, por adaptarme más rápido dentro de equipo, paras ser útil. En una temporada al final necesitas 17-18 jugadores para ganar títulos. Pero para él no había problemas en mi juego, no me daba respuestas. El tiempo pasó, la situación iba a peor, pero sin motivos. Como he dicho, me estaba comportando bien, muy profesional. Es una cosa muy difícil de comprender. Había muchas personas dentro que ninguno entendía lo que pasaba. Era así, vale. Salió esta oportunidad [Besiktas], la quería escuchar. Quiero jugar, estoy seguro de mi calidad, sé muy bien lo que puedo aportar a un equipo, pero claro, necesitas la confianza, el diálogo, que te digan las cosas a la cara, que nunca me las ha dicho. Hubiera preferido que me dijeran las cosas directamente, pero es así. Ha sido una forma de comunicar muy extraña, es la primera vez que vivo esto. Nunca he tenido problemas en ningún equipo, con ningún entrenador, creo que tengo muy buena relación con todos los entrenadores. No sé qué pasó. Sinceramente, no sé lo que pasó. No quería responsabilidad, no quería confrontación, porque seguramente no sabía gestionar eso".

Pero vayamos por partes. El 8-2, cambio de entrenador, la salida de Suárez, el burofax de Messi... ¿Sabía dónde se estaba metiendo?

"Estaba entrando en un periodo complicado. El club tenía dificultades, está claro que el año anterior cuando se quedaron fuera en Champions, era una situación difícil para el equipo y también por los socios, con mucha presión. El Barça es un club que siempre quiere ganar. Cuando llegué vi un grupo muy fuerte, jugadores con mucha calidad, este grupo podía ganar LaLiga, pero no pudo ser, el motivo exacto no puedo decirlo, pero podía hacer más porque tiene mucha calidad. Era una situación complicada, porque además llegué dos semanas tarde por culpa del Covid, con un entrenador nuevo".



Y agregó: "Pero mi situación ya se complicó desde el inicio. Llego dos semanas después que el resto, empiezo a entrenar poco a poco, solo, para prepararme con el preparador físico, e ir entrando con los compañeros. Y nada, pasan dos, tres, cuatro, siete, 10 días y el míster nunca vino para hablar un poco de lo que pensaba de la temporada, de mí, para hablar simplemente, para introducirme dentro de un equipo, como hace el resto. Muy extraño, pero vale. Era solo el inicio, vale, tranquilo, estoy trabajando, quiero luchar por jugar, para entrar bien. Y nada, pasa el tiempo, empiezo a jugar uno sí y uno no, uno sí y uno no. Estaba muy bien, jugando mis partidos, pero claro, quería más, para dar más por el equipo. Soy una persona que siempre quiere el máximo y dar más. Hay un punto que voy jugando menos, la cosa se va complicando. Y cuando juegas es difícil física y mentalmente estar bien, porque te está matando la confianza, porque no tienes comunicación con él. Era muy extraño, porque no sé, un entrenador es quien dice quién juega y quién no, pero hay maneras diferentes para hacer las cosas. Soy un jugador que puede aceptar todo, pero me gustaría siempre que me dijeran las cosas de cara. No como si no pasara nada y tuviera 15 años. He luchado hasta el final, he sido profesional con los chicos, siempre trabajando para estar bien, también para ellos, para que se prepararan bien para los partidos. Sabía que si el míster se quedaba ahí tenía que encontrar una solución".

¿Por qué le costó tanto unirse al equipo titular del Barcelona?

"Es la cosa que me preguntan todos, quieren saber el porqué. Pero yo también quiero saberlo. Y nunca me ha hablado si quiero o puedo jugar con dos (doble pivote), o me gusta por delante de la defensa, de '5', como hace Busi y yo hice mis últimos cuatro años. Con doble pivote llegué a la final de la Champions con Khedira. He jugado en todas las posiciones, pero él nunca me vio en ninguna. No he tenido una posición clara. He estado realmente... a lo mejor podía entrar a veces cinco minutos, diez minutos o calentar 45' y no jugar. Nunca pasé algo así. No era fácil. Tienes que ser duro, lúcido, porque a veces puedes reaccionar mal con él, es así el fútbol. Pero siempre he sido muy respetuoso, delante de él pero también con los compañeros. Cualquier jugador al que preguntes te dirá que siempre entrena bien, trabajaba, iba los días libres para no perder la forma, pero para él ya me había hecho la cruz desde el inicio".

