Liga Nacional

'Chico Pavón: 'Nuestro secreto es Dios'

Francisco Pavón confiesa cuál es su otra pasión a parte de jugar al fútbol

2011-11-09

Francisco Pavón, actual jugador del Vida de Honduras, descubrió desde muy pequeño su amor por el fútbol. Que no sólo le ha dejado hacer lo que ama, sino que también lo comparte con sus dos hijos quienes tienen la misma pasión.

¿Cómo aparece el fútbol en tu vida?
Empecé muy joven, con las ligas inferiores del Victoria. A los 15 años tuve la bendición de debutar en el fútbol hondureño y son ya casi los 20 años jugando.

Y para suerte tenés pronto una primera salida a Austria, ¿Cómo fue eso?
Tenía apenas 22 años y a mí el que me compró los papeles fue el Salzburg y luego estuve jugando en un equipo de segunda división en la ciudad Fillach.

¿Cómo te llegó la noticia?
Pues mirá, estaba muy joven. Primero alegre por toda la oportunidad que se me iba a brindar en ese momento, sabía que era una decisión complicada, pues es la primera vez que salís. Además de eso, nunca me había alejado de mi familia. Pero esa era mi idea y gracias a Dios tuve la oportunidad de ir a jugar a Europa.

¿Te costó adaptarte?
Sí, un poco. El frío, el horario, el idioma era lo más complicado, es alemán y era difícil. Hicimos todo lo posible, poniendo mucho esfuerzo. Vivimos muchos momentos bonitos, pero al mismo tiempo otros muy difíciles, es por eso que nos regresamos.

¿Cómo así?
Dejé el equipo de Austria teniendo dos años más de contrato, pero me tuve que regresar por una situación de salud con mi hijo mayor que casi se me muere allá.

¿Qué le pasó?
De nacimiento él tenía un problema con el intestino delgado y a sus dos años hubo que operarlo de emergencia. La misma juventud que compartíamos con mi esposa en ese momento, pues ella tenía 17 años y yo 22, más no poder comunicarnos directamente con los doctores fue muy duro para nosotros. Así que nos agarró la inquietud.

¿Cómo se dieron cuenta de la enfermedad?
El hizo ‘popo’ y vimos sangre, inmediatamente lo llevamos al hospital. Hacen los exámenes, lo operan y luego el proceso de recuperación. Nos agarraron los nervios.

Ha de haber sido difícil…
Sí, ya no estábamos tranquilos. Pensábamos sobre qué pasaría de darse otra emergencia. Y el no podernos comunicar era lo peor. Entonces decidimos regresar al país. Ahora bien, del lado futbolístico fue muy bonito, aprendí mucho. Además, dejé un buen amigo allá en Austria que incluso ya vino a visitar el país.

¿Te arrepentís?
Sí, en un momento sí. Más mirando cómo está la situación del fútbol hondureño, pues llegué a decirme: ¿Qué hago yo acá? Pero bueno, Dios sabe lo que hace en la vida de cada uno de nosotros.

¿Y después?
Me vine a Motagua, también estuve un par de años. Nos venimos a la capital con toda la familia. Fue otra bonita experiencia con el Ciclón. Lo importante es que de cada cosa que uno hace en el fútbol aprendes cosas bonitas, también tristes. Es un poco de todo, pero es lindo.

Y la salida a Turquía...
Fue por medio del “Pungui” Suazo, yo estaba en el Vida y me avisó que había un empresario que quería llevarse un volante. Mandé videos, al final lo vieron y analizaron. Y listo.

¿Así de rápido?
Sí, algo muy rápido. Me enviaron el pasaje y ya. Yo estaba alegre por salir nuevamente del país. Fue un año nada más. No me llevé a la familia porque ya los niños estaban en la escuela y decidimos que no era lo correcto. Allá llegamos a la final, pero lastimosamente no se pudo ascender a primera división.

