El Pisa y el Verona consumaron este viernes su descenso matemático a la Serie B a falta de tres jornadas, después de que el conjunto toscano perdiera, lo que deja aún abierta la última plaza de descenso, que se decidirá entre Lecce, Cremonese, Cagliari, Fiorentina o Génova.
La derrota del Pisa ante el Lecce (1-2) confirmó la caída del conjunto toscano y la del véneto, que no lograron mantener el nivel competitivo necesario para asegurar la permanencia a lo largo de la temporada.
En la parte baja de la tabla, el Lecce se sitúa con 32 puntos (con un partido más), mientras que el Cremonese, con 28, ocupa actualmente la zona de descenso en la pelea por evitar la tercera plaza de retroceso a la Serie B.
Por encima, el Cagliari (36 puntos), el Fiorentina (37) y el Génova (39) mantienen una ventaja relativa, pero la igualdad en la zona baja obliga a todos ellos a afrontar el tramo final del campeonato obligados a puntuar.
El Pisa no afianza su regreso tras 34 años
El Pisa, en el que milita el español Raúl Albiol, pone fin a su aventura en la Serie A después de haber logrado el ascenso tras 34 años de ausencia, en un camino en el que fue incapaz de sostener la competitividad necesaria para asegurar la permanencia.
Ni siquiera el cambio en el banquillo en febrero logró alterar la dinámica negativa, cuando el club decidió sustituir a Alberto Gilardino por el joven técnico sueco Oscar Hiljemark, de 33 años, en busca de una reacción que, pese a las expectativas, nunca llegó.
El equipo continuó mostrando los mismos problemas estructurales, con escasa capacidad ofensiva, dificultades para generar peligro y errores defensivos en momentos decisivos.
La temporada, que comenzó con el equipo instalado en puestos de descenso, nunca ofreció síntomas sólidos de recuperación.
Hasta ahora, los 'nerazzurri' solo ganaron dos partidos a lo largo de la temporada, frente al Cagliari y el Cremonese, y cosecharon trece empates y veinte derrotas, algunas de ellas contundentes, como el 6-2 del Inter o el 5-0 del Como.
Los toscanos también cuentan con la peor diferencia de goles, un hecho que refleja su sequía de cara a puerta, además de las concesiones realizadas en defensa, sobre todo cuando juega como visitante.
El Verona, sin capacidad de respuesta
La temporada del Hellas Verona, histórico del fútbol italiano y campeón del 'Scudetto' en 1985, estuvo marcada desde sus primeras jornadas por una dinámica negativa que lo mantuvo de forma habitual en puestos de descenso y sin capacidad de abandonar la zona de peligro durante gran parte del campeonato.
En febrero de este año el club decidió destituir al entrenador Paolo Zanetti tras la contundente derrota ante el Cagliari (4-0), con el equipo colista de la Serie A con 14 puntos, a cuatro de la salvación, y un balance de dos victorias, ocho empates y trece derrotas.
La reacción no llegó en las jornadas posteriores, con el equipo encadenando cinco derrotas consecutivas y mostrando un rendimiento insuficiente en todas las fases del juego.
Sin fútbol ni pegada ofensiva, el conjunto se despidió de la élite del 'calcio' con una actuación pobre y sin capacidad de respuesta, confirmando un descenso que certifica el fracaso del proyecto deportivo.
El conjunto veronés, habituado en los últimos años a alternar permanencias ajustadas con situaciones límite en la lucha por la salvación, pone fin a su etapa en la máxima categoría del fútbol italiano sin haber disputado los últimos cuatro partidos.