Raúl Cáceres, el cerrajero que confecciona la llave para salvar al Real de Minas

El entrenador del equipo Real de Minas no solo vive del fútbol, sino que lleva otra vida pegada a las llaves y combinaciones de cajas fuertes.

Carlos Castellanos

Rodeado de una familia a quien considera el centro de su vida, Raúl Cáceres, entrenador del Real de Minas, confiesa el fútbol no lo es todo para él.

Y a pesar de su pasión por el deporte y su vida de futbolista en el pasado, también este humilde técnico tiene una historia de mucha lucha y sacrificio.

Sentado en una mesa llena de llavines, llaves y con desarmadores en mano encontramos a Raúl Cáceres, quien a pesar de estar al frente del equipo candidato al descenso, su oficio por la cerrajería no lo deja a un lado.

"Este es mi realidad, mi rol cotidiano, donde por herencia de mi padre desempeñó el oficio de la cerrajería y los cuatro hermano varones lo seguimos. Mauricio Cáceres es el propulsor de mí papá, él quedó con todo el conocimiento. Yo lo recibí, pero en menor escala", nos comenzó a contar.

Desde su cerrajería, Raúl Cáceres atendió a DIEZ para compartir su historia de vida.

Según nos relata Cáceres, desde su infancia le tocó dar los primeros pasos en este oficio a pesar que no sentía que era su pasión y se desvió a otras labores.

"De niño en los tiempo libre era con él (papá), haciendo mandados, conociendo lo que son los moldes, haciendo copias (llaves), desastres a veces. Honestamente, a mí no me gustó la cerrajería, no me identificaba viviendo de esto. Yo jugué fútbol y un amigo "Bimbo" Ramos me dio la oportunidad de trabajar para BANCASA y lo hice por cuatro años. Posteriormente pasé a Banco Ficohsa y laboré por 16 años, donde escalé y adquirí mucha experiencia".

A pesar que no quiso seguir los pasos de su padre en la cerrajería, tarde o temprano se vio obligado a regresar al legado, luego que fue despedido de la institución bancaria en la que laboró por mucho tiempo.


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"Después de 16 años de trabajar en un banco me vi obligado a no seguir dándole mi esfuerzo a la empresa privada y dedicarme a lo mío. Hoy en día de esto vivo, mi familia come de esto y gracias a Dios por eso. Yo me vi en la necesidad de acercarme a mi hermano (Mauricio) y contarle mi necesidad, ya que tenía cuatro hijos que mantener y no podía estar haciendo nada. El fútbol no le daba uno para poder vivir, yo estaba en FBO".

Su familia siempre lo ha apoyado en los momentos más duros de su vida

Con sangre futbolera en sus venas, Raúl Cáceres no pudo lograr el sueño de ser jugador profesional, luego que por mucho tiempo estuvo hundido en el vicio de el alcohol.

"Apoyé al profesor Ricardo Taylor (QDDG) en esa categoría y ahí me enrolé en el fútbol. Nosotros somos una familia de fútbol. Mi tío Arturo Cáceres (QDDG) nos dejó ese legado, pero no lo pudimos lograr frustrado por mi alcoholismo muy temprano me dejé engañar por eso".

OLIMPIA LE QUEBRÓ EL CORAZÓN

A pesar de no lograr jugar en primera división, su pasión nunca se borró y fue cuando comenzó a sacar el curso para entrenador. "Yo me levantaba a las 4:00 de la mañana y a las 5:00 am salía para entrenar por la mañana con el equipo de reservas del Olimpia con Nerlin Membreño, a las 8:00 tenía que estar en el banco, salía a las 4:00 de la tarde para entrenar los niños y luego a recibir el curso de DT y así logré graduarme", recuerda.

Lo que nunca se imaginó Raúl es que el fútbol le tenía preparado un duro golpe. "Luego viví la etapa más dura cuando me separaron de Olimpia. Yo creí que el mundo se me venía encima, luego de 14 años me dijeron que no contaban conmigo, fue duro. Yo me miraba prácticamente abandonado, pero gracias a Dios tuve el apoyo de mí familia y me dediqué a la cerrajería".

Ha dirigido desde las ligas menores de Olimpia hasta cumplir con sus cursos de entrenador y llegar a primera división

En medio de la dificultad y el dolor, Cáceres tuvo que volver a sus primeros pasos, la cerrajería. "Yo me sometí a los trabajos de cerrajería porque mí hermano me pedía que lo cubriera, pero era lo más sencillo, no me atrevía a hacer desastres. Yo tenía temor porque era de mucha confidencialidad, era un trabajo de seguridad. Él me daba los nombres de los clientes y donde era que tenía que ir. Primero iba en mí moto, luego con carro y hoy en día los clientes me conocen, saben de mí prioridad que es el fútbol".

