En la víspera de Navidad el técnico de Marathón, Chelato Uclés, confiesa sus gratitudes e ilusiones. A sus 70 años asegura tomarse el reto de volver a dirigir en Honduras como si tuviese 20... No teme fracasar con los verdes y para despejar dudas, subrayó que se encuentra bien de salud para llegar lejos con el conjunto sampedrano.
¿Cuánto le ayudó vivir en Belice, alejado de las presiones?
Descansé bien, allá se respira aire puro, no hay contaminación ambiental, ni sónica como en Honduras, así que fue rejuvenecedor.
¿Cómo se imagina su debut con Marathón?
Siempre el primer partido para uno es significativo, entrar con buen pie, porque si no se hace cuesta arriba y en eso se van acumulando mucha preocupación, estrés y se sienten obligaciones fuertes.
¿No teme que le traicione algún malestar en su salud?
Estoy acostumbrado a esto, acuérdense que acabo de cumplir 40 años dirigiendo, así que, uno se acostumbra.
¿Siente presión?
No, porque en este caso el público de Marathón me favorece, ojalá sigan así conmigo, porque ellos no me presionan, yo soy quien se autopresiona, porque me gusta ganar.
¿Espera que la afición antes que cuestionarle, le apoye?
Bueno, con tal que esos que me gritan sean unos poquitos, no me preocupa, pero cuando es un bullicio grande, eso me aflige y me hace pensar que esos son enemigos gratuitos, porque los gritos siempre hieren. Es como un dardo que uno recibe y sobre todo por el tipo de expresiones. Recuerdo que en Comayagua me mandaron un aficionado pagado en un partido contra el Hispano, yo estaba con Marathón cuando les quitamos el invicto, ese individuo no paró de ofenderme en todo el partido, finalizó y después se perdió.
¿No teme fracasar y que muchos se rían de usted?
Esos que me adversan no son marathones, ya averigüé, esos están molestos porque no me quieren ver triunfar.
¿O sea que no son de Marathón, eso lo tiene claro?
Sé que son de otro equipo, acá sabemos quién es quién en simpatía y eso, afortunadamente, uno se da cuenta porqué lo hacen, actúan de forma premeditada.
¿Qué le preocupa?
Lo competitivo que será el torneo, pero confío en que haré un buen trabajo, me alienta que hay confianza y credibilidad y eso me motiva.
¿Cómo se siente de salud?
Me siento bien de pies a cabeza, mis sentidos están muy bien y descanso sin problemas, porque sé que habrá mucha dedicación aunque ya estoy trabajando fuerte, porque cuando no entreno estoy pensando en qué cambios hacer, juego un montón de partidos mentalmente.
¿Cómo está su corazón?
Cuando me hago los exámenes me dicen que mi corazón está como de niño y en efecto así es, porque en el niño está la pureza. Me molestan un poco las grasas sanguíneas, pero no es muy elevado, pero me cuido, porque eso es peligroso, los infartos provienen de esas cosas, sí me preocupa el grado de tensión, pero habrá que controlarse.