Liga Hondubet
2010-10-13
Shannon Welcome paga por no conversar con la prensa deportiva, pero ayer hizo una excepción y habló de todo. El delantero del Motagua no se intimidó por las fuertes críticas de la gente. Los insultos y gritos provenientes de las gradas no lo ponen a temblar. Shannon quiere seguir mejorando...
¿Extrañaban sumar de a tres en la tabla?
Claro. El grupo está consciente que aquí en Motagua sólo vale sumar puntos para alcanzar nuestra meta, que es meternos en la pelea. Estamos claros que necesitamos conseguir buenos resultados para estar en la liguilla.
¿Tu compañero Javier Portillo dijo que ustedes siguen siendo los malos?
Es normal, cuando las cosas no nos están saliendo bien. Gracias a Dios hemos venido mejorando poco a poco. Estoy seguro que estaremos en la fiesta grande y buscaremos ser campeones.
¿Por qué te cuesta tanto anotar?
Ha sido muy complicado, pero no es imposible que pueda hacer más goles. Me cuesta y hay que ver algo, he estado jugando más atrasado que un delantero. Lo importante es el equipo y no lo personal.
¿Es difícil asimilar los silbidos, insultos y gritos de la gente?
La gente tiene derecho a reclamar, pero ellos a veces interpretan mal las cosas. A mí sinceramente no me importan las críticas y los insultos, no puedo desconcentrarme por eso. Siempre trato de estar metido en los partidos. Sé lo que quiero.
¿Qué dice tu familia por lo que te gritan desde las gradas?
El domingo anterior casualmente me llamó un tío para contarme todo lo que la gente había gritado, pero le dije que no me importaba porque yo me concentro en mi trabajo. El domingo salí tranquilo porque pude aportarles con mi trabajo y mi esfuerzo.
¿Te sentís solo cuando no está Georgie?
Este es un grupo en el que todos somos importantes y el que no está debe ser suplido de buena forma. Georgie es un apoyo fundamental, así como el resto de mis compañeros.
¿Te ha costado adaptarte en Motagua?
Al inicio me costó aprender a manejar bien la pelota y el tema de los ritmos.
¿Eso en lo futbolístico, pero en lo personal?
Shannon se pone triste, muy triste y me responde: “Yo le llamo enfermedad de casa, uno extraña su casa, su hogar, extraño mucho a mi madre, mi padre, mi hermana y a toda mi familia”.
¿Eso te afecta en la cancha?
No creo porque gracias a Dios aquí en Tegucigalpa cuento con la compañía de mi mujer y mi hija, que son mi mayor apoyo.
¿Te sentís obligado a callarle la boca a tus detractores?
Estoy tranquilo. Eso de callar bocas siempre lo hemos hecho cuando nos ha tocado, pero sólo se logra jugando bien y haciendo goles. Cuando uno marca goles y gana campeonatos, a la gente se le olvida todo y uno deja de ser villano y se convierte en héroe.
¿Es difícil asimilar todo eso?
Sinceramente no. En lo personal he aprendido a asimilar las cosas cuando uno gana y cuando uno pierde. Hay que estar claros que un día te pueden odiar y al siguiente te aman. Hay que estar listo para todo.
¿Ves a Motagua en semifinales?
Claro. Nos vemos en la liguilla y en la gran final.
¿Pero ves la tabla de posiciones y aún así piensas en clasificar?
Claro. Nosotros sabemos lo que queremos y para dónde vamos.
¿Cómo ha vivido el grupo todo este momento?
No ha sido fácil, pero hemos tratado de ir saliendo adelante, el último triunfo ante Necaxa nos sirvió mucho y sabemos que si ganamos los partidos que vienen, nos meten a la pelea.