Como dice el viejo dicho, juntos pero no revueltos. Pero esta frase no toma relevancia, porque resulta, y mientras no se vean las caras en el campo, es el punto de reunión para saludar a viejos amigos, compartir con aficionados, tomar fotos o dar un autógrafo.
Y mientras llega ese debut en Copa Uncaf, el ambiente ha sido muy familiar, de saludar a sus amigos.
Los pasillos del hotel esta mañana han pasado llenos. Aparecen todos los jugadores y se saludan.
Medford se volvió a saludar con Wanchope, pasaron una hora en plena charla, hay recuerdos de aquella etapa como jugadores donde se llenaron de gloria.
Hay respeto y armonía, por dentro saben que se quieren enfrentar en la final, pero ellos no hacen mucho ruido y solo espera que el fútbol corra sus aguas.
En otro costado del lobby, aparecen familiares del defensa Henry Figueroa del Motagua, ellos vienen desde Nueva York. Están apoyándole y deseándole lo mejor.
También, sobre otro sillón, está el abuelo de Johnny Leverón, don Antonio Paredes, quien se vino junto a otro de sus nietos desde El Progreso, “queremos decirle que estamos con él, apoyándole a muerte en este nuevo proceso”, nos dijo.
Y así, el resto de jugadores pasan estas horas previas al debut de esta noche. Honduras se irá al estadio a las cinco de la tarde, Medford se irá antes, porque observará el duelo previo entre Costa Rica y Nicaragua.