Fue una situación pocas veces vista lo que ocurrió en el partido entre PSS Sleman y PSIS Semarang, en la segunda división de Indonesia.
Con ambos clubes clasificados a las semifinales del torneo, el partido servía para definir el ganador del grupo, que debería enfrentarse contra el favorito al título, Pusamania Borneo. El ascenso era para los dos finalistas, por eso estos equipos querían evitar al mejor.
Para conseguir sus objetivos, ambos decidieron perder y para ello se hicieron los goles en contra. Finalmente el triunfo 3-2 fue para PSS.
A lo largo del partido no demostraron demasiadas ganas de jugar y los goles fueron llegando de una manera bochornosa.
La Comisión Disciplinaria de la liga indonesa descalificó a los equipos y no se descarta que los descienda a tercera.
'Se trata de una violación que no puede ser tolerada, porque fueron en contra de los principios básicos del fútbol, del fair play, de los estatutos y de la doctrina misma del deporte', consideró Hinca Panjatian, director de la Comisión.