El fútbol tiene memoria selectiva y, a veces, una puntería cruel. En apenas once días, Eduardo Camavinga ha pasado de ser un comodín valioso a convertirse en ese jugador al que la cámara busca cuando algo sale mal. Mallorca, Girona y Múnich componen una pequeña trilogía incómoda, de esas que dejan poso. Y en el fondo, el retrato de un Real Madrid que se le escurre la temporada sin agarrarse a nada.
Lo de Múnich fue el último acto, y también el más doloroso. Con el equipo aún en pie, intentando discutirle al Bayern el pase a semifinales, apareció la jugada que lo cambió todo. Camavinga, después de una falta sobre Harry Kane, se llevó el balón unos pasos, como si el tiempo fuese suyo.
No lo era. El árbitro Slavko Vincic entendió que aquello merecía castigo máximo y le enseñó la segunda amarilla. Puede que ni siquiera recordara que antes le había sacado otra. A lo mejor, entonces, se habría frenado. Hay decisiones que se pueden discutir -y esta lo es-, pero no hay escapatoria cuando uno se mete en ese tipo de enredos.
Todo Real Madrid se quejó tras este incidente, Arda Guler terminó expulsado, Álvaro Arbeloa no se contuvo en conferencia de prensa y en la Casa Blanca creen que esa acción ha quitado la posibilidad de que estén en las semifinales de la Champions League enfrentando al PSG.
Desde Alemania han respondido a todo esto y ha sido una leyenda del Bayern Múnich como Oliver Kahn. El exguardameta no se mordió la lengua a la hora de decirle las cosas al Real Madrid y sus quejas ante el árbitro.
Lo hizo tras un nuevo episodio de tensión relacionado con decisiones arbitrales: “Hay que ponerle freno a esto”, afirmó con contundencia.
“No pueden seguir saliéndose con la suya. Siempre acaba en caos cuando las cosas no van como quieren”, explicó.Según su visión, el problema es estructural. “Actúan como si cada decisión arbitral tuviera que favorecerles”, añadió.
Recordó que el año pasado les perjudicaron y ellos fueron los eliminados: Ya lo hicieron contra nosotros la temporada pasada”, señaló.
“Es inaceptable y hay que pararlo”, sentenció antes de enviarles una frase que dolerá mucho.
“Sinceramente, dice mucho de cómo han conseguido ganar 15 Champions”, lanzó el guardameta que es un histórico en el Bayern Múnich.