Liga Hondubet

Jorge Cardona y su historia conmovedora

El volante del Platense abrió su corazón y confesó aspectos de su vida.

2012-03-02

Se contabilizaban las 4:50 de la madrugada cuando nos encontramos con Jorge Cardona, en el sitio de la cita y todo fue puntual. Llegamos a su casa en Puerto Cortés para luego realizar un corto viaje hacia Cuyamel, un lugar especial para él, donde está la gente que lo vio cuando era adolescente, donde aprendió a valorar la vida y hasta cierto punto a esquivar la muerte.

El joven al que Alberto Romero describe como un “jugadorazo”, resulta ser hoy en día un tipo tranquilo, seguro en todo lo que hace y dice.

El futbolista porteño nos abrió su corazón, confesó a DIEZ la parte que nadie conocía de él, revelaciones como cuando intentaron matarlo por un mal entendido...

SU INFANCIA

Cardona nació el 6 de marzo 1991 en Puerto Cortés, desde muy chico demostró sus dotes con el balón, no sólo era bueno con la pelota en los pies, sino también para los estudios, pero...

“A la edad de cinco años comencé a jugar en la calle con los amigos en mi vecindario”, recordó el hoy volante de contención de Platense.

Desde que tiene uso de razón Cardona quiso ser futbolista, pues desde muy pequeño descubrió que era su pasión.

Jugó federado por primera vez a los 10 años de edad, luego a los 13 pasó a las inferiores de Platense, donde estuvo en Liga Mayor para luego pasar a Primera División. Este salto se dio sin ir primero a las reservas y Liga de Ascenso. “Siempre me esforcé, me caracteriza que me he portado como un líder”, expresa.

Sobre su infancia, recuerda que tuvo muchos problemas en la familia, pero a medida transcurrían los años iba madurando hasta llegar a los 15 años, edad en la que comenzó a desviarse del camino correcto...

Tuvo que abandonar su querido Puerto Cortés, pues sintió que si seguía ahí, su vida corría peligro.

“Cuando empieza la adolescencia uno cree que todo lo que pasa en la vida da igual y la verdad es que no es así, la misma experiencia le va enseñando a uno que si estás al lado de malas influencias, te irá mal”, revela.

“Cuando llegué a Cuyamel muchos pensaron que iba a corromper el pueblo, me miraban extraño, pero le demostré a la gente que yo no era mala persona, ahora resulta que soy muy querido”, dice con mucho orgullo.

“Le doy gracias a Dios porque no me dejó de la mano cuando más lo necesitaba, llegué a Cuyamel huyendo de amistades que no me llevaban a nada bueno, pero ahora encontré una familia que me dio la confianza necesaria para empezar una vida nueva, estoy satisfecho porque, de ser aquella persona que todo mundo menospreciaba, ahora me admiran”, dice el futbolista, con la frente en alto.

Para olvidarse de todos los problemas que tuvo en el pasado, Jorge decidió comenzar una vida junto a la familia que lo adoptó, ellos son Marina Rosales, a quien considera su segunda madre, y Carlos Araujo, en quien encontró a un consejero, es como su hermano mayor.
SU VIDA COMO ORDEÑADOR

En Cuyamel aprendió a ordeñar vacas, acompañado de Araujo, quien siempre lo ayudó. “Me gustó estar al lado de esta gente que no conocía y que aún así me brindó su apoyo. Me encanta la ganadería, una vez me tocó ordeñar 21 vacas a mí solo, que se traduce a casi 100 litros de leche”, recuerda.

Son momentos del pasado que lo ponen nostálgico y ante la presencia de cámaras deja escapar una sonrisa con cierto grado de timidez.

Con todo lo que es hoy, dice que habrá un pasado muy difícil de olvidar o dejar atrás, situaciones tan extremas que hasta había personas que le tenían miedo.

“La gente siempre me aconsejó, me decían que tenía mucho futuro, que me alejara de las malas gavillas, que aprovechara el don que Dios me había dado; llegó un momento en que le pedí perdón a mi mamá porque la hice sufrir mucho”, confiesa.

“Cuando uno anda con personas que sólo el mal hacen, nada saldrá bien, a tiempo rectifiqué mis errores, anduve con amistades que no aportaban nada y que vendían sustancias prohibidas. Me toca el ego cuando hablo de lo mal que estuve en una etapa de mi adolescencia”, recuerda Cardona.
CERCA DE LA MUERTE

El selacio estuvo cerca de ser asesinado cuando comenzaba en el equipo, pero dice que Dios siempre estuvo con él. Recuerda que una persona llegó a comunicarle que lo buscaban porque querían matarlo. “Sentí que el mundo se me vino encima”, dice con voz entrecortada.

Walter Hernández y Elvis Scott son personas que influyeron positivamente en él, ambos futbolistas le pedían que dejara lo que hacía, que el fútbol era una buena opción para dejar el pasado.

UN CAMBIO EN SU VIDA

El porteño llegó a las filas del primer equipo de los Escualos luego de estar una temporada en Liga Mayor. Héctor Vargas fue el técnico que vio las cualidades del futbolista, hoy de 21 años de edad.

En Liga Mayor compartió con sus actuales compañeros Ian Osorio y Michel Rivera, a Cardona lo llaman el “Beckham hondureño”.

“Estoy agradecido con Platense porque me dio la oportunidad de mostrarme, al profesor Vargas por ayudarme y confiar en mí”, indicó.

El futbolista ahora es un ejemplo para muchos adolescentes que están pasando el mismo problema que vivió Jorge Cardona en años anteriores.

“Ahora aconsejo a muchos jóvenes, cuando tengan problemas que busquen una persona adulta, pero que sea un ejemplo y que no los destruya más. Dios me puso una prueba y él mismo me sacó de ella, creo que Jesucristo tenía un propósito conmigo, hoy puedo decir que es el buen momento que estoy pasando”.

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