La Selección
2010-07-28
Encontrar a Reinaldo Rueda en Tegucigalpa durante los dos últimos días se convirtió en una misión imposible.
El colombiano arribó al aeropuerto internacional Toncontín el lunes a las 12.00 m y fueron pocos los que lo observaron.
Buscamos en cada uno de los hoteles de Tegucigalpa y su nombre tampoco apareció registrado.
Rueda se ha convertido en el hombre más buscado en Honduras durante las últimas horas. Ha puesto de cabeza al periodismo deportivo y nadie pudo tener una pista de él.
El mismo día que llegó pudo reunirse con el presidente de la Comisión de Selecciones, José Rafael Ferrari, y Diez conoció que estuvieron dialogando en las instalaciones de Televicentro hasta la 1.00 de la madrugada.
POR TODA LA CIUDAD
Seguimos buscando a Reinaldo Rueda por toda la ciudad. Preguntando y preguntando pudimos dar con la dirección de su casa en Tegucigalpa.
Es un una zona exclusiva de la capital, pero con una seguridad privada impresionante. “Aquí no vive, bueno, aquí estuvo, pero ya no. Lo vinieron a buscar de parte de Osman Madrid”, nos confirmó uno de los guardias de seguridad lleno de nervios.
La llegada de Rueda a Tegucigalpa ha causado revuelo. Pasaron las horas y el DT colombiano siguió sin dar pistas.
En la Federación de Fútbol tampoco dieron razones de Rueda. Rafael Callejas ni siquiera se daba cuenta que el técnico había llegado y en las siguientes horas aseguró que nunca habló con él.
“Ni he hablado con el profesor ni lo he visto”, confesó Callejas.
Diez conoció que ayer en horas del mediodía el DT fue al aeropuerto para recibir a parte de su familia que llegó para acompañarlo.
RUEDA SE REFUGIÓ EN SU APARTAMENTO
DIEZ conoció el condominio de apartamentos en el que Reinaldo Rueda y su familia vivieron durante los últimos meses previo al Mundial de Sudáfrica.
Durante dos días Rueda se refugió en ese condominio ubicado en una zona exclusiva de Tegucigalpa. “Aquí está, pero en estos momentos salió”, nos dijo un guardia de seguridad. “El carro del profesor Rueda no se ha movido en todo el día”, nos confesó una señora que trabaja en la limpieza del condominio. Todo un misterio.