Hace once días, en Anfield, el Manchester City perdía en el minuto 83 de partido contra el Liverpool y tenía una diferencia de nueve puntos contra el Arsenal. La Premier League estaba perdida. Once días después, el City depende de sí mismo. Si ganan todo lo que les queda por delante serán campeones y el Arsenal tendrá que conformarse con otro segundo puesto, el cuarto consecutivo.
Los cánticos de "Second again, olé, olé" (Segundos otra vez) resonaron de nuevo en el Molineux Stadium cuando el Arsenal se convirtió este miércoles en el primer líder en la historia de la Premier en perder una ventaja de dos goles contra el colista de la competición. Apenas nueve puntos en 26 jornadas había sumado el Wolverhampton Wanderers y este miércoles sumaron el décimo a costa de un Arsenal que concedió el empate en el minuto 94 en un gol en propia puerta de Riccardo Calafiori.
Y claro, todos los fantasmas aparecieron en la cabeza de un Arsenal que ya perdió siete puntos de distancia hace dos temporadas y que ha terminado en nueve veces -más que nadie- segundo en la tabla.
"Estoy muy decepcionado", aseguró Mikel Arteta tras el partido al tiempo que vio cómo algunos de sus jugadores perdieron los estribos, como Gabriel Jesús, que fruto de la frustración por el empate empujó a Yerson Mosquera y fue amonestado.
Hace doce días, la probabilidad que Opta (empresa de datos y análisis deportivos) le daba al Arsenal de ganar la liga era del 93,38 %. Hoy es del 79,69 %. Siguen siendo los principales favoritos, como marca la ventaja de cinco puntos que tienen al frente de la tabla (aunque con un partido más), pero el calendario del City parece más amable y, además, los de Pep Guardiola tienen que recibir a los 'Gunners' el próximo 18 de abril.
En esta recta final, al Arsenal le quedan partidos complicados, como visitar a Tottenham Hotspur y Newcastle, además de recibir en casa al Chelsea, mientras que el City tiene al Newcastle en casa y al Chelsea fuera como duelos más difíciles.
En este contexto, ambos clubes son los únicos involucrados en las cuatro competiciones. Arsenal y City esperan sus rivales en octavos de final de la Champions, en la FA Cup el Arsenal se medirá al Mansfield y el City al Newcastle y ambos disputarán la final de la Copa de la Liga el próximo 22 de marzo en Wembley. Ninguno va a tener ningún respiro.
"Intentaremos molestar al Arsenal hasta el final", admitió con una tímida sonrisa Guardiola al remontar ese partido que perdían contra el Liverpool hace once días.
Ahora todos los nervios están en el Emirates Stadium, donde se han acostumbrado a ser los eternos segundones y a un calvario que dura ya más de dos décadas. Desde 2004, la temporada de los Invencibles, el Arsenal no gana una liga. Una ansiedad que acrecienta los nervios de este equipo y que explica por qué en las últimas cuatro temporadas la recta final del Arsenal siempre ha sido peor que la de sus rivales. Y mientras tanto, el tiburón del Manchester City ya empieza a oler la sangre.
Si este sábado ganan al Newcastle en el Etihad, la diferencia en la tabla será de solo dos puntos.