Contame de tu familia...
Nos juntamos estando bien pequeños. Yo 21 y ella 16. Ahora hacemos chiste con mi esposa de eso, la verdad que sí estábamos muy jóvenes.

Roba cunas te dicen, ja, ja, ja...
Yo creo que sí, ja, ja, ja. Mirá, yo me la llevé sin permiso y hasta me andaba buscando la familia de ella. Pero al final todo se tranquilizó.

Así lo veo, parece que todo se dio de la mejor forma…
Sí, así es, tenemos dos hijos: Maykel de 12 años y Bradarick de 8 años.

¿Y la niña?
No, suficiente. Así como está la vida es muy difícil. En ese aspecto uno debe pensar bien. No le podés dar una cosa a uno y al otro no. Somos muy maduros en esa área. Somos una pareja que siempre hablamos todo, planificamos porque cuando se hace, aunque no salgan perfecta las cosas, al menos estamos en lo mismo.

¿Pero entonces sí la quisieras?
Sí, siempre. Desde el primer embarazo ni ultrasonido hicimos porque queríamos que fuera sorpresa, pero Dios sabe por qué me dio dos varoncitos a los que disfruto mucho. Los veo cuando juegan fútbol, paso pendientes de ellos, trato de ir a ver los partidos de ellos.

He escuchado historias que se casan pequeños, pero pocas veces que estén años más tarde tan unidos. ¿Será el haber pasado tanto tiempo juntos, más cosas buenas y malas lo que los ha unido?
Puede ser, la verdad que ha ayudado, pero yo tengo el secreto. Vos que has andado en el ambiente del fútbol has escuchado todo lo que dicen de nosotros los futbolistas. Y sí puede que sean muchas cosas que uno hace en la vida de joven que más adelante se arrepiente. No creás que todo fue color de rosa…

Así debe ser, es vida real y no novela…
Claro, pero mi esposa siempre ha sido fuerte y me ha aguantado muchas cosas. Pero ella maduró y yo también lo hice. Y finalmente el secreto de nuestro matrimonio es que conocimos a Dios, de Dios y lo que significa en nuestras vidas. Yo lo acepté en el 2003 y desde ese momento nuestra relación ha sido muy fuerte.

¿Cambió totalmente?
Totalmente, yo antes le daba tiempo a mi familia, pero muy poco. Ahora son 24 horas que le dedico tiempo a mi esposa y a mis hijos. Si ando en algún lado, nunca me van a ver solo, siempre estoy con ellos. Esto ha hecho que nuestra relación esté mejor, eso es lo que Dios ha hecho en nuestras vidas, tanto para ella, para mí y los niños, especialmente, a quienes estamos guiando en la línea que tratamos de enseñarles. Al final, ellos decidirán qué harán, pero uno como padre siempre quiere que sigan una línea recta.

Qué buen mensaje, Chico...
Fijate que si yo me siento débil, ella me da fuerza y me levanta. De igual forma yo con ella.

Te escucho enamorado...
Estoy enamorado de mi esposa, cada día Dios hace que me enamore más por sus cualidades y sus defectos. Siento que ella igual. Dios ha hecho de mi vida muy diferente a lo que era antes. Eso es lo que él quiere para nosotros sus hijos. Del 2003 para acá han sido los mejores años de mi vida…

¡Ay qué romántico!
Es que te lo puedo decir. Ellos siempre me apoyan en todo momento.

¿Van siempre al estadio?
Siempre, pero si hay exámenes o algo de la iglesia no. De lo contrario, ¡siempre!

¿Qué equipo son?
El que ande su papá, sea cuál sea el color.

¿Y vos?
Yo soy Vida cien por ciento. De pequeño empecé y me gustaba Victoria. Luego estando en Motagua me agradó el equipo también, siempre fue mi ilusión venir al equipo, pero las cosas no se dieron como yo lo esperaba. No por el equipo, sino por mí. Lo que decía que uno hace cosas que no, pero por medio de Motagua fue que conocí a Dios, así que no me arrepiento. Y bueno, ahora muy agradecido con el Vida y me siento full con ellos.

