Philippe Coutinho sorprendió al fútbol brasileño al presentarse el pasado miércoles en el entrenamiento de Vasco da Gama, dialogar con el cuerpo técnico y la dirigencia, y tomar una decisión inesperada: finalizar su contrato de común acuerdo con el club carioca.
La noticia generó un fuerte impacto, ya que no es común que un jugador de su trayectoria quede libre sin una transferencia de por medio. Con un historial en clubes como FC Barcelona, Coutinho ahora tiene el pase en su poder y la posibilidad de negociar directamente su próximo destino, despertando interés inmediato en varios mercados.
Desde el entorno del Vasco intentaron llevar calma y minimizar la sorpresa. El club ya había iniciado conversaciones para renovar el contrato del número 10, cuyo vínculo vencía en junio. Sin embargo, el mediapunta brasileño tenía su decisión tomada: su ciclo estaba cumplido y, pese a los esfuerzos dirigenciales, optó por buscar nuevos horizontes fuera del fútbol sudamericano.
Con Coutinho como agente libre, la carrera por su fichaje se activó rápidamente. Según medios brasileños y el diario AS, su futuro podría estar en la MLS, misma liga donde juega Messi, y el primer club en mostrar señales concretas es Los Angeles Galaxy, que habría realizado un contacto inicial con su entorno para conocer condiciones.
El acercamiento del Galaxy fue preliminar, evaluando expectativas salariales, duración de contrato y disposición del jugador a desembarcar en Estados Unidos. Aunque todavía no hay oferta formal, el interés del club es real y podría concretarse si las condiciones económicas y deportivas se ajustan al proyecto.