La Selección
2010-12-21
Mario Iván Guerrero aparece por los pasillos del estadio Carlos Miranda de Comayagua. Motagua había ganado uno a cero al Hispano y el lateral salió satisfecho.
De repente se le acercan hinchas motagüenses para tomarse una foto con el ídolo. Luego nos acercamos y le solicitamos un par de minutos.
El zurdo lo tiene claro. “El objetivo del Motagua es campeonizar y esperamos que con este plantel lo podamos cumplir”.
El pequeño Guerrero cree mucho en el equipo de Ramón Maradiaga y asegura que este es el momento de cambiarle la actitud al jugador del Motagua.
¿Qué valoraciones puede hacer ahora que se terminó la pretemporada?
Se ha trabajado fuerte en el aspecto físico y por eso es lógico que estemos cansados, pero hay que tomar en cuenta que la pretemporada es la base para llegar bien al torneo. Vamos por un buen camino y en esta semana trabajaremos un poco más con el balón. Los entrenamientos han sido fuertes.
¿Se ha unido un poco más el grupo?
Así es, para eso es este tipo de trabajo y por ahora estamos bien. Queremos formar un grupo bien unido y que tenga deseos de triunfar y de estar en los primeros lugares.
¿Hablemos un poco de esta nueva versión del Motagua?
Los resultados son los que hacen el equipo. Se ha renovado un nuevo plantel, pensando en campeonizar. Ese es el objetivo, lo tenemos claro. Ojalá que esta gente que ha llegado y los jóvenes que han ascendido a primera tengan un alto rendimiento para tener un equipo competitivo.
¿Cuál deberá ser la mística para el siguiente torneo?
Tener un equipo que se entregue en la cancha. Un equipo que no sea de nombres sino de hombres. Eso es lo que deseo. Y con eso lograremos grandes cosas.
¿Hay algún jugador de la cantera que le ha llamado mucho la atención?
En Motagua hay buenos jugadores porque es un equipo grande. Hay muchachos que están en proceso de crecimiento como el caso de Roger Mondragón, Omar Elvir, Marlon Licona, entre otros. Así que estamos con la obligación de apoyarlos y aconsejarlos. Ese debe ser nuestra labor por la experiencia que tenemos.
¿Qué le dejó este 2010?
En lo futbolístico fue un año muy complicado -dice el 12 del azul, mientras unos jóvenes se le acercan para pedirle un autógrafo-, pero estoy agradecido por lo bueno y lo malo. Fue duro estar fuera de la liguilla y ver los partidos por la televisión, quería un campeonato, pero no se pudo lograr el objetivo. Por suerte tengo una fuerte estabilidad emocional.
¿Qué le ha dicho Amado Guevara? ¿Qué tal está el capitán?
Hemos comentado que la pasamos mal porque estamos acostumbrados a ser campeones, pero este es un nuevo torneo, una nueva revancha. Amado tuvo un año muy duro por el tema de las lesiones. Ahora ha trabajado fuerte y estamos alegres porque es el máximo referente del equipo.
¿Será importante cambiarle la mentalidad a los jugadores del equipo? Digo, por los jóvenes...
La idea es trabajar fuera y dentro de la cancha para dar un buen ejemplo, pero si hacés cosas indebidas en la cancha, entonces iremos por un camino equivocado. Indudablemente la responsabilidad de nosotros es mayor para aconsejar a estos chicos.
¿Suenan bonitos los apellidos Leverón, Mendoza, Izaguirre y Guerrero para formar la defensa del Motagua para este torneo?
Claro. Ahí vamos acomodándonos para estar bien. Queremos un equipo que marque la diferencia. Hemos hecho muchas variaciones en los partidos para buscar el equipo perfecto que necesitamos. Por ahora estamos haciendo bien las cosas en los entrenamientos.
¿Si usted fuera el presidente del equipo, qué jugador de la Liga Nacional le gustaría tener como fichaje para el torneo?
No me gusta mencionar nombres, el que venga a aportar y a sudar la camiseta como se debe será bienvenido siempre al club. Lo único que deseo es que se entregue al cien por ciento con el equipo y que aporte con su granito de arena para lograr los objetivos.
Perdóneme, pero no todo ha sido malo en este 2010, pues usted se convirtió en padre por tercera vez.
-Por primera vez sonríe el Guerrero de mil batallas y esta vez la voz se le escucha mejor. El pecho se le inflama de tanto orgullo. “Así es. Es un nuevo hijo y me siento bendecido por Dios. Siempre he dicho que lo más importante de mi vida son mis hijos y mi familia. Han sido mi mayor bendición y estoy agradecido por todo lo que me ha dado Dios. Estoy muy feliz”.
¿Desea que uno de sus hijos sea futbolista?
No, para nada. Quiero que mis hijos sean profesionales y que estudien. Que sean doctores, ingenieros, pero mi sueño es que sean mucho más que un futbolista.
¿Pero ya salió algún zurdito, igual a usted?
Ja, ja, ja -se vuelve a reír Mario Iván Guerrero-. Hay uno que es zurdo, pero deseo que sea profesional y que termine sus estudios. Esa es mi mayor sueño. Sinceramente no quiero que sea futbolista.
Luego se despidió y nos dio la espalda. Estaba apurado y caminó rápido por el pasillo del estadio. Su familia lo esperaba.