Bolivia y Surinam protagonizan uno de los partidos más trascendentes de la fecha FIFA de marzo: una semifinal del repechaje intercontinental que define quién se acerca al sueño del Mundial 2026. El ganador enfrentará a Irak en la final del torneo clasificatorio.
Bolivia busca volver al Mundial de la FIFA
Bolivia llega a Monterrey como el equipo con mayor jerarquía histórica del duelo, pero también cargando el peso de 32 años sin disputar un Mundial, desde Estados Unidos 1994.
Como preparación, Bolivia goleó 3-0 a Trinidad y Tobago en su último amistoso y la delegación se instaló en Monterrey con varios días de anticipación, cargada de ilusión colectiva.
Surinam, por su parte, representa la cara del fútbol emergente: clasificó como uno de los mejores segundos lugares de la fase final de la Concacaf, superando a Guatemala y El Salvador en su grupo, detrás de Panamá.
Su último partido oficial fue una derrota 3-1 ante Guatemala a fines de 2025, y llegará al Estadio BBVA con el apoyo reducido de apenas unos 50 hinchas en las gradas. El técnico Henk Ten Cate tendrá el desafío de neutralizar la intensidad boliviana en condiciones adversas.
Camino al Mundial 2026 para el ganador
El vencedor de este partido no tendrá margen de descanso: deberá enfrentar a Irak el martes 31 de marzo, también en el Estadio BBVA de Monterrey, en la final del repechaje intercontinental.
El ganador de esa instancia obtendrá el último lugar disponible del Mundial 2026 para su confederación. En caso de que Bolivia avance, se convertiría en la selección que lleva más tiempo sin participar de un Mundial entre los 48 clasificados al torneo.
Historial entre Bolivia y Surinam
La asimetría de los rankings FIFA da una idea del duelo: Bolivia ocupa el puesto 76 del escalafón mundial, mientras que Surinam figura en la posición 123, según datos oficiales de la FIFA.