Liga Hondubet
2011-04-01
Ricardo La Volpe, técnico de la selección de Costa Rica, declaró en un diario argentino que bastaba un 'ratito' de Messi en el juego que disputaron ambos en el nuevo estadio Nacional. El presidente de la federación tica, Eduardo Li, también se pronunció.
Mientras Messi aterrizaba en Barcelona, la pelea y la indignación no despegaban de suelo costarricense donde no olvidan la no participación de Messi durante el amistoso del martes pasado.
“Me siento igual que todo el pueblo tico. Me parece que ha sido una falta de respeto, un desplante. Y que ahora en España se diga que puede jugar, me molesta más aún”, declaró Eduardo Li.
Causó bronca además cuando se dieron cuenta en Costa Rica que Messi no está lesionado y que es un hecho que jugará ante el Villarreal por la Liga de España.
“Me trajeron unas placas y una resonancia que ahora estamos analizando... ¿Qué podía decir?, yo hablé con Don Julio (Grondona) y le dije que si Messi no jugaba por estar mal físicamente me parecía bien, pero que al menos hubieran jugado los otros... Di María, Lavezzi, Cambiasso, Zanetti”, agregó el directivo, quien cerró: “Aquí en Costa Rica nos dividimos en dos grandes aficiones: argentinos o brasileños. Por eso este desplante no me parece correcto”.
DOS MINUTOS DE MESSI
Ricardo La Volpe, estratega de la selección tica, lejos de adoptar un tono severo o de ejercer cierto discurso demagógico, fue medido pero marcó un punto claro. “Cuando se contrata a una selección de ese nivel, lo primero que quiere saber la gente es si vienen las dos o tres figuras que están un peldaño más arriba. Antes era Maradona, hoy es Messi. El problema se da cuando les decís que vienen con todo y luego no juegan. La prensa está como loca”, analizó el argentino.
“Yo estoy del lado del técnico, y si el Barcelona le pide ‘cuidámelo’ o si el propio jugador le dice que está algo cansado... No puedo decir nada”, explicó La Volpe, y remarcó: “Pero sí le hubiera dicho que lo pusiera un ratito. Con dos minutos alcanzaba. Lo hubiera puesto faltando dos minutos para la gente. Entonces la gente lo veía, hacía ‘¡uhhh! y se iba contenta”.