SE ABRE EL SUEÑO DE DIRIGIR UN EQUIPO DE PRIMERA DIVISIÓN

La carrera en el fútbol tampoco llegó a su fin, pues el deseo por dirigir un equipo se hizo realidad al tomar las riendas del Gimnástico y el Comayagua FC de la Liga de Ascenso y seguidamente el reto más grande de su vida, el Real de Minas.

"Realmente he sido una persona de retos, nada he tenido fácil en la vida. Desde que me ofrecieron al Real de Minas, le dije a mí esposa no te estoy pidiendo que me autoricés, sino que me apoyés en la decisión que tomé, voy asumir ese reto, aunque para muchos estoy loco", contó.

Cáceres recuerda que él estaba muy bien dirigiendo el club en la segunda división cuando se le presentó el sueño de dirigir en la primera división. "Yo venía del Comayagua FC donde estaba acomodado y con toda la confianza de una directiva y con el pago al día. Llego a un equipo donde los números no lo abalan, ni en la tabla de posiciones, ni en la administración, completamente en rojo, pero no le he tenido temor a esto y creo que Dios me ha ayudado a tomar las fuerzas, he estado tranquilo y no me he dejado llevar por las críticas. Todo mundo dice que estoy loco en haber asumido este reto a pesar de no tener experiencia, pero vamos caminando poco a poco y sigo insistiendo, no es Real de Minas el descendido".

Ha tenido un arranque difícil, pero el triunfo ante Vida el fin de semana les da aires de salvación.

A pesar de tomar un equipo en el último lugar de la clasificación, hoy Raúl Cáceres asegura que su grupo seguirá en la primera división. "Se lo estoy diciendo hoy, no es Real de Minas el descendido, otro será, menos el Real de Minas. Me cuenta mi hermano que hay un periodista que sigue apostando que seremos el descendido, yo le digo que no, pero esas críticas son las que me hacen fuerte a mí y me hacen trabajar cada día para evitar el descenso y pelear la liguilla este campeonato".

Raúl Cáceres asegura que en su taller de cerrajería está trabajando para descifrar la combinación perfecta para evitar el descenso. "Solo falta la última combinación, la segunda vuelta, el último dígito, ya lo vamos a encontrar. Esta combinación es la perfecta porque esa me va a abrir el tesoro que he buscado siempre".

Es ahí en su labor de cerrajería que busca las herramientas necesarias que le ayuden a salvar al club. "Puedo decir que uso lo que sea necesario, no sé si será la calculadora, posiblemente, pero hoy lo que uso es ese microscopio que me permite ver el más mínimo error del equipo para poder sanearlo. Si es una pinza la que voy a utilizar para evitar esa debilidad, esa voy a usar, si es una lupa para encontrarla, esa voy ocupar o si es un desarmador para apretar las tuercas a los jugadores como hoy en día lo estamos haciendo, ese es el que tengo en mano".

Y así cuenta que le ha tocado hacer con el equipo. "Con pulidora uno tuve que cortarlos de entrada, otros hemos tenido que ir limando esa mella y hoy se sienten pulidos y gracias a Dios eso es lo que estamos disfrutando todos".

UN DUELO ANTE EL EQUIPO DE SUS AMORES

Casi toda una vida ligada al Olimpia desde las Fuerzas Básicas hasta las reservas llegar a crear un amor muy inmenso por el equipo, hoy, sentado en el banquillo del Real de Minas, enfrentará al equipo de sus amores.

"Ante Olimpia es un sueño para la familia, todos son Olimpia, pero ahora se visten de Real de Minas. Tengo una hermana que es más Olimpia que Osman Madrid y Rafael Ferrari y ella dice que el domingo no sabe que va pasar, pero que tiene el corazón partido y aunque me pueda más la sangre, no puedo olvidar lo otro. Es un lío que hay en la familia", cuenta.

Pero la llave del corazón de Cáceres es un claro. "Yo no dejo de ser Olimpia, pero hoy soy un profesional, vivo del Real de Minas a ellos me debo y con ellos voy a defender la camisa. Tengo el paladar claro y ahorita estoy inclinado al Real de Minas, aunque mi corazón diga que soy Olimpia y voy full al Real de Minas para vencerlos", aseguró.

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