A Honduras se le puede criticar por muchas cosas, pero a lo largo de los años ha habido un fenómeno que llama mucho la atención y es que los extranjeros que vienen a nuestro país por diferentes situaciones se terminan enamorando y asentándose en nuestro territorio.
Uno de los casos más recientes es el del jugador brasileño Gabriel Araujo, quien acumula cuatro años en nuestra patria, donde ha vivido momentos gloriosos con Olimpia y ahora de lucha con el Génesis PN.
El lateral zurdo charló con Diario DIEZ sobre sus anécdotas positivas y negativas. “Tres años viviendo allá con Olimpia y vine para acá también porque me gusta mucho Honduras. Escucho mucho a las personas que hablan muy bien de mí y eso me hizo volver. Lo duro es estar lejos de mi hijo”.
El jugador de 34 años manifestó que no tienen ningún resentimiento con Olimpia luego de su salida porque él hizo un mejor papel que otros futbolistas, se refirió a las dificultades que le gustaría que mejorarán en el fútbol catracho y le hizo una solicitud a Carlo Ancelotti con respecto a Neymar Jr.
-- ENTREVISTA AL BRASILEÑO, GABRIEL ARAÚJO --
¿Es el torneo más complicado que te ha tocado vivir desde que llegaste a Honduras?
Sí, claro. Sabemos que somos un equipo nuevo en el torneo. Es difícil, pero estamos ahí luchando, trabajando con las dificultades del día a día, pero seguimos batallando para una liguilla.
Ya son cuatro años desde que llegaste a Honduras. Parece que te enamoraste del país. ¿Es así?
Después le agarré cariño. Tres años viviendo allá con Olimpia y vine para acá también porque me gusta mucho Honduras. Escucho mucho a las personas que hablan muy bien de mí y eso me hizo volver.
¿Cómo se vive tres años peleando en la cima, donde la exigencia era ser campeón sí o sí, incluso internacionalmente, y ahora en Génesis donde las exigencias son otras como entrar a liguilla o mantenerse en primera?
Bueno, en todos los partidos yo intento hacer lo mejor. Sabemos que Olimpia es una exigencia muy grande. Aquí también lo mismo con todos los equipos y nosotros tenemos posibilidad de meternos a liguilla porque sabemos la calidad de nuestro equipo. Si metemos un poquito más, podemos llegar. Siempre hay presión: en Olimpia la presión es salir campeón, aquí es estar en liguilla.
¿Qué rol tomas aquí en Génesis, más allá de lo futbolístico?
Es un equipo que está creciendo, encontrando su camino para mejorar cada día. Sabemos que el futbolista es viaje, descanso, juego, cancha sintética, cancha pesada, pero extra cancho tenemos que estar preparados mentalmente.
¿Es complicada la Liga Hondureña?
Mucho, muy complicada por los viajes que hacemos. Juegos muy tarde, a veces a las 3:00 de la tarde con mucho calor, como en La Paz. Eso complica porque necesitamos cuidar el cuerpo y estar fuertes mentalmente.
¿Qué mejorarías de la Liga Hondureña si estuviera en tu poder?
Mejoraría muchas cosas, pero no voy a hablar mucho porque a veces no me expreso bien en español, pero se pueden mejorar muchas cosas.
Génesis saca más puntos de visita que de local, ¿por qué sucede eso?
A veces nos complicamos en la cancha sintética, porque jugar a las 3:00 de la tarde es complicado. Tenemos que adaptarnos mejor. Entrenamos en otras canchas, pero esta es difícil para los dos equipos. El fútbol ahí no es tan adecuado para un juego bonito en esas superficies.
¿Todavía hay algún resentimiento hacia Olimpia por tu salida?
No, salgo bien. Hice mi papel, cumplí mi función. Salí campeón, fui uno de los laterales más goleadores, hice el gol del título y goles en clásicos. Me voy tranquilo, con la cabeza en alto. No salí como otros jugadores que no hicieron muchas cosas.
¿Esperabas renovar?
No sé. Eso es decisión de los directivos. El jugador tiene que trabajar. Si no quieren más tu servicio, vas a otro equipo. Estamos tranquilos.
Tu gol contra Alajuelense representó el último título internacional de Olimpia. ¿Qué opinas del presente internacional del club?
Era un plantel diferente, más unido. Con Pedro Troglio queríamos ganar todos los partidos, sin importar si era en Tocoa contra el Real Sociedad o un clásico ante Motagua. Esa mentalidad que tenía nos encantaba a todos y contagiaba a todos.
¿Crees que, si Troglio seguía, tú también hubieras continuado en Olimpia?
Creo que sí, porque a él le gusta trabajar con los mismos jugadores cuando se gana. Si salíamos campeones para que ibas a cambiar al equipo. Para mí Troglio no tenía que salir, pero fue decisión de él.
A tus 34 años, ¿te gustaría retirarte en Honduras?
A veces lo pienso, pero también extraño mucho a mi hijo. Salí de casa desde los 12 años y eso cansa. Quiero estar cerca de él, pero vamos a estar trabajando un poquito más y ver que se viene luego.
¿Duele estar lejos de la familia?
Claro, duele mucho. No solo de mi hijo, también de mis padres. Me emociono porque a veces podemos perder personas especiales y momentos importantes porque estamos lejos.
¿Has vivido momentos duros en Honduras?
Sí, he perdido amigos. Son cosas de la vida, pero duele estar lejos de la familia. A veces la gente no sabe lo que sufrimos. Las personas solo dicen ´jugó en Olimpia o es jugador de fútbol´. He visto situaciones donde no se paga a jugadores, como Victoria u otros equipos. Eso es complicado. El jugador también es persona, padre de familia. Hay cosas que deben cambiar. Si va a jugar Victoria ante Olimpia, el Olimpia está muy bien y el Victoria tiene seis meses sin pagar, su hijo necesitando comida o pagar las cuentas de la casa y no tener cómo.
¿Se siente el cambio de estar en Olimpia a un equipo de media tabla?
Sí, claro. Olimpia era el mejor equipo de Centroamérica cuando yo estaba ahí, invicto. Es un cambio grande y hay que estar fuerte mentalmente.
¿Qué es lo más loco o inolvidable que viviste en Olimpia?
No viví nada malo. Fueron tres años lindos. Solo la final perdida en 2025, pero son cosas del fútbol.
Brasil en el Mundial, ¿cómo lo ves?
Difícil, porque hay selecciones fuertes como Francia, pero es Brasil. Hay que respetarlo, es pentacampeón y va a llegar fuerte.
¿Neymar tiene que estar en el Mundial?
Claro, aunque sea con una pierna tiene que estar ahí.