Edgar Álvarez reaparece y sorprende a todos: así fue visto "El Mosky" en Honduras
El exfutbolista hondureño había estado alejado del radar de muchos, pero ahora sorprende al reaparecer en Honduras de esta manera.
El exfutbolista hondureño Edgar Álvarez se había mantenido alejado de los reflectores durante varios años, pero reapareció en Honduras y volvió a llamar la atención. Así fue visto recientemente el recordado “Mosky”.
“El Mosky”, como fue conocido durante toda su carrera, construyó una trayectoria marcada por la velocidad, el regate, la potencia y, sobre todo, una fidelidad pocas veces vista en el fútbol hondureño.
Su historia comenzó con el equipo de sus amores: el Platense. Fue la única camiseta que defendió en el fútbol hondureño durante su carrera profesional y, después de recorrer Uruguay, Italia y Rumania, regresó a Puerto Cortés para cerrar su etapa como futbolista con el querido Tiburón.
Corría el año 1996 cuando el argentino Alberto Domingo Romero, entonces entrenador del Platense de Puerto Cortés, decidió darle una oportunidad a un joven de apenas 16 años. El escenario fue la cancha del Vida y el rival era precisamente el conjunto ceibeño. Aquel partido se disputó el 21 de diciembre de 1996 y el Platense terminó imponiéndose 0-1.
Para muchos pudo haber sido simplemente un partido más del campeonato. Sin embargo, aquella jornada quedó marcada como el inicio de la carrera profesional de uno de los futbolistas más destacados que ha producido Honduras.
Después de consolidarse en el fútbol hondureño, Álvarez buscó nuevos retos fuera del país. En 2003 dio un importante salto en su carrera al fichar por Peñarol de Uruguay, uno de los clubes más grandes e históricos de Sudamérica.
A finales de 2003, Edgar Álvarez llegó al fútbol italiano para incorporarse al Cagliari. Una de las claves de aquel movimiento fue su compatriota David Suazo, quien ya era figura del conjunto italiano y ayudó a abrirle las puertas del Calcio.
En Italia defendió los colores de diferentes clubes, entre ellos Cagliari, Messina, Livorno, Pisa, Bari y Palermo. Sin embargo, hubo una camiseta que tuvo un significado especial: la de la Roma.
Edgar Álvarez tuvo la oportunidad de jugar para la Roma, uno de los clubes más importantes del fútbol italiano. Vestido de giallorosso compartió vestuario con auténticas leyendas del fútbol mundial, entre ellas Francesco Totti y Daniele De Rossi.
En 2008, Álvarez fue campeón de la Coppa Italia con la Roma, agregando uno de los trofeos más importantes a su carrera. Ese logro convirtió al “Mosky” en uno de los legionarios hondureños que consiguieron levantar un título en el fútbol italiano.
La historia de Edgar Álvarez no solamente estuvo marcada por sus actuaciones a nivel de clubes.
También tuvo la oportunidad de vestir la camiseta de la Selección Nacional de Honduras. Su debut con la Bicolor se produjo el 20 de agosto de 2000 en un partido amistoso frente a Haití disputado en Nueva York. Honduras ganó aquel encuentro con marcador de 4-0.
Durante su trayectoria internacional disputó 55 partidos con la Selección de Honduras y marcó tres goles.
Su velocidad por la banda derecha, su capacidad para desbordar y sus centros fueron algunas de las características que lo convirtieron en una alternativa importante para el combinado nacional.
Honduras, dirigida por el colombiano Reinaldo Rueda, consiguió clasificarse para la Copa del Mundo y Álvarez formó parte de aquella generación que llevó nuevamente al país al máximo escenario del fútbol internacional. Sudáfrica 2010 fue el único Mundial que disputó “El Mosky”.
Edgar Álvarez se retiró oficialmente del fútbol profesional en marzo de 2019, a los 39 años, jugando para el Platense, el club de sus amores.
Durante el cierre de su carrera, Álvarez comenzó a combinar sus funciones como futbolista con labores administrativas dentro del Platense.
En medio de su trayectoria también tuvo que afrontar uno de los momentos más difíciles de su vida. En 2015 falleció su padre, don Víctor, quien fue una figura fundamental para Edgar y su familia.
Han pasado varios años desde aquella despedida del fútbol profesional. Durante este tiempo, Edgar Álvarez se mantuvo alejado de los grandes focos y dedicado a una vida mucho más tranquila.
En los últimos días, “El Mosky” reapareció en Puerto Cortés y causó revuelo entre los aficionados. El exmundialista hondureño decidió volver a ponerse los tacos y debutó en la Liga Papi Fútbol con el equipo Lagunas FC.
Álvarez se estrenó marcando dos goles, demostrando que, aunque hayan pasado los años, esa relación con el balón continúa intacta. La velocidad quizá ya no sea la misma que aquella que lo convirtió en una pesadilla para los defensas en Honduras e Italia, pero la calidad permanece.
Ahora, lejos de los grandes estadios y de los reflectores internacionales, “El Mosky” vuelve a disfrutar del fútbol de una manera diferente. Lo hace en Puerto Cortés, cerca de su gente, con la camiseta de Lagunas FC y en una Liga Papi Fútbol.