Liga Nacional

Cocoteros ponen las cosas claras

Los jugadores del Vida se sacaron los trapitos al sol previo al entreno en una “misa roja” que duró más de media hora

2010-10-12

La impotencia por una mala decisión del árbitro Raúl Castro en el juego dominical ante Real España, se dejó sentir ayer en el campamento del Vida. Los jugadores sostuvieron una reunión de la que el cuerpo técnico no tomó parte, para hablar de frente los errores que se vienen cometiendo.

“En el equipo no ha pasado nada, estamos con las mismas ganas de sacar los mejores resultados, es momento de levantar cabeza”, dijo el zaguero Rommel Murillo, amenazado junto a Luis Castro con tres amarillas.

Si el equipo pierde, perdemos todos, estamos preparados para lo que venga. Nos afectó la mala decisión del árbitro y ante Olimpia no nos vimos tampoco”, expresó el defensor.

Por su lado el volante Cristian Altamirano considera que el objetivo de la liguilla sigue intacto.

“Cada uno sabe lo que puede dar, sin importar el rival. El equipo venía de menos a más y no esperábamos dos derrotas así, en el encuentro pasado nos anularon un golazo”, comentó el jugador.

Altamirano ve con buenos ojos la unión que hay en el Vida, a pesar de las dos derrotas al hilo.

“Hablamos de lo que está sucediendo, de no bajar la cabeza porque vienen tres juegos en casa contra rivales directos, ya que si perdemos, prácticamente renunciamos a la posibilidad de ir a la liguilla”, estimó. Ayer el Vida lamentaba que ante Real España hasta escondían los balones del juego.