Edwin Rodríguez y la anécdota de porqué cambió número de camisa en Olimpia; sueña con llegar a La Premier

El habilidoso mediocampista del Olimpia estuvo en las reservas del Marathón. Revela detalles de lo que pasó en Seattle en aquel juego donde se definió por penales

Redacción

Edwin Rodríguez nació en Quimistán, Santa Bárbara. Comenzó a jugar en las categorías inferiores del Marathón en San Pedro Sula donde estuvo dos años para luego pasar al Olimpia siempre en la gran ciudad hasta jugar en Liga Mayor. Ya cuando se formó, se marchó a Tegucigalpa para enfilarse en las inferiores de los albos y ahora figura en el primer equipo.

Ahora, Rodríguez ya no es una promesa, es una realidad. Desde hace dos años viene con un crecimiento extraordinario, lo que lo ha llevado a formar parte de la Selección Sub-23 y la Mayor con Fabián Coito.

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Hoy revela en DIEZ por qué cambió el número de camisa, pasó del 18 al 15. Con una humildad que lo caracteriza, Edwin Rodríguez, un profesional, ahora sueña con dar el paso al extranjero, seguir los pasos de muchos jugadores del Olimpia.

¿Qué piensas que muchos entrenadores hablan maravillas por tu buen fútbol y dice que sos encantador de técnicos?
Con el profesor Restrepo debuté. La palabra encantador de técnicos no la sabría utilizar, mi talento es lo que ha permitido todo eso.

¿De dónde viene el gusto por el fútbol?
Viene primeramente de Dios, pero gracias a mi mamá y mi papá que jugaron cuando estaban pequeños. Mi padre no logró ser profesional y mi madre a la edad de 50 años nos ponemos a subir la pelota con ella. Subí una historia en Instagram y muchos me comentaron que dominaba mejor que mí, hasta compañeros de la selección me dijeron.

¿El talento es de tu madre o es combinación con tu padre?
Creo que es por mi mamá. Ella es maestra y estuvo en la Escuela Normal Mixta, allá hacían torneos regionales y ella jugaba bien. Me cuentan muchas personas que la vieron jugar y me han comentado que era muy buena.

¿Cómo es ella cuando lo mira sufrir esas lesiones como esa que le sucedió en el hombro?
Ella sufre como toda madre cuando ve sufrir a un hijo. Ella es cristiana, yo también, pero ella está bien metida con Dios. Ella me calma, algo crítico para mí, utiliza a Dios como soporte y en ese instante no lo pienso así, yo considero que todo está acabado, pero ella me anima. Aunque a veces a los hijos no nos guste es de mucha ayuda.

¿Siempre te has criado en ambiente cristiano?
Siempre, he nacido en ese ambiente con mi mamá y mi papá inculcando los principios y eso ha sido vital en mi vida hasta este momento.

¿Cómo lidiar el ambiente cristiano en caso con lo que viven en Olimpia donde son tremendos?
Yo nací con los principios, yo soy una persona que me gusta hacer todo tipo de bromas.

El futbolista Edwin Rodríguez en un clásico frente al Motagua dejando en el suelo a Mathías Galvaliz.

¿Su mamá mantiene la paz y el cristianismo cuando mira que le pegan duro porque si le dan?
(Risas). Ella es tranquila, solo que en ocasiones dice una palabra, hijo de su madre que lo parió; siempre dice eso, o que puerco que juega, cosas así.

¿Cómo ser profesionales en la alimentación con tanta baleada y pollo chuco rico que se come?
El fútbol hondureño solo se mantiene con baleadas y pollo, y lo dijo Kevin Álvarez en una entrevista, pero hay que cambiar esa mentalidad. Si se fijan, todas las cosas malas son ricas, entonces es algo que no nos conviene, tenemos que cambiar esa mentalidad y ser más profesionales en lo que nos gusta. Cuidar la alimentación ya que influye mucho.

¿Quién de todos los técnicos ha sido un poco de llevarles una dieta?
Con los cuatro que he estado en primera división, lo hacen más los preparadores físicos, pero Restrepo y Keosseián que los PF si eran estrictos en esa parte.

