La Selección
2010-08-25
Sin perder la jovialidad, la amabilidad y la sinceridad que lo caracteriza, el técnico de Real España Mario Zanabria hizo un espacio en su agenda, compartió un café junto a diario DIEZ y habló ampliamente sobre el presente que vive “La Máquina”.
Ha tenido un inicio prometedor, colmado de expectativas y una afición que lo está respaldando gracias al buen fútbol, los jóvenes con los que está encarando este nuevo reto y los resultados que lo están respaldando.
El argentino nos cuenta sobre la alegría que lo embarga, las clave para iniciar con pie derecho y lo que la afición podrá esperar a corto y mediano plazo: “No queremos ser una tormenta de verano”, expresa el experimentando timonel.
¿Cómo toma el momento que vive Real España?
Con mucha naturalidad, con alegría porque las cosas marchan entre los carriles que habíamos programado cuando se inició este proceso. Sabíamos que era el arranque de una nueva etapa y lo fundamental era ganar el primer partido ante Vida (y lo hicieron, 1-3).
¿Qué le ha gustado más de su club?
Que nunca perdemos la vocación ofensiva, es un equipo estructurado de una forma sencilla; con una línea de cuatro, con dos laterales con mucha salida, dos “perros” en el medio campo (Delgado y Mejía) y otros cuatro arriba con mucha agresividad.
¿Siente la sensación que Real España no le tiene miedo a nadie ni como local ni de visita?
No estoy en condiciones de afirmarlo fuertemente, sostengo que cada domingo recibimos un nuevo reto y a todo eso respondemos bien.
Pasamos la primera prueba ante Vida, luego teníamos la prueba del Nacional y en realidad nos fue bien porque emparejarle el marcador a Olimpia en el Nacional dos veces, no es cosa de todos los días.
¿Qué siente con los comentarios positivos?
Me hace comprometerme más, porque no queremos ser una tormenta de verano, queremos que esto sea para siempre, esperamos este asomo de buen equipo y de buena campaña, que al parecer se va consolidando.
¿Que tán difícil o tan fácil ha sido trabajar con jóvenes?
Es una respuesta amplia: En la parte disciplinaria el grupo anterior fue excelente y este grupo más joven lo manejamos a través de los ejemplos de buena disciplina.
En la parte futbolística hemos cambiado la forma de decir las cosas, el más joven ahora necesita una explicación clara, que entienda y llegue, mientras uno con experiencia con menos palabras sabe lo que se quiere.
¿Qué le sorprende del grupo?
Que ellos entendieron la situación, están teniendo una oportunidad que a lo mejor muchas noches que se acostaron, apoyaron la cabeza en la cama y lo soñaron; o sea muchos de ellos se preguntaron cuándo sería el día en que el puesto de titular y la camisa será mía sin necesidad de esperar que se vayan tres a la Selección, lesionarse dos y suspender uno para que yo pueda jugar.
Al inicio hablé con ellos y les dije: Esta es la oportunidad de ustedes, aférrense, no la dejen pasar, aprovéchenla... Si no es ahora, luego vendrán cinco extranjeros, otros cinco de experiencia, me habré ido yo y ellos dejaron pasar su única opción, esto es así...
¿Qué legado pretende dejar?
Una buena cantidad de jugadores internacionales y que sean transferibles, que puedan consolidarse en las diferentes selecciones, me sentiré muy satisfecho si lo logro.
O sea, es el momento de que ellos hagan un nombre...
Es la oportunidad de hacerse grandes, de tomar responsabilidades, de cumplir un sueño... Así es, les llegó el momento de cumplir su sueño, de llegar arriba y que no haya nadie más.
¿Se siente bastante ilusionado?
Estoy con las mismas ganas de cuando se inició el proceso, tratando de trabajar corrigiendo cosas, los que manejamos grupos vivimos el 50% solucionando problemas y el otro 50% buscando nuevos problemas. La ilusión que siento es mesurada, nunca me permití ser desmesurado en lo que siento, eso no va conmigo.
¿Qué lo motiva en el día a día de trabajo?
Saber que tenemos una buena cara, que gustamos a la gente, estamos creando mucha expectativa, eso me llena de orgullo, me motiva mucho, pero la responsabilidad va creciendo.
¿Se podrá mantener esta regularidad hasta el final?
Eso se logra actuando de igual manera en muchos compromisos, es algo que no lo tenemos, es algo que comienza a rodar poco a poco.
¿Fue Olimpia la prueba de fuego para saber de qué están hechos?
Se superó, pero no fue determinante. Contra Victoria no es una prueba menor que la de Olimpia, hay que ganar con nuestra gente (en Choloma).
¿Quién es el jugador que nunca le puede hacer falta en su alineación?
No hay uno que sobresalga, estamos resaltando el trabajo en grupo, esa ha sido la clave para mostrar lo que hemos hecho hasta el momento y queremos seguir por ese camino.
¿Para cuándo Real España estará para ser campeón?
Es imposible decir “hoy”, somos un equipo que no tiene un techo que nos cubra, debemos crecer mucho, vos me decís, ¿cuándo vamos a crecer?. Yo te puedo decir dentro de 10, 20, de 30 ó 40 partidos... Es algo que no podemos saber. Lo que te digo es que vamos más rápido de lo que pensábamos, pero no me aventuro.
¿Ha dudado en algún momento de este plantel?
En ningún momento. Nunca dudé, cuando se tomó la decisión con Jaime (Villegas) nos sentamos a planificar, me trajo la lista del nuevo grupo y desde ese momento organizamos la pretemporada, iniciamos cuanto antes y ahí vamos... creciendo.
¿Ha recibido consejos de alguien para que su equipo funcione mejor?
No, la verdad no. Dudo que alguien esté capacitado para darme consejos sobre Real España, debería ser alguien que sepa más que yo de mis jugadores, te lo digo porque yo paso con ellos las 24 horas, el día a día, los conozco tan bien que cuando los veo caminar ya sé cómo es su estado de ánimo.
¿Cuál es el mensaje para la afición?
Pedirles que nos acompañen, que nos tengan paciencia, este es un nuevo Real España, vamos a necesitar el apoyo de ellos, parece demasiado pedirles, porque son una hinchada muy fiel que nos sigue siempre, ellos deben saber que esto recién empieza. Para lograr el equilibro hay tropezones, levantadas y caídas y deben estar dispuesto a respaldarnos.