Liga Nacional

La inseguridad, un problema reincidente

Molestos e indignados respondieron los jugadores y directivos del Real España tras el incidente ocurrido en Tegucigalpa, donde fueron agredidos y asaltados por aficionados identificados con camisas del Olimpia.

2010-08-24

Molestos e indignados respondieron los jugadores y directivos del Real España tras el incidente ocurrido en Tegucigalpa, donde fueron agredidos y asaltados por aficionados identificados con camisas del Olimpia.

La directiva aurinegra emitió ayer un comunicado señalando su malestar por el penoso suceso, el cual es reincidente en la capital, y exigiendo mayor seguridad.

Al defensa uruguayo Sergio Bica le robaron su teléfono: 'Venía escuchando música, un tipo lo abrazó y otro le sacó su celular de la bolsa', aseguró el guardameta Marcelo Macías.

El atacante Douglas Caetano también fue interceptado por varios aficionados que quisieron robarle su gorra, pero no pudieron.

Los jugadores aurinegros se quejaron y exigen mayor seguridad: 'Esta vez fue algo atípico, cuando llegamos al estadio Nacional siempre hay un cordón policial y esta vez no lo hubo, fue en ese momento cuando los aficionados olimpistas se acercaron y comenzó el problema', aseguró el arquero. 'Cuando salimos del estadio sí hubo seguridad, tal vez por lo que sucedió antes del partido', siguió diciendo.

El meta consideró injusto que cuando Olimpia juega en San Pedro Sula se le brindan todas las comodidades.

'Cuando ellos vienen se les facilita todo, nunca he escuchado que la afición de Real España le robe a un jugador olimpista, o que les quiebren los vidrios al bus en que viajan, como nos pasó a nosotros anteriormente. Ojalá este sea un incidente aislado, pero se le debe dar más atención y tomar medidas', siguió diciendo.

EL AÑO PASADO LOS APEDREARON

Pero estos incidentes no son nuevos para el club catedrático, el 19 de abril del año anterior, tras vencer a Olimpia 0-2, jugadores y aficionados fueron víctima de un ataque con piedras a los autobuses en que viajaban causando daños graves en los buses. Un año después la historia estuvo a punto de repetirse.