¿Cómo te sentís en lo que has logrado en este momento en tu carrera?
En ocasiones, tengo 20 años y muchos partidos jugados en primera división y veo lo que pasó atrás. Gracias a Dios soy uno de los jóvenes que no ha ocupado salir a otro club para poder sumar minutos en el club. Otra es que yo miro lo que pasó en reservas donde no jugaba, solo entraba de cambio. En dos años en reservas solo jugué un partido de titular, luego 30 minutos, 45 minutos y eso me baso, allí es donde pienso que no voy de prisa. Muchas veces me he apresurado por aligerar algo, como lo que pasó con la lesión de mi clavícula.

¿Te dio pesar haber salido tan temprano en una final y perderte el Mundial Sub-20 de Polonia?
Claro, me dio mucho pesar porque muchas personas me decían, hoy es tu día, incluso mi familia. Yo sentía en mí que podía hacer algo en ese partido, pero pasó eso del golpe que sufrí con un jugador de Motagua. Sobre el Mundial igual. Muchas cosas pasaron porque los doctores no habían dado una alta médica. La directiva cuando los médicos no lo dan no se puede dejar ir a un equipo, nunca tuve el alta y por eso no me llevaron al Mundial. Fue difícil perderme el Mundial porque un Sub-20 solo se juega una vez. Pasé muchas noches lamentando por la lesión, pero al final muchas personas me dicen que ahora que me perdí, Dios es bueno y he tenido un llamado a la Selección Mayor y me ha dado minutos.

El Olimpia con el futbolista Edwin Rodríguez como protagonista cuando fueron campeonísimos con Pedro Troglio.

¿Lloraste cuándo te perdiste el Mundial Sub-20?
Sí, yo quería ir. Metía presión para poder llegar, pero se notó en el partido de la final que no estaba bien. Pasé semanas porque no había ni comenzado a entrenar, fueron semanas de frustración.

¿Te gustaría jugar en la MLS o la Liga MX?
Pues creo que me gustaría, si me ponen las dos, lo competitivo me voy por la Liga mexicana, es la mejor de Concacaf y compite con las mejores de toda América. En la otra, la MLS, pues ya el dinero, pero a mi edad me gustaría llegar a un nivel alto para poder competir mejor.

¿Cómo consideras el aporte de los técnicos que has tenido en Olimpia?
Los cuatro (Carlos Restrepo, Nahún Espinoza, Keosseián y Troglio) me han ayudado a ir moldeando mi carácter, siendo mejor persona y futbolista. Restrepo me ayudó al darme la oportunidad de debutar en primera división, con Nahún Espinoza me da un partido y me enseñó que tengo que esperar, tener paciencia también, con Manolo comenzaba a soltarme más y está eso en el fútbol que estás arriba y abajo, eso fue lo que me pasó. Ya la espera que tuve allí donde muchos me dijeron que no me desesperara, incluso cuando estaba lesionado y miraba el plantel que estaba armando el profesor Pedro Troglio pensaba que no iba a jugar, pero gracias a Dios con el trabajo me fui ganando la confianza del profesor y estar allí siempre.

¿A quién te pareces futbolísticamente y a quien admiras?
Del fútbol internacional me gusta lo que hizo Andrés Iniesta con España y el Barcelona. Del fútbol hondureño me gustó Ramón Núñez de verlo jugar en la eliminatoria de Sudáfrica 2010, creo que allí llegó a su momento top, me gustó mucho como jugó.

¿Con quién se lleva mejor en Olimpia?
Con el plantel, hablando en confianza, con los más jóvenes, pero si me dicen de llevarme bien, es con todos. Tengo buena amistad con la mayoría, pero pasamos siempre los más jovencitos, como Axel Gómez, Jorge Álvarez.

¿Qué le falta mejorar?
Una ventaja que tengo es que domino las dos piernas, puedo golpear el balón con ambas y en lo que debo mejorar es en finalizar la jugada. En el torneo pasado me quedaron jugadas para pegarle al marco y me desespero por quedarme al margen.

¿Por qué le dicen Pinky?
Ese apodo me lo puso Mayron Flores hace mucho, fue en 2017 cuando estuvimos en reservas. En el equipo me dicen Pinky o Edwin.

¿Jugarías en otro equipo que no fuera Olimpia en Honduras?
De mi parte solo lo haría si el equipo ya no me aceptara, pero si el equipo me quiero estaré aquí por mucho tiempo.