"Era muy difícil de aceptar, he esperado hasta el final para tratar de cambiar las cosas, pero nada. Jugué todos los partidos en Champions, ganamos 0-2 en Turín, llega LaLiga... y fuera. Así se vuelve muy difícil para entender qué quiere este entrenador de ti. Yo iba a preguntarle, iba a verle, 'míster, estoy haciendo algo mal, mi actitud es mala, qué quieres exactamente de mí', para preguntar qué puedo hacer, por saber. Puede ser que él quiera otra cosa que otro entrenador como Allegri, Sarri, Luis Enrique o Spalleti... Todos tienen sus cosas diferentes, es normal, pero hay que comunicar, por el bien del equipo. 'No, no, 'Mirem', es solamente rotación, no tengo ningún problema, tu actitud es buena...". Bueno, vale, bien, pero después me iba dejando más tiempo fuera. No entendía el porqué, creo que podría ser un buen jugador, pero también un buen compañero para el equipo, tengo una actitud profesional. Estaba trabajando los días libres, a veces me iba a correr solo tras los entrenos para estar bien... Podía dar mucho más si él quería. Pero es un entrenador muy muy muy extraño, es la primera vez que he visto una gestión así".


¿Era usted el que se dirigía a hablar con Koeman? ¿Él nunca le buscó?

"Nunca, bueno, un día al inicio de esta temporada vino él a hablar conmigo. Solamente me preguntó mi situación, cómo estaba. Yo le dije 'míster, quiero jugar, si pasa algo durante el mercado, entiendo la situación del club y todo, pero yo quiero jugar, amo el fútbol, quiero jugar, ser feliz, pero si no encuentro nada, porque el mercado es muy complicado con el covid y todo...' Él me respondió: "Si no tienes nada vas a luchar como todos". Y yo le he dicho sí, voy a luchar como todos. Así pienso yo. Y tres o cuatro días cambia esta cosa que él dice, sin razón. No tuvo ningún enfrentamiento conmigo, nunca ha pasado nada malo entre nosotros, ni en entreno ni individualmente. Es que no tengo realmente ninguna explicación para contestar estas preguntas. Si hubiera venido de no sé dónde, al Barça, estuviera perdido... Pero no es así, venía de la Serie A, cuatro títulos de Scudetto, una final de Champions, 100 partidos en Liga de Campeones... Tenía experiencia y sé qué puedo hacer. No sé qué decirte, fue como te digo. No era fácil, pero he encontrado una situación para mí, me gusta mucho el fútbol, quiero jugar, como todos estos años".

¿Cómo puede explicar toda su situación en el Barcelona?

"Yo sinceramente me lo he preguntado muchas veces, pensando qué pude hacer mal. Puede ser que a él no le gustó que dijera en prensa que quería jugar más. Pero un entrenador cualquiera te va a decir 'vale, este es un competidor y me gusta que diga algo así'. Puede ser que es eso, o simplemente que no le gusto. Pero me hubiera gustado que me dijera a la cara no eres para mí. El cara a cara no existió y no lo entiendo. Es complicado porque es la primera vez que me ha pasado y he visto un comportamiento así".

¿Buscó algún interlocutor en el club para encontrar una solución?

"He hablado, sí. Al inicio un poco, sí. Y luego más tarde, casi al final, para decirme que entienden mi decepción, que me ven entrenar y estoy bien, pero no pueden hacer nada. Que no pueden meterse dentro de las cosas del míster. Pero ninguno entendía. Me agradecían la actitud y el profesionalismo. Pero a mí qué me importa eso, yo sé que soy un buen profesional. Y entiendo que antes de ficharme el club se informó de cómo era yo. Soy un competidor, siempre estoy bien dentro del grupo, como estaba ahí, para mí era un placer jugar y estar con esos compañeros, Geri, Leo, Busi, Jordi... Y otros mucho más. He visto otro fútbol. Me hubiera gustado ayudar más al equipo, pero no he tenido la oportunidad".

¿Se cierra la puerta del Barça en el futuro?

"Yo tengo contrato, siempre he hablado muy bien del club, solo que no he tenido suerte con este entrenador. Pero el Barça siempre es el Barça. Otro a lo mejor se piensa 10 veces irse de ahí, pero yo si tengo que elegir estar un año más ahí jugando cero minutos o voy a luchar para ganar títulos, jugar Champions, 30-40 partidos... Voy a jugar. Estoy focalizado y contento por eso, no veo la hora para empezar esta temporada con el Besiktas y creo que voy a ser muy feliz allí".

¿Se arrepiente de haber fichado por el Barça?

"No, no nunca. En la vida las cosas que tienen que pasar, pasan. Es así. He luchado toda mi vida y mi carrera, soy muy ambicioso, muy competitivo, he llegado al nivel Juve y Barça. Yo sé que puedo jugar en este equipo, solo que no me han dado la posibilidad de competir, de entrar en grupo, de ayudar más".

¿Le han faltado al respeto?

El entrenador, sí. [e insiste] Sí.

FOTOGALERÍAS

Mas Noticias