El pasado oscuro del árbitro de la final del Mundial: "El error más grande..."
Drogas, armas y una detención: Slavko Vincic será el encargado de dirigir el duelo entre Argentina y España y su carrera estuvo en riesgo.
Drogas, armas y una detención: Slavko Vincic será el encargado de dirigir el duelo entre Argentina y España y su carrera estuvo en riesgo durante la pandemia de 2020.
Argentina y España jugarán la final de la Copa del Mundo 2026 este domingo en el MetLife Stadium de Nueva Jersey y la FIFA dio a conocer que el encargo de impartir justicia será el árbitro esloveno Slavko Vincic.
El silbante de 46 años estuvo a cargo de aquella sorpresiva derrota que sufrió la Albiceleste en su primer partido de Qatar 2022 ante Arabia Saudita, sin mencionar que tiene un historial positivo en favor de 'La Roja'.
Sin embargo, tras confirmarse su designación para la final del presente torneo se volvió a viralizar por las redes sociales su pasado oscuro: un escándalo en el que se vio envuelto hace seis años, cuando la humanidad afrontaba la pandemia.
En mayo de 2020, cuando el coronavirus recién comenzaba y había una cuarentena estricta en casi todo el planeta, el colegiado quedó en medio de una redada de la policía de Bosnia por una investigación a una banda internacional que era buscada por prostitución, venta ilegal de armas y tráfico de drogas.
Al árbitro lo encontraron en una cabaña que estaba desbordada de gente en la ciudad de Bijeljina. Allí, en medio de las estrictas restricciones sanitarias, había nueve mujeres y 26 hombres. En el lugar encontraron 10.000 euros, armas y una gran cantidad de cocaína.
Si bien a Vincic no lo acusaron de haber sido cabecilla de la banda y menos de haber organizado el encuentro, lo encerraron por su presunto vínculo con Tijana Maksimovic, también conocida como Tijana Ajfon, quien estaba relacionada con el proxenetismo.
Cuando la policía ingresó a la cabaña, el esloveno intentó huir en un bote por el río Drina junto a tres personas y fue detenido, aunque lo liberaron a las pocas horas después de explicarle a las autoridades su participación en esta fiesta.
"Acepté una invitación a comer, que resultó ser mi mayor error. Lo lamento. Estaba sentado en una mesa con mi compañía; de repente vino la Policía y pasó lo que pasó. No tengo nada que ver con el grupo que fue arrestado y detenido, ni con mis socios comerciales", aseguró.
"Nos llevó la Policía, declaramos como testigos y, cuando resultó que ni siquiera los conocíamos, nos dejaron ir. Fue el error más grande de mi vida", añadió Vincic cuando se conoció el escándalo durante la cuarentena.
Más allá de este incidente, el árbitro no perdió su gafete y no dejó de ser uno de los mejores considerados por la UEFA y la FIFA, y fue designado en importantes eventos futbolísticos, como partidos de la Champions League.
Nacido en Maribor, cerca de la frontera con Austria, Slavko Vancic ya dejó en el olvido ese polémico episodio y expresó que la oportunidad de pitar la final de un Mundial es un "honor increíble".
"Es algo que es apenas un sueño para un árbitro, para un árbitro joven cuando comienza. Así que estoy muy orgulloso, muy orgulloso de mí mismo, de mi equipo", declaró cuando se conoció que era el elegido para pitar el Argentina-España.
Se trata del primer esloveno en llevar esa responsabilidad. "Estoy muy orgulloso de representar a mi país en el evento deportivo más grande del mundo", sostuvo.
También explicó que el arbitraje es un trabajo en equipo y destacó la labor de sus compañeros Tomaz Klancnik y Andraz Kovacic, también eslovenos, que serán sus asistentes en las líneas laterales durante la final.
Mientras tanto, muchos expertos y aficionados no terminan de aprobar la decisión de la FIFA. El periodista José Ramón Fernández criticó que Vancic sea el elegido para pitar el esperado encuentro. "La FIFA nunca decepciona... para dar de qué hablar", señaló a través de sus redes sociales, y resumiento el pasado oscuro del colegiado.