Internacionales
2013-05-08
Juan Bautista Armas Jarquín es el agente policial al que le despojaron el arma de reglamento mientras era agredido por miembros de la barra Ultra Fiel de Olimpia, el domingo en el estadio Nacional. Y con lujo de detalles nos cuenta que los minutos que vivió fueron de mucho apremio.
“Todo pasó en cuestión de minutos, gracias a Dios que la ayuda llegó rápido y estamos con vida para poder contar todos los hechos que pasaron en ese momento”, dijo Armas.
El agente de 23 años de edad nos relata lo sucedido en ese momento difícil..
“Nosotros veníamos de la barra de Olimpia, con un joven detenido porque estaba realizando desorden, cuando estábamos por la cuarta grada, se nos fueron encima varias personas hasta quitarnos al detenido que llevábamos”, confirmó Armas.
Y agregó: “Luego comenzaron a golpearnos a los cuatro agentes, pero uno logró salir para llamar refuerzos, en ese momento a nosotros no nos quedó tiempo de actuar, solo de defendernos porque eran muchos para nosotros tres”.
Juan Armas recuerda con un sentimiento casi de impotencia, la situación que vivió junto a sus compañeros.
“Nos golpearon desde la cuarta grada hasta llegar a la malla. Mi compañero de apellido Torres sufrió golpes graves en su ojo y fue una mujer quien lo golpeó, mientras los varones nos agarraban, las mujeres nos golpeaban fuertemente”, indicó Armas.
DESAPARECE EL ARMA...
El agente policial también tiene muy presente el instante en el que lo despojaron de su pistola.
“Yo siento que pierdo el arma de reglamento cuando estoy en la malla, hay un momento en el que caigo al suelo porque me empujan y ya en el suelo ya no la tengo en mi poder”, confesó Armas.
Y añadió: “En el instante antes de que me tiren al suelo, ya me han quitado el arma de reglamento y estando en el piso varios jóvenes comenzaron a pegarme patadas en todo el cuerpo”.
Juan Armas incluso recuerda que por un momento pensó que no saldría vivo de la paliza que le daban.
“Estando en el suelo, ya estaba rendido y por todos los golpes que me dieron en la cabeza, sentí un impacto fuerte con el tolete, que es el más grave que tengo en estos momentos”, especificó Armas.
El agente se mostró con muchos moretones en su rostro, a causa de los fuertes golpes que le propinaran los miembros de la barra olimpista.
“Tengo dos conclusiones con el joven que me quitó el arma. Fue que no nos quiso hacer daño o no pudo lograr entenderle a la pistola. Doy gracias a Dios por estar vivo”, concluyó Armas, todavía convaleciente a causa de la golpiza dada por integrantes de la Ultra Fiel.