Vladimir Petkovic, un superviviente de la guerra balcánica, capataz de limpieza y ahora técnico de Alberth Elis

El entrenador bosnio no tuvo una vida fácil, ahora dejó la selección de Suiza tomó este nuevo desafío en su carrera, donde estará involucrado el delantero hondureño.

Vladimir Petkovic ha iniciado este nuevo desafío al frente del Burdeos, luego de dejar las filas de la selección de Suiza. Su pasado fue duro por la guerra.
Vladimir Petkovic ha iniciado este nuevo desafío al frente del Burdeos, luego de dejar las filas de la selección de Suiza. Su pasado fue duro por la guerra. */ �
Redacción

A primera vista, Vladimir Petkovic puede parecer un tipo duro y brusco, pero quienes lo conocen no hacen más que repetir que tiene un corazón de oro. Siempre le ha dado importancia al fútbol, pero sabe que la vida tiene mucha más y lo ha demostrado.

Ya se ha convertido en el mejor seleccionador suizo de la historia tras conseguir 1,8 puntos por partido y, desde que llegó, en julio de 2014, se ha clasificado para todas las fases finales: Eurocopa 2016, Mundial 2018 y Eurocopa 2020. No solo eso, sino que siempre ha llevado a Suiza más allá de la fase de grupos de esos grandes torneos.

Luego de una repentida y decisión de dejar la escuadra suiza, el técnico emprendió un nuevo desafío en su carrera al frente del Burdeos, club que también fichó al hondureño Alberth Elis, quien deberá ganarse su confianza y escribir su propia historia.

Superviviente de la guerra e hijo de profesores

Nacido en Sarajevo, Petkovic sufrió la guerra balcánica en sus propias carnes. Sus padres eran profesores, pero forzados por las circunstancias laborales tuvieron una vida muy nómada. Cuando el pequeño Vladimir nació vivían en Vrelo Bosne (Bosnia), pero pronto se tuvieron que empezar a mover por el país y, a finales de los 80, tuvieron que marcharse a Suiza por la incipiente llegada del conflicto armado.

El país helvético acogió a los primeros refugiados de lo que empezaría a ser la guerra de Yugoslavia. El ahora seleccionador de esa nación empezó a hacer carrera en el FK Sarajevo y varios clubes yugoslavos antes de llegar al Sion suizo en 1988. A pesar de seguir en activo y con pocos años viviendo en Suiza, ayudó a muchos exiliados de diversas nacionalidades a instalarse en el país centroeuropeo. Su gran labor y sus méritos le hicieron obtener la doble nacionalidad suizo-bosnia.

Su trabajo en Cáritas y su carrera como entrenador

En sus primeros años como técnico, Vladimir Petkovic hizo que los entrenamientos fueran por la tarde porque por la mañana trabajaba con Cáritas en Locarno, junto a la frontera con Italia. Allí, además de ayudar a personas sin hogar y niños, vendió muebles, ropa y libros. Todo lo que recaudó lo donó a la organización caritativa. Fue jefe de un equipo en Cáritas que se encargaba de evaluar los artículos que llegaban y luego entregarlos a las familias. Estaba tan involucrado en esas acciones que consiguió que su mujer e hijas también formaran parte de ello.

Anteriormente, Petkovic también trabajó como capataz en una empresa de limpieza y ayudó a personas desempleadas a trabajar. Más tarde le llegó la oportunidad de dirigir al Lugano, al Bellinzona y al Young Boys. Más tarde, en 2012, le contrató la Lazio. En el equipo de las águilas logró la Coppa Italia, pero el presidente Lotito estalló tras enterarse de que iba a ser el seleccionador suizo en el futuro y decidió destituirlo en el momento, en plenas Navidades y apenas tres días después de despedir el año 2013.

Un carácter conciliador y gran gestor de vestuarios

Sin duda alguna, lo que más le alaban en Suiza es que ha sido capaz de solucionar los problemas que había en el vestuario de la selección (jugadores de 12 procedencias diferentes) y haber convertido a esos futbolistas en una familia. Lo reconoció Sommer, guardameta de la selección, tras eliminar a Francia: "Hay muy buen aire dentro del vestuario y eso es gracias al entrenador. Está atento a cada detalle emocional, sabe cómo hacer un equipo".

Precisamente, en eso coinciden la mayor parte de los jugadores a los que ha entrenado: sabe hacer un equipo y controlar al vestuario. Seguramente ayude que hable ocho idiomas (croata, bosnio, inglés, francés, español, alemán, ruso e italiano) y que tenga un carácter gentil y conciliador. Porque eso también se lo enseñó la guerra. Todos esos aprendizajes los ha aplicado más adelante en el fútbol. Siempre trata de ayudar a todo el mundo. Humildad.

FOTOGALERÍAS

Mas Noticias