La mujer que hizo historia en el Mundial 2026: "El Real Madrid me llamó"
Se convirtió en la única mujer al frente de un cuerpo médico entre las 48 selecciones de la Copa del Mundo y marcó un hecho histórico.
Se convirtió en la única mujer al frente de un cuerpo médico entre las 48 selecciones de la Copa del Mundo y marcó un hecho histórico.
Entre las 48 selecciones que disputan el Mundial 2026, solo una tiene a una mujer al frente de su área médica. Se trata de la Dra. Suzanne Huurman, jefa del equipo médico de Curazao, quien forma parte de un grupo muy reducido de profesionales que ocuparon este cargo en la historia del certamen.
Su presencia la convierte en la tercera doctora principal de una selección en una Copa del Mundo desde la creación de la competencia, hace 96 años, un dato que refleja la escasa representación femenina que existió en este tipo de cargos dentro del fútbol internacional.
En una entrevista con el diario Marca desde Miami, Huurman reconoce que nunca tuvo intenciones de ser doctora y mucho menos trabajar en el fútbol y acabar en un Mundial. Todo esto apareció en su camino sin pedirlo. "Yo nunca tuve el sueño de ser médica ni de hacer medicina deportiva", asegura.
Su trabajo abarca la coordinación de toda el área médica del combinado curazaleño, desde la prevención de lesiones hasta el seguimiento físico de los jugadores durante la competencia. En un torneo de alta exigencia, su rol resulta clave para el rendimiento del equipo dentro y fuera de la cancha.
"Cuando tenía 16 o 17 años no sabía qué quería hacer. Me gustaban muchas cosas. Como tenía buenas notas y en Países Bajos podía entrar directamente en medicina, pensé: ¿Por qué no intento medicina?", recuerda la doctora de 36 años.
Aquella decisión la terminó llevando al PSV, Real Madrid y a los Juegos Olímpicos. Y ahora se ha convertido en la única mujer al frente de los servicios médicos de una de las selecciones que disputa la Copa del Mundo.
Su primer equipo fue el Go Ahead Eagles neerlandés. "Nunca pensé en trabajar en fútbol, pero lo intentamos. Y todo fue rápido. Tras el primer año me pusieron como jefa de servicios médicos", cuenta. Después se hizo cargo del PSV y más tarde del Real Madrid, un proyecto que echaba a rodar, aunque pronto escalaría rápido.
"El Real Madrid me llamó para ayudarles a preparar la parte médica del femenino, porque en ese momento no la tenían. En 2019 habían comprado el Tacón y yo iba desde el PSV como consultora. En 2020, cuando el femenino ya estaba integrado completamente en el Real Madrid, me llamaron otra vez para trabajar allí", relata.
"Para mí es el mejor club del mundo. Aprendí mucho. Teníamos todos los recursos que queríamos usar. Una resonancia al lado del campo... eso es un sueño en medicina deportiva. Es otro mundo", dijo sobre su etapa en la entidad merengue.
Suzanne Huurman primero trabajó con el femenino del Real Madrid y después con el masculino. En un mundo todavía dominado por hombres, la doctora neerlandesa aprendió pronto que la puerta no se abría igual para todos.
"He escuchado mil veces en mi carrera: 'No, tú como mujer no puedes estar en el primer equipo masculino porque no queremos que una mujer trabaje aquí'. Mil veces. Tú no puedes estar aquí. El primer paso, que te acepten, para una mujer es mucho más duro", admite.
Respondió con trabajo y con la seguridad de que con esfuerzo todo a acaba llegando: "Yo siempre intenté cada día hacer mi trabajo lo mejor posible. Si veía que en un sitio no iba a llegar al puesto que quería, pensaba: 'No es el lugar para mí'. Hay mil otros lugares. Me busco otra oportunidad y ya", aseguró.
Curazao también apareció sin buscarlo. Tras clasificarse para el Mundial en noviembre, el anterior médico de el equipo la llamó para que ayudara con los reconocimientos médicos exigidos por la FIFA. Huurman tenía su propia empresa en Paises Bajos y también trabajaba como doctora FIFA. Pero la situación cambió de golpe.
"El doctor no podía seguir porque su hija tenía una enfermedad muy grave. Me dijo que necesitaba estar con ella. Él y el otro médico me recomendaron para llevar todo en la selección, así entré como jefa de servicios médicos de Curazao. Hablé con gente para entender cómo era el equipo y cómo estaba todo. Y al final dije: ¡Vamos con todo!", afirma.
Al frente del cuerpo médico de Curazao, el país más pequeño que disputa este Mundial, Huurman se convirtió en una referencia para nuevas generaciones de profesionales. Su historia demuestra cómo el conocimiento, la experiencia y la capacidad de liderazgo pueden abrirse camino en los escenarios más importantes del deporte sin importar el genero.