Liga Nacional

La alegría de un joven portero al ser entrenado por Alberth Elis y otros futbolistas de la Selección de Honduras

Alberth Elis y sus amigos inauguraron la primera clínica deportiva en el departamento de La Paz.

2024-11-23

El sol del mediodía pega fuerte en la cancha de la Academia Nacional de Policía (Anapo), en La Paz, pero eso no parece importarnos a los niños que, ansiosos y emocionados, esperamos nuestro turno para entrenar con algunos de los futbolistas más importantes de Honduras.

Alberth Elis, Deiby Flores, Alenis Vargas, Kevin Álvarez, Osbed Pérez y Boniek García están aquí, como parte de la primera clínica deportiva organizada por la Fundación Albert Elis, la Secretaría de Seguridad y el PNUD.

¡Alberth Elis y sus amigos inauguran la primera clínica deportiva en el departamento de La Paz!

Esta actividad nació del compromiso del futbolista Alberth Elis, en conjunto con la Secretaría de Seguridad, para apoyar...

Yo soy Nelson Palomo, tengo 14 años y, como todos los niños de mi barrio, mi sueño es claro: ser futbolista profesional.

Mi puesto en la cancha es de portero, y esta mañana estoy especialmente emocionado porque anhelo atajar un penal a alguno de mis ídolos. He visto sus partidos en la televisión, y ahora todos están aquí, a pocos metros de mí, en carne y hueso.

El entrenamiento empieza con un poco de calentamiento. Cada sección del entrenamiento es una nueva oportunidad para interactuar con mis ídolos, para preguntarles sobre su trayectoria, sobre lo que se necesita para llegar tan lejos como ellos.

La alegría de un joven portero al ser entrenado por Alberth Elis y otros futbolistas de la Selección de Honduras

Pero lo que me hace sentir que estoy soñando despierto es cuando los futbolistas se acercan a la portería en la que estoy yo.

De repente, me dan instrucciones con calma, como si fueran mis entrenadores personales, y me preparo para lo que viene: un par de lanzamientos desde el punto penal.

Yo, con las manos sudadas de nervios, me pongo en mi lugar. Sé que tengo que concentrarme, que este es el momento para demostrar lo que he aprendido de tanto ver partidos y entrenar en mi barrio.

Boniek García, leyenda del fútbol hondureño, me miró fijamente y, sin darme tiempo para pensar, disparó el balón con potencia. No lo puedo detener, pero me siento increíblemente afortunado de estar aquí, con la oportunidad de aprender de uno de los mejores.

Continuó Kevin Álvarez, de los Lobos de la UPNFM, quien colocó su disparo al lado derecho, y aunque me lancé, no llegué al balón.

“No te preocupés por los goles que te metan, lo importante es aprender a levantarte rápido y seguir adelante”, me dice mientras me da una palmada en la espalda.

La alegría de un joven portero al ser entrenado por Alberth Elis y otros futbolistas de la Selección de Honduras

El último fue Alenis Vargas, del Sporting Kansas City. Sentí cómo mis nervios volvían a encenderse. No quería irme de acá con los tres penales encajados.

Respiré profundo y decidí quedarme a mitad de la portería, con la esperanza de adivinar su disparo. Él me observó con calma, midiendo cada movimiento. Pateó al centro.

Fue como si el balón viniera hacia mí en cámara lenta. Lo contuve en dos tiempos y lo abracé con fuerza en el suelo, como si ese momento fuera un trofeo. Escuché a lo lejos un “¡Buena, portero!” y no pude evitar sonreír.

Ver a niños de todos los rincones de La Paz, tan emocionados como yo, y saber que estamos viviendo algo único, es una sensación que jamás olvidaré.

La alegría de un joven portero al ser entrenado por Alberth Elis y otros futbolistas de la Selección de Honduras

Al final del día, con las piernas cansadas pero el corazón lleno de sueños, sé que el camino será largo. Pero también entiendo algo más importante: no importa cuántos goles encaje como portero, ni cuántos entrenamientos me falten, lo único que debo hacer es seguir, como me lo dijo Kevin Álvarez: “Lo más importante es no rendirse”.