El incidente, que ha sido comparado por los medios de comunicación con el de Suárez con Chiellini en el Mundial de Brasil-2014, tuvo lugar en abril pasado en Copenhague.
Nicki, ex jugador de Villarreal B, Elche y Rayo Vallecano, se encontraba de visita en su país natal y aprovechó para salir de fiesta. A la salida del local nocturno y en plena borrachera, el futbolista se ensaño con un parquímetro y también destrozó una bicicleta.
Cuando fue detenido por alborotador, atacó a la policía y fue denunciado. La agente solo presentó, sin embargo, una pequeña marca sobre el dedo meñique, por lo que se libró de la cárcel: el juez dictaminó que solo mordió en un acto reflejo, no de forma deliberada.
Además, Nicki ha sido condenado a 80 horas de servicios sociales. En 2013, el jugador cedido por el Villarreal a los dos clubs españoles cedidos y finalmente traspasado al Rosenborg hace dos años, ya se había visto involucrado en una pelea de bar y es un gran aficionado a las armas.