El guardameta de Olimpia, Edrick Menjívar, reconoció que el equipo quedó golpeado luego de perder el clásico capitalino ante Motagua: “Triste porque no nos gusta perder, peor un clásico. Veníamos por los tres puntos, nos tocó ir con las manos vacías, pero ahora recomponemos para lo que se viene”, comenzó diciendo.
Sobre el ambiente en el estadio y los cánticos desde la grada, comentó que incluso siente ese folclore como parte del espectáculo: “Menjívar le deja recado a la afición de Motagua y asegura que un León herido es peligroso: "Llegan a cantarme; me encanta"más a mí que a su equipo, pero creo que es parte del folclore del fútbol y me encanta, es algo que me gusta vivir en los estadios”.
Al referirse a lo ocurrido al final del partido, cuando el técnico dialogaba con el árbitro y hubo tensión en el banquillo, explicó que su intención fue evitar una expulsión. “Yo solo lo estaba apartando para que no lo expulsaran, creo que ocupamos el cuerpo en el banquillo en este momento. Hubieron decisiones de él que ya vimos el video y no nos parecen correctas, pero ya perdimos los tres puntos y de nada sirve”.
Menjívar también recordó que el objetivo principal está en mayo: “Nosotros estamos conscientes que esto se define en mayo, vamos a ir encontrándonos futbolísticamente porque sabemos que esto se define en mayo y Olimpia en esa instancia es muy peligroso. Sabemos que para Olimpia no es normal estar en una racha de pérdidas”.
En cuanto al momento del grupo, Edrick afirmó que hay compromiso pese al irregular inicio: “Sabemos que no es normal, pero es parte del fútbol. Ningún equipo del mundo puede ganar siempre, puede estar arriba siempre. Tuvimos dos torneos anteriores que estuvimos en el primer lugar los dos torneos. Ahorita nos está costando el inicio, que sabíamos que corríamos ese riesgo también porque no tuvimos preparación ni vacaciones para este torneo, entonces sabíamos que la primera vuelta podía ser así”.
Sobre la falta de contundencia y el análisis del partido, fue claro: “Felicitar a Motagua, hicieron su trabajo. Ahorita estamos tocados, pero un león herido es muy peligroso”. Además, descartó que exista un problema anímico tras la eliminación reciente y calificó el momento como un bajón futbolístico: “Es un bache que todos los equipos pasan en algún momento. Contra Victoria no merecimos perder, creo que generamos cualquier cantidad de goles. Nos llevaron dos veces, nos hicieron dos goles. Hoy también, lo tan poco que Motagua nos pegó, nos hicieron un tiro e hicieron un gol”.
Finalmente, el portero del Olimpia fue consultado sobre la celebración de Rodrigo de Oliveira, pero aseguró que no le dio importancia alguna: “No lo vi la verdad, ni sé qué hizo”.