Luis Suárez: "No soy un técnico apetecible para Honduras"

El exseleccionador recibió a DIEZ en Bogotá, habló de su paso por la Selección Nacional y asegura que en este momento que el país busca un nuevo DT, no entra en los gustos de la dirigencia catracha.

Luis Suárez atendió a DIEZ en Colombia y habló sobre la Selección de Honduras.
Luis Suárez atendió a DIEZ en Colombia y habló sobre la Selección de Honduras. *
Marco Aguilar, enviado especial

Ocho grados de temperatura y una lluvia pertinaz casi siempre por las tardes. Cambió el intenso calor de Honduras por el frío de Bogotá.

Hoy tiene una oficina pequeña y muy cómoda, vive solo y en un apartamento de la calle 145 que es de las zonas más cotizadas y exclusivas en esta ciudad también llamada la “Atenas de Sudamérica” desde finales del siglo XIX por el intelecto de sus habitantes.

Aunque en esta época muchas cosas cambiaron y Bogotá se ha vuelto convulsa: hay huelgas y caos por todos lados, las protestas estudiantiles están por toda la ciudad pidiendo al gobierno de Iván Duque (el presidente) no reducir el presupuesto para educación y tampoco clavar un impuesto a la canasta básica que lo ha hecho perder increíblemente más de 60 puntos de popularidad apenas en su primer año de gobierno.

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Y mientras Luis Fernando Suárez se aprestaba a recibir a DIEZ en las instalaciones de su equipo La Equidad, también le daban la peor noticia del día: una de las empleadas de aseo había sido despedida. “¿Qué pasó mujer, ya me contaron?”, le preguntaba muy apesarado mientras otra de ellas lo saludaba con un beso en la mejilla y se ofrecía para hacerle café en su infaltable percoladora demostrando así el gran cariño y respeto que el DT mundialista con Honduras en Brasil 2014 se ha ganado entre los trabajadores.

Eso sí, este club al que actualmente dirige es muy modesto y a pesar de ello tiene unas instalaciones que les permite concentrar a todo el plantel, está equipado con una sala médica, gimnasio y nueve canchas de primer nivel donde también entrenan sus reservas.

Así atendió Suárez a DIEZ en Colombia y nos habló de su pasado, su presente y también de su futuro. Además, contó interioridades de lo que vivió en Honduras previo al Mundial de Brasil donde asegura que debió renunciar antes de la competencia, ya que permitió situaciones de las que hoy se arrepiente.



Vive un momento dulce en su carrera en su regreso a dirigir en Colombia.
“Mis pasajes por Colombia han sido muy cortos, pero quería volver para saber cómo está el fútbol de acá porque a veces uno necesita regresar a sus raíces, pues al salir de Honduras estuve en Perú y luego en México”, dijo Suárez.

¿Y cómo se siente acá?
Bien, este es un equipo modesto, no es de los más grandes y tiene poco nombre. Apenas son 12 años en primera división y tiene características especiales porque hay orden, administrativamente lo manejan bien y tiene un gran respeto por los procesos, es un caso atípico en Colombia, acá no pagan mucho dinero, pero son muy cumplidores y los técnicos que han estado han durado al menos un año.
Eso sí, tiene otras cosas atípicas, como por ejemplo, no tenemos afición porque acá los grandes son Millonarios y Santa Fe y a nuestros partidos van apenas 200 o 300 aficionados, el periodismo tampoco viene y cuando llegan toman de las notas más simples y se van, son cosas extrañas.

Usted dirigió a Dorados de Sinaloa en primera división y duró muy poco en el cargo, ahora hay un gran cambio con la llegada de Maradona.
Es Maradona, pocos tienen un nombre tan grande como ese en el fútbol y a veces hay personas que llaman más la atención que otras o que de los mismos clubes.

¿Qué pasó con el ofrecimiento que tuvo de la selección de Costa Rica?
Siempre hay un representante que maneja eso, sé que había otros nombres y no sé hasta qué punto fue tan grande la opción. Pudo ser la situación económica o que el otro técnico pudo haber sido mejor, tengo claro que nunca hay un solo candidato en las selecciones y en los equipos.

¿Le hacía ilusión volver a Concacaf y dirigir una selección como Costa Rica?
Yo quiero volver a selecciones, pero no me apuro, cuando tomo una decisión de club o selección busco que el proyecto me anime porque a veces no es ni el dinero, yo estoy en La Equidad por todas esas características que le mencioné y no necesariamente porque sea el entrenador que más gane en Colombia.

Cuando se descarta a Gustavo Matosas en Honduras y lo contrata Costa Rica, su nombre también volvió a sonar para regresar.
Yo digo que donde he ido hay que reconocer las cosas que he conseguido y de Honduras tengo un profundo agradecimiento de lo que me dio y un gran respeto. Estoy alegre por lo que hice, pero soy consciente de algo y es de que hay situaciones que cuando se menciona un nombre no es tan apetecible, hay gente que quiere cosas diferentes así que es algo que no lo tomo como cercano a la realidad.

¿Para usted no es apetecible Honduras?
No, yo creo que para Honduras no soy un técnico apetecible.

¿Y para usted es apetecible?
Lo que me mueve es mi presente. Ahora con mi edad, experiencia, las derrotas y esas cosas, pienso que no me mueve el decir ‘ojalá esto u ojalá lo otro’, a mí me mueve el próximo entrenamiento y lo hago por salud mental. Además, creo que hay historias que no son buenas de volver a repetir.

