Ronaldinho Gaúcho, campeón del mundo con Brasil y uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, agitó las redes sociales en las últimas horas al confesar el motivo por el que ya no le gusta ver partidos.
Desde que colgó los botines en 2018, al astro brasileño le cuesta mucho sentarse frente a la TV o asistir a un estadio para ver un encuentro. Así lo reveló en la previa del duelo de leyendas entre el Barcelona y Real Madrid en Los Ángeles.
"No me gusta ver fútbol. Solo me gusta ver los mejores momentos, 90 minutos son demasiados. A menos que sea una final o un derbi. Pero si no lo es, no me gusta. Me pongo nervioso. Uno empieza a pensar: '¿Cómo ese tipo pudo errar ese pase?'. Y ahí me empiezo a enojar", aseguró Ronaldinho.
El '10' que brilló con la camiseta del Barcelona habla desde el otro lado del foco. Después de vivir el juego al límite, con la exigencia pegada a la piel y la adrenalina marcando el pulso, ahora ver un partido no siempre es su refugio.
Donde el aficionado ve entretenimiento, 'Dinho' detecta decisiones, errores y matices que no se escapan. La intensidad que antes convertía en magia ahora se transforma en tensión.
Desde su retirada, el exfutbolista se ha consolidado como una figura polifacética que combina su rol de embajador deportivo con una carrera como empresario y hasta showman global.
Ronaldinho participó ayer en el duelo de leyendas Barcelona-Real Madrid en el BMO Stadium de Los Angeles. El Clásico con aroma a nostalgia terminó con empate 1-1 muy especial.