Liga Hondubet
2011-12-19
El sueño que tuvo cuando era niño, ayer se le cumplió a Carlos Will Mejía. Su padre, don Carlos Mejía, nos contó que siempre quiso ver a su hijo levantando la copa con el León. Ayer en su casa en Tulián Campo, Omoa, hubo una tremenda fiesta con un banquete de cerdo hicieron el brindis por el héroe.
Desde tempranas horas, la casa de la familia Mejía García se convirtió en el centro de atención del pueblo. Todos querían felicitar a Carlos Will por la hazaña realizada con Olimpia, quien anotó un doblete en la final del sábado ante Real España para que ganaran el título 24, y de paso degustar de un plato de chicharrones cortesía de la casa.
La fiesta inició a las 5:00 de la mañana cuando se destazó el cerdo que le habían prometido. Dos horas más tarde, los chicharrones estaban en la fogata y Carlos Will ya con sus botas puestas, debido a la lluvia que caía, era uno de los que observaba que se cocinaran bien y quedaran al punto.
“La mayoría somos familia, otros son muy buenos amigos. Ellos están contentos por los logros que tuvimos en el último semestre”, dice Mejía.
“Lo primero que hicimos fue armar el fogón para poner el agua a hervir, después darle la muerte al cerdito, quitarle la piel para luego sacarle la carne”, explica Carlos Will mientras al fondo, el olor a chicharrones invade el lugar, algo sabroso.
Doña Iris García, la mamá de Carlos Will, fue quien había engordado el porcino desde hacía seis meses para celebrar el regreso de su hijo después de irse para Tegucigalpa a jugar con Olimpia.
“Me siento muy feliz de representar a un pueblo como Tulián Campo, ellos están deseando que me vaya bien y ahora que pasó me siento halagado celebrarlo con ellos”, contó el héroe de los blancos.
Carlos Will contó que de todos los torneos que ha ganado (dos con Marathón y este con Olimpia), este último ha sido el que más ha celebrado.
“Los otros títulos que gané con Marathón por allí la gente los celebró con menos algarabía, creo que es porque hay más olimpistas y el recibimiento fue mayor”, contó y añadió: “Me siento como el hombre más feliz, nunca había festejado así en los años que llevo en el fútbol”.
Will Mejía llegó a su casa en horas de la madrugada del domingo. “Eran como las 2:00 de la mañana y nadie estaba dormido, todos estaban esperándome. Fue una noche en la que nos desvelamos, aunque más que eso, disfrutamos”.
Así, la familia Mejía adelantó la Navidad, los chicharrones hicieron que el héroe de la copa 24 del León tenga de cabeza a Tulián Campo.