Liga Hondubet
2010-10-18
En los últimos días una delegación hondureña de fútbol recorrió gran parte del mundo sin uniforme, con camisetas y jeans de diferentes colores. Una vergüenza por la mala imagen que seguimos proyectando. Quien los vio se dio cuenta que las noticias que se divulgan de nuestro país en otros aspectos tienen bastante veracidad. Desorden, indisciplina, corrupción, esa es la cara que contrasta con el buen fútbol que intentamos desarrollar.
Casi 40 reprogramaciones para los primeros 50 juegos del actual torneo de la Liga Nacional de Fútbol por cuestiones que en su mayoría -salvo el problema climático del 26 de septiembre y el cierre temporal del Estadio Nacional - se pudieron prever, confirman que los directivos, con la excusa de trabajar ad honórem, no dedican el tiempo necesario a la actividad recreativa que más importa a los hondureños.
Lo peor es que no se dan cuenta del daño que causan a los equipos, ya que las asistencias a los estadios por esa razón principal han disminuido afectando sus flojas finanzas.
ATENIDOS A LA COMPUTADORA
Los directivos creen que el programa computacional les arreglará sus entuertos porque no comprenden que lo arrojado por el ordenador es sólo el resultado de los parámetros y condiciones con que se le alimenta.
En otras palabras, la computadora no piensa, sólo es una máquina capaz de producir con velocidad un calendario que se le solicita considerando muchas variables que la mente humana no puede manejar al mismo tiempo. Es normal que no entiendan esto porque no fueron educados en esta ciencia que los jóvenes del mundo entero dominan desde hace dos décadas, por eso vuelvo a recomendarles que la dirigencia tenga estudios recientes y devengue sueldo.
Tampoco usan oportunamente el correo electrónico. La solicitud de Olimpia de adelantar su juego contra el Victoria para el viernes pasado debió ser de conocimiento de los otros ocho equipos desde que lo confirmó la Liga y Necaxa, club local en Tegucigalpa, debió tener derecho, desde el momento que se supo estaba disponible el Estadio Nacional, a usarlo en su mejor horario que es el domingo por la tarde.
Los directivos que se esfuerzan por contratar delanteros extranjeros, por falta de visión permitieron que Saúl Martínez estuviera cesante durante un año, uno de los escasos delanteros de la historia del fútbol hondureño que tiene la frialdad para definir en la zona más difícil del campo, como lo es frente al arco rival. Lo hemos visto con Victoria hacer goles de fina factura con ambas piernas y con la cabeza. Por algo jugó en Uruguay.
Recién se están dando cuenta que es rentable alquilar un avión pequeño para trasladar a los jugadores desde La Ceiba a Tegucigalpa y viceversa, ahora que por la vía terrestre se necesita un día para cada tramo. Estos estudios comparativos de costos deben realizarlos al menos estudiantes universitarios.
Pero no todo es malo, Real España nos está demostrando, tanto en Primera División como en Reservas, que los clubes nuestros deben invertir en la abundante y talentosa materia prima de jugadores que nace en Honduras. El trabajo de Mario Zanabria empieza a rendir frutos.