Desde que Olimpia y Motagua decidieron entrenar en Amarateca hace ya varios años, comenté que se trata de un lugar inapropiado por el tiempo que demora salir de Tegucigalpa. Ahora que hay muchos más vehículos que entonces y con las pésimas condiciones de las calles de la capital que se suman al hoyo que impide usar gran parte del Boulevard de las Fuerzas Armadas, se comprueba que teníamos razón y debemos compadecernos de los jugadores de ambos equipos que tienen que madrugar y permanecer cuatro horas diarias en las colas de vehículos que pretenden salir y regresar de la capital.
En una época los azules iban y regresaban a sus casas dos veces por día. Viendo las malas campañas de ambos equipos es lógico que esto influya en su rendimiento. ¿Para qué viajan a la costa norte en avión para jugar sus partidos si en Tegucigalpa diariamente hacen un largo viaje de cuatro horas?
El presidente de la Liga ha declarado varias veces que está cansado de dirigir dicha entidad, ya que tiene muchas ocupaciones personales que no atiende al 100% por dedicarle tiempo al fútbol sin cobrar sueldo. Los principales directivos de la Liga Profesional trabajan ad honórem, pero lo hacen en los espacios que sus profesiones se lo permiten.
NO ESTÁN APTOS
Los empleados con sueldo que tiene la Liga son personas que administran lo elemental de la institución, pero no están preparados para cumplir con las actividades que necesita el balompié de alto nivel en el que pretendemos desenvolvernos (Mundiales), lo mismo ocurre con la Fenafuth y la Comisión de Selecciones donde los directivos trabajan gratis, pero sin las obligaciones del que está recibiendo una retribución monetaria.
En los países futbolísticamente exitosos como Brasil, los directivos son muy bien remunerados y se rodean de profesionales capacitados que también devengan sueldos y dedican jornadas completas de trabajo para planificar, organizar y controlar el aparato de este deporte, además de crearle estrategias de mercadeo. Esto es lógico porque el fútbol es una empresa cada vez más compleja que todos los días atrae más aficionados y genera más dinero. FIFA es la empresa más grande del mundo.
El balompié hondureño es lo único que le importa a la mayoría de la población y es increíble que no tenga profesionales a tiempo completo a su disposición. Mientras en Honduras manejen el fútbol igual que a una pulpería, seguiremos obteniendo los resultados limitados de un pequeño negocio mientras los países que van a mundiales lo están administrando como supermercados en los que obtienen grandes ganancias económicas y deportivas.