¿Qué hacés un domingo libre?
Estoy con la familia. Salimos a pasear, al cine o vemos películas en la casa. No es mucha la actividad que hago, pero sí busco descansar y pasar tiempo con la familia. No somos mucho de salir.

¿Pero sí te pegás una escapada con tu esposa de vez en cuando?
Sí, siempre que podemos dejamos los niños con mi suegra. Vamos a tomarnos un café, a disfrutar un rato los dos, porque estando con los niños le damos más tiempo a ellos. Aprovechamos para platicar, reírnos y de todo.

Contame de los niños...
Maykel tiene 12 años, está en sexto grado, habla muy bien inglés, es dedicado a los estudios y le encanta el fútbol. No está en ninguna reserva todavía, está en escolares, entra siempre. Pero eso sí, ya sabe que si trae notas bajas, le quito el fútbol.

Donde más le duele…
Yo no les pego, pero les quito eso y es peor que si les pegara, creo yo. Ellos saben las consecuencias si no juegan.

¿Y Bradarick?
él tiene 8 añitos, él está en segundo grado, estudia mucho y me salió zurdo…

Uyy, yo que vos lo voy puliendo,

se ocupan muchos así, ja, ja, ja...
Sí, ya lo voy alistando. Mirá, cada vez que podemos, hacemos barra con mi esposa y vamos a apoyarlos a los dos.

¿Qué es lo más rico de vivir en familia?
Disfrutar de la vida, de lo que tenemos, de lo que Dios nos ha dado, cómo nos ha cambiado el tiempo. También disfrutar las alegrías y por qué no las tristezas, porque ahí nos enseña también.

¿Lo cambiarías?
No, por nada. Prefiero estar en mi casa con mis hijos, mi esposa. Disfrutándolo en familia.

¿Cómo era tu familia cuando vos estabas pequeño?
Somos cuatro, dos varones y dos mujeres.

¿Viven?
Sí, gracias a Dios los tres.

¿Y tu mamá y tu papá?
Mi padre sí, pero mi mamá murió el 17 de agosto de 2009 y por eso uso el número 17.

Qué bello detalle…
Ella fue muy especial conmigo. Mi papá vive en Estados Unidos y cada vez que podemos nos comunicamos. Regresando a la infancia, yo digo que fue buena, con limitaciones, pero me daban lo necesario para vivir bien. Fueron grandes padres.

¿De qué falleció tu mamá?
Ella tenía alzheimer, cada año la desgastaba más. Ella murió pasados los 70 años. El 2009 fue muy doloroso para mí, además que estaba en Guatemala y casi no la vi al final.

¡Que enfermedad tan fuerte..!

Mirá, la gente piensa que sólo olvidan algo, pero no, es todo. A mi mamá se lo detectaron en Estados Unidos desde el 2006 que apenas le iniciaba.

¿Cómo fueron los primeros síntomas?
Mirábamos cosas raras. Se le olvidaba lo que hacía y demás. Entonces la llevábamos a los médicos en Honduras y decían que eran nervios o estrés.

Otro de los peores males, el no poder dar con el diagnóstico adecuado.
Entonces mi hermana se la llevó a Estados Unidos y ya dijeron qué era. Lastimosamente no tiene cura todavía. Es una enfermedad horrible. Mi mamá era una mujer sana, alegre, pero se volvió otra. No lloraba enfrente de ella, porque de verla así fue muy doloroso para toda la familia.

¿Quién la cuidaba?
A mi hermana mayor le tocó dedicarle mucho tiempo a mi mamá. Ya llegó a un punto donde no podía bañarse, vestirse y todas las cosas que uno hace. Fue algo muy complicado. Yo la miraba e incluso no creía que era mi mamá por cómo la desgastó.

¿Te da miedo?
No, yo confío en Dios y él sabe lo que hace. Pero sí te diré que dentro de todo, era divertido. Había veces que sacaba la faja y nos pegaba. Nosotros nos reíamos, nos dejó recuerdos lindos también.

