Yehvann Diouf, portero suplente de Senegal, se viralizó en las redes sociales tras ser grabado por varios aficionados que asistieron a la polémica final de la Copa Africana protegiendo la toalla de su compañero Ferland Mendy de los recogepelotas y algunos jugadores marroquís.
El guardameta lo dio todo para que Mendy, uno de los héroes de Senegal tras detenerle el penal a Brahim Díaz en los últimos minutos, pudiese secarse los guantes en medio de la lluvia.
Achraf Hakimi, defensa del PSG, también participó activamente en el intento de robo de la toalla de Mendy que lideraron los recogepelotas y algunos miembros de la organización.
El intento de Hakimi de sacar la toalla fuera del terreno de juego provocó una tangana entre varios futbolistas de Senegal y Marruecos.
Finalmente, Diouf pudo proteger la toalla de su compañero. "Para mí, eran solo toallas, nada más, para secarse los guantes y la cara. Quizás haya algo de folclore en torno a estas toallas, pero para mí, era algo bastante común. Me sorprendió tanto como a ti cuando los vi intentar llevárselas", explicó el portero en diálogo con Wiwsport, tras ganar el título.
"Ya habíamos visto con Nigeria que, cada vez que se sacaban toallas, los auxiliares solían ir detrás de ellas a recogerlas. No sé por qué lo hicieron, pero creo que no fue juego limpio, al menos no por su parte", añadió.
El propio Diouf aclara que su prioridad era cuidar a sus compañeros: "Después de eso, intenté asegurarme de que Doudou estuviera en las mejores condiciones posibles, porque necesitamos a jugadores como él concentrados al 100% en el campo".
Tras la consagración, Diouf también expresó la emoción del grupo: "Mucho orgullo, muchísima felicidad. Es difícil expresar con palabras lo que estamos viviendo ahora mismo porque no tenemos suficiente perspectiva".
Su testimonio reflejó el espíritu de un equipo senegalés que encontró héroes incluso en los detalles más insólitos de una final que quedará para la historia.