La triste historia de Luis Ortiz, el cipote que soñó con defender a Marathón, pero decidió desertar y quedarse en Estados Unidos

El guardameta de Marathón creció en la institución desde los 14 años, logró debutar pero al no tener un sueldo constante tomó la decisión de abandonar su sueño de ser portero profesional.

En la izquierda, un emocionado Luis Ortiz el día del debut en Liga Nacional en diciembre del 2019 y la última foto con Marathón en Portland. Fotos cortesía
En la izquierda, un emocionado Luis Ortiz el día del debut en Liga Nacional en diciembre del 2019 y la última foto con Marathón en Portland. Fotos cortesía *
Redacción

"Dentro de veinte años estarás más decepcionado de las cosas que no hiciste que de las que hiciste. Así que desata amarras y navega alejándote de los puertos conocidos. Aprovecha los vientos alisios en tus velas. Explora. Sueña. Descubre": lo dijo el escritor y humorista estadounidense, Mark Twain en su libro "El Príncipe y el Méndigo" de 1881.

Esta frase se aplica en el joven portero, nacido en el seno de una familia humilde y trabajadora en un pequeño pueblo de Sulaco, Yoro. Como estudiante fue aplicado y creció con el sueño a flor de piel de un día convertirse en futbolista profesional y lo logró cuando debutó en Liga Nacional en diciembre del 2019 con Marathón.

La vida en el fútbol para el jovencito Luis Enrique Ortiz ya ha sido marcada y hasta el miércoles por la noche se sentó por última vez en el banco de Marathón como portero suplente en el partido frente al Portland Timbers en Oregon, Estados Unidos, el país que hoy lo recibe tras tomar la decisión de quedarse buscando encontrar una mejor vida para él y su familia, situación que no logró en el club de sus amores.

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El sueño de Luis Enrique a medida pasaban los años en el fútbol se iba convirtiendo en una pesadilla que actualmente está presente en muchos jugadores profesionales. Las condiciones económicas que muchos clubes ofrecen son raquíticas, calamitosas a tal medida que obligan a que el talento ponga un alto a ese sueño y lo busque en otro camino: en Estados Unidos, el país de las oportunidades para poder salir adelante.

El portero hondureño Luis Ortiz llegó a Marathón hace siete años para jugar con las reservas y logró debutar en Liga Nacional en diciembre de 2019.

Luis Enrique Ortiz fue uno de los dos futbolistas que tomó la decisión de desertar de la concentración de Marathón en Estados Unidos. El arquero sentía que su sueño ya no estaba con los verdes, las condiciones económicas que le ofrecieron los sampedranos eran para un becario, un practicante y no un futbolista profesional.

Junto a Perdomo tenían una visa válida por una entrada y este viaje a EEUU representaba una oportunidad única para quedarse y cumplir su sueño americano.

SUS INICIOS EN EL FÚTBOL

Hace siete años, Luis Ortiz, llegó a Marathón recomendado por un amigo. El primer equipo estaba peleando descenso con Manuel Keosseián. Los medios hablaban de que un histórico podría irse a segunda. Las condiciones económicas eran similares a las actuales pero las ganas de jugar que tenía, no le importaron y logró jugar con reservas.

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Con una estatura de 1.91 metros, manos largas y pronunciadas, zurdo y con buenos reflejos, captó la atención de los visores que lo firmaron para jugar con reservas sin recibir sueldo. Sus padres que radicaban en Villanueva, Cortés, tenían que costearle todos los días el pasaje a Luisito para que fuera al colegio por la mañana y por la tarde entrenara con los verdes. Lo único que le daban era el uniforme para practicar.

El portero de Marathón, Luis Ortiz, cuando fue campeón de una Supercopa en Comayagua en las primeras temporadas de Héctor Vargas en 2018-2019.

En reservas especiales son los padres los que ayudan a sus hijos, es una carga muy pesada que la dirigencia del primer equipo no puede en Honduras. Los años pasaron, Luis fue creciendo, moldeando esa oportunidad y esta llegó, pero tuvo que pasar muchos torneos sin recibir un tan solo lempira hasta que decidieron darle contrato con el primer plantel. Su sueldo no pasaba de los ocho mil lempiras.

“Con eso no se puede vivir en Honduras, es imposible”, dicen a DIEZ desde su círculo más cercano. Cuando llegó Héctor Vargas, entrenador argentino, miró que Ortiz necesitaba ir a primera, era un cipote con buena capacidad y Víctor Coello, preparador de arqueros dio buena referencia. Firmó su primer contrato y lo que quería era ser jugador profesional, lo del salario era algo que no era obstáculo en ese momento. Pero el paso del tiempo miró que ese pago se convertiría en una pesadilla que ahora lo llevó a tomar esa decisión.

DIFÍCIL SITUACIÓN CON LOS SALARIOS

Bajo la sombra de Denovan Torres, portero que tuvo que pasar un camino casi parecido, Luis Ortiz comenzó a aparecer como tercer portero de los verdolagas. Había partidos que iba en lista y dependiendo de esa situación, había pago, cosa que no es bien vista en muchos clubes, a veces los tercer porteros son tratados como reservistas y no tienen un salario profesional.

En diciembre del 2019 llegó la oportunidad que tanto deseaba. Se dio la suspensión del portero Denovan Torres y frente al Honduras Progreso, llegó la noche que esperó: debutó profesionalmente bajo el marco de Marathón, pero con tan mala fortuna que cuatro meses después, el coronavirus vino a cambiar el mundo y el fútbol fue golpeado. Marathón se miró obligado a reducir salarios como varias instituciones y ha tenido dificultades para ponerse al día con la plantilla.

Ortiz estuvo esperando, pero Denovan no soltó nunca la portería, siguió aguantando al igual que su compañero, Carlos “Pájaro” López Perdomo, quienes tomaron la decisión de romper la disciplina del club porque se dieron cuenta que el sueño americano lo tuvieron cerca el día que pisaron esa tierra cuando llegaron a jugar Champions de Concacaf. Muchos los han criticado, pero detrás de esa decisión hay sacrificios.

EL ÚLTIMO PAGO QUE RECIBIERON

En los últimos meses, ambos jugadores recibieron entre cinco y seis mil lempiras de pago, situación que los orilló a tomar esa decisión. “Es imposible vivir con una miseria así, él sentía que la situación era insostenible”, relatan desde su círculo cercano.

Ahora los sueños de ser el portero titular de Marathón se vinieron abajo y Luis luchará desde otra trinchera como muchos futbolistas hondureños lo hicieron en el pasado. No es el primero que lo hace. Se quedaron en EUA jugadores de Olimpia, Real España, Vida, Victoria y Marathón.

Marathón envió un comunicado para explicar la situación donde dio de baja a ambos futbolistas, pues tuvo que limpiar su imagen. Explicó que enviará nota a la Embajada Americana en Tegucigalpa para la revocación de los visados que a ambos futbolistas se les dio únicamente por una entrada a Estados Unidos.

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