¿Y tu papá?
Él se fue para allá con ella a buscar el diagnóstico, después regresaron los dos, pero cuando se ocupaban más medicamentos, mi papá se fue para allá y poder ayudar con medicinas o dinero. Pero mi papá por no salir antes de que se le venciera la visa la perdió y cuando ella muere él no pudo venir. Eso es un gran dolor que él sufrió. Ni mi hermana pudo venir porque ella está ilegal allá.

¡Qué duro!
Dentro de todo sabíamos lo que pasaría con ella. Yo ya estaba acá jugando con Vida, fue como a los dos meses de haber regresado. Fijate que esa semana no entrené un par de días, pero jugamos el fin de semana con Victoria y tuve la oportunidad de celebrar un gol.

¿Lloraste?
Sí, se me salieron las lágrimas por todo lo que representa una madre, que es algo tan especial para sus hijos. Sí me dolió, hasta la fecha. Más que nada por la incapacidad de no poder ayudar.

¿Te cuidás mucho?
Sí. Fijate que no salgo de noche. Trato de dormirme temprano. Voy al gimnasio, hasta dos horas. Luego entreno. Casi que paso unas 5 horas al día haciendo ejercicio, podríamos decir.

¿Y tu look?
Bueno, siempre trato de andar guapo para mi esposa. Más ahora que paso todos los días enamorado de ella, busco que me mire y diga que estoy bonito. Así le digo yo a ella todos los días lo hermosa que está.

¿Te gusta la playa?
Casi no, me da alergia la playa. Soy un ceibeño raro. Te lo juro, me paro y me lleno de ronchas rojas y demás, prefiero ir a un río que a la playa. Quizás por vivir tan cerca de pequeño que me aburrió ya.

¿A los niños los llevás?
Sí, tengo que sacrificarme por ellos, porque se divierten y la pasan bien.

¿Cómo te sentís en el Vida?
Me siento muy bien. Me han tratado excelente. La junta directiva, afición, compañeros y demás me han recibido muy bien. Eso es importante, pues desde que llegué me han abierto bien las puertas. Esperando, si ellos quieren, yo poder retirarme en el Vida…

¿Ya pensás en retirarte?
No ahora, pero sí en unos añitos más.

¿Qué tal todo con el profe Carlos Martínez?
Tranquilo, una persona muy seria, dedicado a su trabajo. Tenemos una relación técnico-jugador y se le agradece que hemos peleado cosas importantes para nosotros como equipo pequeño. El sueño es estar en una final.

¿Qué tal el grupo?
Nos llevamos bien, eso ha hecho que el equipo salga adelante en los últimos torneos. Y es por la relación sincera que hay en el equipo. No tenemos egoísmos, mostramos una gran unión y eso es muy importante. Además, sumale el hambre que tenemos de salir adelante.

¿Se ven en la liguilla?
Nos miramos en la final…

Así debe ser…
En la liguilla si nos vemos, pero claro, queremos llegar a más y poder estar en la final. Es que si en la vida no tenés sueños es que estás muerto.

PERFIL:

Nombre:Francisco Antonio Pavón Rodríguez

Edad: 34 años

Nació: 28 de enero de 1977

Altura: 1.73

Peso: 160

Restaurante: Espresso Americano

Destino turístico: Islas de la Bahía

Papá: Fernando

Mamá: María QDDG

Hijos: Maykel y Bradarick

Esposa: Bianca Paola

Comida: Salpicón

Película: A Prueba de Fuego
Música: Cristiana

Número: 17

Molestón: Jorge Lozano

Chistoso: Pedrito Fernández
Regañón: Jorge Lozano

Callado: Mario Chávez

Comelón: Mario Chávez
Peleón: Luis Castro

Dormilón: Pedro Fernández

Bailarín: Todos los jóvenes

Cantante: Pedrito Fernández