¿Cree que somos muy mal agradecidos cuando dice eso? Usted fue el DT que más solvente clasificó a Honduras a un mundial, llegó casi con los dos pies adentro al último partido con Jamaica.
No importa. No quiero ni siquiera hacer una retrospectiva de lo que pasó, lo importante es vivir momentos y hoy mis momentos están dedicados a este equipo. Sé que hay situaciones cuando uno es candidato en otros lados, por ejemplo, acá se habla que hay interés en mí de otros clubes en Colombia, pero eso no me mueve porque así como estoy, hablan de muchos otros.



¿Nadie de Honduras le ha preguntado su disponibilidad?
No. De Honduras no tengo contacto con ninguna persona.

¿Ni de amigos?
Muy poco. Tengo algunos allá, pero al estar tan lejos no he tenido contacto con nadie.

¿Y qué reflexiones ha hecho cuando piensa de su paso por Honduras o si cree que dejó un legado?
No soy yo quien debe decir si dejé un legado, siempre pensaré que di todo, o al menos tuve la mejor actitud, para conseguir lo que queríamos y tal vez me equivoqué en la toma decisiones, pero siempre tengo la sensación de haber hecho todo de buena fe y le entregué muchas cosas a Honduras.
Después también siento sensaciones agridulces porque sentía que se podía conseguir más y al final no se pudo dar.

¿Es verdad que en el Mundial el grupo se le fue de las manos?
No creo. Las situaciones que se presentaron antes del Mundial no fueron las mejores, no es que se me haya ido el grupo, es que tuve que haber tomado decisiones más drásticas y no las tomé.

¿Qué decisiones?
Es mejor ni siquiera hablar, pero tuve que haber tomado otras decisiones, incluso quizás hasta irme de la Selección antes del Mundial y con eso le digo todo.

Me quedan muchas dudas y tengo que preguntarle -adelante, pregunte- responde Suárez. ¿Es verdad que tuvo problemas con Emilio Izaguirre y otros jugadores durante el Mundial?
Y lo dejo ahí. El chismerío es muy grande y no me voy a poner a hablar de esas situaciones, espero que usted me comprenda, pero con esto termino ese tema.

¿Y qué piensa que Honduras aún no encuentra sustitutos para jugadores como Figueroa y Emilio?
Son las cosas que siempre se debe estar pensando y se debe trabajar en eso. Cuando yo estuve en Honduras me dieron una fuerza muy grande los chicos de las olimpiadas (JJOO Londres 2012), son los que luego definieron la clasificación (al Mundial de Brasil 2014) y no sé hasta qué punto hoy, lo digo sin conocimiento, esos chicos de la Sub-20 o Sub-23 puedan dar esa tranquilidad de ver el futuro.

Esa generación marca un después en su futuro como DT de la mayor.
Sí, salieron muchos que luego fueron titulares en la Selección mayor y eso me dio relativa tranquilidad y se la debió haber dado al técnico que llegara porque esos chicos tenían 21 o 22 años.

¿Qué piensa y qué concepto tiene de Alexis Mendoza, que se menciona como virtual técnico de Honduras?
Alexis es un muy buen entrenador y cuando se separó de Reinaldo Rueda hizo cosas muy interesantes con Júnior, también trabajó bien en Ecuador y es un hombre autónomo, trabaja bien la parte técnico-táctica, que le gusta el buen juego, conoce el medio y es el perfil idóneo para Honduras.



¿O sea que sí le parece que Honduras acertaría?
Yo hablo por mí, no sé qué pensamientos tengan allá, no sé si quieren extranjeros o nacionales, estoy desactualizado de lo que piensan allá.

El pensamiento es que una parte no quiere seguir con la escuela colombiana.
Están en el derecho de pensar así, en ese sentido no puede decir que está bien o mal hecho, cada quien escoge por nacionalidad o por capacidad, es respetable y creo, pensando en el pasado, que si hubo algo bueno en Honduras es porque estuvo gente como Reinaldo Rueda, que llegó a cambiar el pensamiento de todos y hay que darle ese mérito.

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¿Y ha seguido a esa generación que usted dejó?
Le soy honesto, no los he seguido, no sé, más una información general. Cuando yo salí de Honduras me metí en otras cosas, solo miraba cómo quedaban en la eliminatoria, ni siquiera me fijaba quiénes jugaban o qué tipo de planteamiento usaba Pinto. Es bueno recordar a dos personas que estuvieron con usted y que hoy ya no están por distintas circunstancias:

Arnold Peralta y Juan Carlos García.
-El semblante de Suárez cambió con esta pregunta, algo que se le revolvió dentro de él y sus ojos mientras hablaban se humedecieron y quedó al borde de las lágrimas-

Responde: ¡Ayyy! Sabe, le soy honesto, hace mucho tiempo no lloro y las últimas dos veces que he llorado en mi vida han sido con las muertes de Arnold y Juan Carlos. Me sentí muy mal, las dos veces me sentí muy mal.

Primero por el cariño que le tenía a los dos y después porque uno se va de una parte y no se acuerda mucho de la gente que nos ha señalado en la vida y que han significado algo para uno y ellos dos significaron mucho y luego uno como que se va dejando por la distancia.
Me acuerdo cuando supe de la enfermedad de Juan Carlos, lo llamé, le escribí dos veces y después me olvidé de él, me acordé de Juan Carlos cuando murió y hay veces que uno debe ser agradecido en la vida y en ese momento pensé que era desagradecido, nunca lo llamé para decirle te agradezco por las alegrías que me diste.

A todas esas personas que estuvieron en ese proceso conmigo yo tendría que llamarlos y decirles gracias, me hiciste crecer. Ellos me marcaron, me dejaron muy triste, gente tan joven, tan buena, porque no solo eran futbolistas, eran buenas personas y padres, lo de ellos dos me dolió mucho.

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