Concacaf: las insólitas rojas que provocó jugador de 1.5 metros por sus trenzas
En Concacaf se ha dado una de las imágenes más curiosas de la fecha FIFA. Un solo jugador provocó dos expulsiones por sus trenzas.
En Concacaf se ha dado una de las imágenes más curiosas de la fecha FIFA. Un solo jugador provocó dos expulsiones por sus trenzas.
El fútbol caribeño suele regalar escenas de todo tipo, pero la última jornada de la Liga de Naciones de la Concacaf dejó un hecho insólito que dio la vuelta al mundo. En la victoria de Antigua y Barbuda por 5-0 frente a Anguila, el resultado pasó a un segundo plano por un motivo ajeno a los goles.
El gran protagonista de la jornada fue Aedan Scipio, un futbolista de la selección de Anguila de 36 años que llama la atención de todos por su particular apariencia física. Scipio ostenta una impresionante melena con rastas que superan el metro y medio de longitud y le llegan prácticamente hasta los talones.
Para poder jugar sin que su largo cabello le moleste, el deportista debe recurrir a varios accesorios antes de saltar a la cancha. Además de sujetar sus rastas con múltiples ligas, se ata la cabellera alrededor de la cintura con una banda elástica para evitar que tropiece o se le enrede.
A pesar de su curiosa presencia, Scipio no fue titular en el encuentro y le tocó esperar su oportunidad desde el banquillo. El director técnico decidió darle paso al campo al minuto 69 del partido, cuando el marcador ya favorecía de manera contundente por 5-0 a la selección de Antigua y Barbuda.
Nadie imaginaba que la entrada del veterano jugador cambiaría por completo el rumbo disciplinario del encuentro. Apenas tres minutos después de ingresar al terreno de juego, Scipio protagonizó la primera acción polémica de la tarde mientras intentaba salir jugando con el balón controlado desde su propia área.
El defensor rival Keon Greene, en su intento por frenar el avance del atacante, cometió una imprudencia poco común en el fútbol profesional. Greene tiró con fuerza del largo cabello de Scipio para detenerlo, una acción que el árbitro principal calificó inmediatamente como una agresión grave.
Sin dudarlo un segundo, el colegiado sacó la tarjeta roja directa al minuto 72 y mandó a Greene a los vestuarios de forma anticipada. Con esta sanción, Antigua y Barbuda se quedó con diez futbolistas en el campo, aunque mantenía su holgada ventaja en el marcador sin mayores sobresaltos.
A pesar de tener un jugador menos, el conjunto vencedor continuó dominando las acciones y controlando el ritmo del juego. Sin embargo, la historia de las expulsiones insólitas aún no había terminado y tendría un segundo capítulo en los minutos finales del compromiso.
Cuando se jugaba el tiempo de reposición, exactamente al minuto 90+3, Scipio volvió a encarar en tres cuartos de cancha. Tras realizar un hábil recorte para desmarcarse, el futbolista de Anguila fue sujetado nuevamente por un rival desesperado por cortar el avance.
En esta ocasión fue Shalon Knight quien cometió la infracción sobre el jugador de las largas rastas. Aunque en un principio pareció un intento por agarrar la camiseta para frenar la jugada, Knight terminó sujetando firmemente el cabello de Scipio frente a la mirada atenta del juez.
Por segunda vez en el mismo partido y por la mismísima razón, el árbitro expulsó con roja directa al infractor. Antigua y Barbuda se quedó sorpresivamente con solo nueve hombres en la cancha durante los últimos instantes del duelo debido a esta increíble repetición de faltas.
El pitazo final decretó la victoria por 5-0 para Antigua y Barbuda, pero las imágenes de las dos tarjetas rojas se volvieron virales en redes sociales en cuestión de minutos. Los aficionados de todo el mundo mostraron su asombro ante un hecho tan difícil de volver a ver en un estadio de fútbol.
Tras esta peculiar derrota, la selección de Anguila se enfoca en su próximo compromiso del Grupo F en la Liga C de la Concacaf, donde marcha en el último lugar sin puntos sumados. Su siguiente rival será Aruba, en un partido programado para disputarse el 29 de septiembre.
Aedan Scipio y su inseparable cabellera volverán a ser el centro de atención de las miradas de los fanáticos. Queda por ver si sus futuros rivales habrán aprendido la lección para evitar caer en la tentación de sujetar las famosas rastas que hicieron historia en el fútbol caribeño.