La historia de "Pinta", el taxista que le regaló el amuleto a Keosseián

Se trata de José Mártir Torres Naira, originario de San Marcos de Colón, nos compartió su anécdota con el técnico del Olimpia ¿hasta cuándo le durará la suerte? Te contamos

Carlos Castellanos

Encontrar a un conductor de taxi en una ciudad como Tegucigalpa, con un parque vehícular de este tipo de tansporte que anda arriba de los 7,300, es como buscar una aguja en un pajar. Es una misión al estilo Tom Cruise: imposible.

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Pero el equipo de DIEZ no lo vio inalcanzable y durante las últimas dos semanas, la misión se hizo posible. Estuvimos en distintos puntos: sector Miraflores, parque central, Kennedy, Universidad, hasta que logramos contactar al famoso "Pinta" o simplemente José Mártir Torres Naira.

Este hombre se convirtió en el taxista más buscado por parte de DIEZ y seguramente por muchos olimpistas, que han querido agradecerle en persona, por haberle entregado el amuleto de la suerte a Manuel Keosseián durante una práctica en el estadio Nacional y que irrumpió en plena conferencia de prensa.

Antes de ese momento, el Olimpia de Keosseián la pasaba mal en el torneo, y luego de que Manolo recibió el misterioso amuleto, el León suma tres triunfos al hilo.

José Mártir Torres Naira, originario de San Marcos de Colón, pero con una vida establecida en la capital. Maneja el taxi número 947 del punto Loarque (sur de Tegucigalpa)-Universidad Nacional Autonóma de Honduras.

El encuentro fue en plena mañana, mientras él se echaba una burrita (desayuno típico hondureño). Estaba tranquilo, conversando con unos amigos del punto de taxis, pero al ver las cámaras y el micrófono de DIEZ, soltó una sonrisa y dijo: "me cazaron los del DIEZ, no quería que nadie me encontrara, pero aquí estoy, ni modo" (risas).

Invitamos a José o "Pinta", como le dicen sus aleros, a contarnos la historia del amuleto regalado a Manuel Keosseián y entre risas no se negó.

La anécdota y otros detalles de ese momento, los compartió con DIEZ, mientras manejaba el 947 en su recorrido por la ruta Loarque-Universidad.

El día es caluroso en la capital, las llantas del auto parecen quemarse en el asfalto. No tiene aire acondicionado, pero para eso es lo de menos, no para de hablar y comienza a contarnos la historia completa.

"Con el "negrito" delantero del Olimpia (Jorge Benguché) comenzó todo. Un día me fui vacío de aquí (Loarque) para la Universidad, me fui "yoyo", ja, ja, ja, así le llamamos nosotros los taxistas cuando vamos recogiendo personas por todo el anillo periférico) y en el primer puente de El Hato, estaba él, yo lo miré uniformado, se montó el varón y me dijo: ¿Cuánto me llevás al estadio?- 120 le dije y él me respondió: "no, 100 lempiritas le doy", y nos fuimos", comienza relatando "Pinta".

Mártir dice que, como él no es penoso, le empezó a contar a Benguché que tiene una hija olimpista y que le gustaría tomarse fotos con todo el plantel de jugadores.

Según relata, cuando ya iban llegando al estadio, Benguché le lanzó la siguiente invitación: "Querés entrar a ver cómo entrena el Olimpia, me preguntó y pues entramos. Dimos la vuelta a la pista y cuando entré vi que Keosseián que estaba con la prensa".

Y fue ahí donde surgió la verdadera historia del amuleto. "Cuando regresé dije: "Me voy hacer famoso un rato y le voy a dar un poquito de la suerte que caminamos nosotros de parte de Dios para agarrar clientes y tener buenos ingresos, le voy a dar un amuleto a Keosseián para que el hombre se levante".

Fue ahí, que en plena conferencia, le gritó al técnico uruguayo, él se acercó a su taxi, le entregó el amuleto, que aún sigue siendo un misterio, pues ni Keosseián ni José, han dicho que es. "Eso queda entre él y yo", dice "Pinta".

Solo para cinco partidos

"Pinta" nos confiesa que previo al tercer partido tras entregarle el amuleto al técnico del Olimpia, este lo quiso visitar, pero al final no se concretó nada.

