Andoni Iraola y su Bournemouth asaltaron el Emirates Stadium, infligieron la tercera derrota en los últimos cuatro partidos al Arsenal (1-2) y dan una última vida al Manchester City para agarrarse a la Premier League.
El City, que visita este domingo al Chelsea, podrá recortar con un triunfo la diferencia con el Arsenal a seis puntos con un partido menos y un duelo directo en el Etihad la semana que viene. En sus manos está que aún haya Premier.
Porque este Arsenal no está tan afinado como en otras etapas de la temporada. La derrota en la final de la Carabao y la eliminación en la FA Cup, además de una agónica victoria contra el Sporting de Portugal sostenida por las paradas de David Raya, indicaban que el estado del equipo no es óptimo, e Iraola, uno de los 'matagigantes' de esta liga, se aprovechó de ello.
El Bournemouth estuvo atinado de cara a gol. La primera vez que se acercó al área de Raya, tras un gran balón filtrado de Ryan Christie para Truffert, la fortuna les sonrió. El centro del lateral tocó en William Saliba y se envenenó al segundo palo donde Eli Junior Kroupi lo recibió de primeras para empujar a placer.
Al Arsenal le tocaba remontar y los nervios en el norte de Londres eran palpables, por eso la afición 'Cherry' les cantaba "segundos otra vez, segundos otra vez".
A su rescate acudió otra vez la pelota parada. Christie, el autor del sensacional pase del 0-1, tapó con la mano un disparo de Gabriel y Viktor Gyökeres desde los once metros no falló. Le quedaba más de medio partido a los 'Gunners' para remontar, pero su sensación de peligro era escasa, los aficionados se impacientaban y saltaron de sus asientos cuando ya en la segunda mitad Gyökeres hizo el 2-1 en un claro fuera de juego. Ni un segundo tardó el linier en señalarlo y el VAR en confirmarlo.
Pero del nerviosismo se pasó a la resignación cuando una triangulación en la frontal dejó a Alex Scott solo delante de Raya. Ni el portero español pudo frenarlo. El 1-2 sentó como una puñalada helada y no fueron pocos los que dijeron hasta aquí y abandonaron el campo, hartos de una actuación paupérrima de su equipo.
Pese a tener unos 20 minutos por delante y poner toda la artillería sobre el césped, el Arsenal fue incapaz de rascar al menos un empate. Esto permite al City soñar con la gran remontada en la clasificación.
Los dirigidos por Pep Guardiola visitarán Stamford Bridge sabiendo que si ganan se pondrán a seis puntos de distancia con un partido menos y un duelo directo la próxima semana.