2015-07-09
En algunas ciudades de
España existe la tradición de amarrar a los toros y ponerles cera en sus
cuernos para luego prendes fuego.
Pues resulta que uno de estos eventos consistía en dejar al toro enmedio del ruego mientras algunos fanáticos se atrevían a retarlos corriendo y pasando de una gradería a otro.
Pero hubo que se quiso pasar de vivo, retó al bovino a tal punto que se le acercó demasiado y una de esas cuando el animal reaccionó el quiso subirse a unas gradas, pero cuando iba por la mistad el animal lo embistió y lo hizo volar cayendo de forma brusca en el cemento.