Liga Nacional
2010-10-04
El nuevo esquema clasificatorio que está a punto de aprobarse para determinar a los representantes de la Concacaf en el Mundial de Brasil en 2014 es abiertamente favorable a las pequeñas naciones del Caribe que constituyen la mayoría de la Confederación que agrupa además a Norte y Centroamérica.
ÚNICA VEZ
Por primera vez el presidente Jack Warner de Trinidad está favoreciendo a la región que lo mantiene (por el gran número de votos) en la vicepresidencia más importante de la Fifa. Equipos como Antigua o Bermuda que en cada una de las eliminatorias anteriores sólo jugaron un partido como local y otro como visitante, ahora tendrán derecho a disputar al menos tres juegos en casa y tres afuera, lo cual les hará crecer en experiencia y fogueos que de otro modo no alcanzarían porque en sus grupos de la primera ronda ahora les tocará como cabeza un país con mayor bagaje futbolístico que puede ser México, EUA, Honduras, Costa Rica, Jamaica, El Salvador, Trinidad o Canadá, que seguramente estarán en grupos diferentes en la primera fase.
De cada uno de los ocho grupos de cuatro países cada uno de la fase inicial, clasificarán luego de jugar 540 minutos, los primeros dos, por lo que 16 naciones serán eliminadas y 16 buscarán clasificar. Estos 16 países se dividirán en cuatro grupos de cuatro naciones y de estos cuatro grupos clasificarán dos a la fase definitiva.
Esa fase final la disputarán ocho países divididos en dos cuadrangulares cuyos dos primeros clasificados irán directamente al Mundial, si a la Concacaf le aceptan que cuatro países, en lugar de los 3.5 actuales, nos representen en Brasil. Si no se lo aceptan entonces clasificarán directamente al Mundial sólo los campeones de estas dos últimas cuadrangulares mientras los dos segundos lugares disputarán el tercer boleto en ida y vuelta cuyo perdedor jugará otros dos partidos de repechaje contra otra Confederación (Costa Rica-Uruguay en noviembre pasado).
El nuevo formato no favorece a México y a Estados Unidos, que se ubicarán en grupos extremos a tal grado que podrían clasificar al Mundial sin jugar ningún partido entre ellos. Para Honduras o Costa Rica, candidatos a ganar el tercer cupo de Concacaf, si se mantienen las tres plazas y media actuales, el camino a Brasil tendrá un mínimo de 20 y un máximo de 22 juegos y ninguno de los dos casos les garantiza la clasificación.
Por razones económicas, Honduras debe recurrir a viajes chárter al Caribe para la primera y segunda fase donde tendrá al menos dos desplazamientos.
Otro inconveniente es que podemos quedar eliminados en una cuadrangular de países emergentes y es casi seguro que no nos tocará disputar partidos importantes como en la eliminatoria anterior en la que jugamos cuatro veces contra México y dos veces contra EUA y Costa Rica. O sea que la mitad de los juegos fueron ante mundialistas.