Internacionales
2013-04-25
Marathón no da tregua a sus objetivos. Este jueves comenzó el día a puro trabajo tras el empate 1-1 ante el Platense en el juego de ida de la liguilla del torneo clausura en Honduras.
Los que fueron titulares se la pasaron en la piscina por espacio de media hora para relajar los músculos tras haber vivido un partido intenso en Puerto Cortés.
El grupo la pasó bien y el relax fue sinónimo que todo marcha bien a pesar que hubo algunas consecuencias como la herida en el pómulo derecho de Erick Norales, quien no llegó hoy por motivos médicos.
A los jugadores se les vio relajados, los que no tuvieron mucha participación se fueron con el técnico Carlos Martínez para hacer fútbol y ajustar algunas cuestiones tácticas.
CUESTIONAN EL ARBITRAJE DE GIOVANNI MENDOZA
Un tema que preocupó al técnico fue lo que pasó en Cortés, donde asegura algunos jugadores del Platense se salvaron de ser expulsados por la mano suave del árbitro Giovanni Mendoza.
'Los árbitros dejan de pitar faltas claras, por ejemplo, tres jugadores del Platense tenían que irse por jugadas bruscas, pero que no se quisieron pitar', expresó Martínez.
'Los árbitros son los que se complican, cuando pitan lo justo, uno sale contento. Lo que pasó con Erick Norales es una lástima, se evidenció un codazo que lo dejó con siete puntadas', agregó.
Pese a todo, Carlon admitio que no se apegará a resultados ajustados cuando sabe que el reglamento le juega a favor. 'No estamos pensando en el reglamento, no nos vamos a confiar, estamos pensando en jugar bien, en estra finos'.
Marathón jugará este domingo a las 3:45 el partido de vuelta contra los escualos. Emil Martínez habló de lo que pasó ante los escualos y lo que se viene en el encuentro de vuelta.
'En nuestra casa tenemos que ser fuertes, lo que pasó fue quizá justo, pero sé que pudimos ganar', comentó Martínez.
Léster Blanco no tiene ningun sentido de culpa a pesar que falló un penal al contrario, esto remarcó el delantero salvadoreño. 'Eso me inspira y me llena de confianza, esto no hará que baje ni mi moral'.