¿En el partido contra el Seattle Sounders, se pusieron de acuerdo a tirar todos los penales en un solo lugar?
Fue puro instinto. Te cuento esto; el día anterior a la práctica de los penales hicimos un torneíto para ver quién quedaba en la final tirando penales. El primer penal que me toca hacer, lo fallo y con ese quedé eliminado, entonces en el partido ya estaban diciendo quienes iban a penalear y los profesores preguntaron. Yo estoy de espalda y me volteo, me dicen, Edwin vos vas a tirar penales, yo no dije ni sí ni no, solo me quedé como diciendo con un gesto en la cara, está bien. No respondí.

¿En qué equipo sueñas jugar en Europa?
Me gustaría llegar a un equipo de la Premier League como el Everton o el Chelsea que siempre me han gustado, en la Liga Española porque no llegar al Real Madrid, nunca se sabe.

¿Te ha tocado sufrir para alcanzar lo que has obtenido porque a otros les ha costado?
Yo gracias a Dios tuve el apoyo de mis padres, pero en situaciones difíciles también, pero ellos se la jugaban porque yo viajaba tres días a la semana a San Pedro Sula desde Quimistán y el día del partido que era sábado o domingo desde los 13 años y creo que me ha costado mucho. El esfuerzo de mis padres lo valoro, estuve tres años en reservas y no jugué mucho pero gracias a Dios se me dio la oportunidad de que me eligieran para jugar en Olimpia. Muchos han dicho que hay que llegar con ayuda de alguien, pero si le pones esfuerzo y empeño lo vas a lograr. Valoro en esfuerzo de mis papás y mi empeño porque nunca tiré la toalla.

¿Por qué cambiaste el número de camisa del 18 a15?
La verdad no lo sé, fue una decisión de los profesores que manejan eso, pero sí lo quería cambiar. Aquí en Honduras hay muchos problemas con las maras y a la hora de poder regalar una camisa, donde yo no tengo problemas de esos, la entrego con el número 18 y esa persona vive en una colonia donde está la mara contraria, es muy complicado. Yo nunca regalé camisa con ese número, siempre que lo iba a hacer lo advertía y por eso me cambiaron ese número.

¿Has dedicado goles?
No he dedicado, solo los celebro.

¿Cómo ves que te puede afectar este parón por el coronavirus?
Depende de cada quien, quien se cuidó o no. En un porcentaje si me acepta, no es lo mismo estar yo solo a que me exija el preparador físico. Lo que hago es mantenerme y hacer lo que puedo porque los gimnasios están cerrados, trato de pasar corriendo y haciendo abdominales. Creo que me va a afectar un poco.

¿Qué jugador admiras del mismo plantel del Olimpia?
Me gusta la personalidad de Jerry Bengtson, la trayectoria que tiene con la Selección y como persona me llega como es.

¿Cómo es el entrenador Pedro Troglio?
Es un profesional, trata al jugador como se debe, él lo ha dicho en varias entrevistas que le debe todo al fútbol, entonces es un apasionado y lo vive intenso.

¿Por qué crees que ya no van jugadores a Europa?
Es complicado porque ahora se maneja por representantes y creo, no he tenido la experiencia, pero lo que dicen es que los directivos piden mucho por un jugador, los mercados se han ido muy arriba. Ahora a los jugadores hondureños los quieren vender caros y por eso no se llegan a completar las compras de un equipo extranjero.

¿Cuál ha sido la anécdota inolvidable que te ha marcado?
Estaba en las reservas del Marathón, tenía 14 años, mi papá me mandaba a dormir, era un viernes y me desvelé hasta la medianoche. Me costaba levantarme porque estudiaba. El partido era a las 9.00 de la mañana y tenía que salir de Quimistán a las 6.00 de la mañana y mi papá enojado conmigo me dijo, si quieres, andate, no es culpa mía. Salió enojado y me dio el dinero del pasaje y me fui. Cuando llego ya había comenzado el partido, iban perdiendo 2-0 y era como el minuto 30, no es por presumir, el profesor que me entraba era el de los que le gustaba. Me metió como al minuto 35 y entrando, me da una pelota arrancando el área, fue en la sede del Marathón y me llevé a varios jugadores anotando un golazo. El partido terminó 2-2 y el otro gol lo hizo otro compañero. Cuando regresé mi papá estaba enojado, pero cuando le dije que había anotado un gol, me dio un abrazo.

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