"Yo quise ir donde él (Keosseián) antes del partido ante el Marathón, yo sabía que lo iba ganar ese partido, pero me tomé la molestia y dije que me iba a meter mucho a rollos y entonces no fui", nos aclara.

La mala noticia para Keosseián es que el amuleto que le entregó José, solo le servirá durante cinco partidos. Ya lleva tres triunfos, es decir, solo le queda vigencia para los duelos ante Platense y Motagua.

"Cuando entre a semifinales, si él quiere venir donde mí a buscarme, tiene que cambiar el amuleto, ya que el que le di solo es para cinco partidos al hilo y ustedes lo van a echar de ver".

José Mártir asegura dice para él, es normal que tenga amuletos en sus manos. Además dice que en su diario vivir, además de echarle la suerte a sus clientes, las hacen hasta de psicólogos, pues tratan con todo tipo de personas.

"Dios me ha dado un don de ayudarle a la gente cuando anda triste y eso fue lo que hice con Keosseián".

Como un secreto de estado

La curiosidad por saber que era el amuleto que le había regalado al técnico del Olimpia fue mucha y al consultarle de qué se trataba, este fue claro y directo.

"No se puede decir, ya que se perdería como Sansón, que pierde el poder cuando se corta el pelo. Cuando se dan los amuletos son secretos entre uno y la persona. Es un amuleto que va incluido todo el país, ya que él no es hondureño, es extranjero, es uruguayo y ahí se vio donde la mitad de este país va en ese amuleto y tiene un significado".

Además, se atreve a decir que el conjunto merengue mejoró su manera de jugar después que entregó el amuleto al timonel uruguayo.

"El equipo empezó a jugar bien desde que comenzó el Vida, el Olimpia le iba a quitar el invicto al Marathón, estaba seguro, ya que los amuletos que doy tienen efecto. ¿Cuántos juegos lleva desde que le di el amuleto?, lleva tres, viene el cuarto y el quinto".

Ante las dudas si todo esto se trata de una brujería, "Pinta" asegura que no, que es un tema pasar vibras positivas a otras personas. En este caso dependerá de Manolo si quiere renovar contrato, como dice el mismo José, para que la suerte siga del lado del Olimpia.

"Él le ha prometido algo a Dios y yo le voy decir a él qué es y tiene que cumplirlo, si llega donde él quiere llegar. Yo no voy a ir dónde él, la primera vez fue así".

José Martír Naira es un fiel aficionado al fútbol, dice que en el país tiene su propio equipo, pero aclara que no es seguidor del Olimpia.

Mensaje para Fabián Coito

Mientras seguimos en la ruta y el sol cala más fuerte en la capital, "Pinta", quien es un tipo muy querido entre los taxistas, aprovecha para ampliar sus buenas vibras, pues se las envía a Fabián Coito, técnico de la Bicolor.

"Le hacemos un llamado a Coito, esto no se trata de brujería, ni nada de eso, sino que va ser una vibra de todos los hondureños. Le vamos a dar el cariño, como se lo hemos dado a todos los entrenadores. Se le va depositar la confianza y si me quiere visitar o verme, estos muchachos ya saben donde verme y podemos platicar, también se puede llevar su amuleto y puede hacer muchas cosas buenas aquí en Honduras".

José Mártir asegura que también ha jugado fútbol, ha sido portero. Cuenta que un día hasta emuló a René Higuita haciendo el histórico "escorpión" jugando con sus aleros conductores.
También nos cuenta que es parte de la directiva de un club de Liga Mayor.

"Yo soy dueño de un equipo de fútbol, somo 10 socios y se llama el Napoli. Tenemos al hijo del exjugador, el "Chinola" Matamoros, "Chinolita" le decimos. Estamos segundos en la tabla".

Este hombre trabajador, creyente, apasionado por lo que hace, no se queja de nada. Está orgulloso de lo que hace a diario arriba de su taxi.

No hay calor, lluvia ni nada que lo detenta, él sabe que es su manera de ganare la vida y da todo. Del amuleto de Manolo, pues ahora lo espera para entregarle otro, pues según reafirma, solo le quedan dos triunfos más y se acabará su suerte.

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